Foto cabecera

01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





CUATRO PARES DE PIERNAS. LAS ARTISTAS DEL A.A.


              

                        Dueñas de un espectacular juego de ritmos sinuosos mientras tejen y se desplazan, estamos acostumbrados a que las noticias sobre arañas traten de su apariencia terrible o su veneno. Pero no siempre es así. Les contaré que la semana pasada me llamó una amiga y, hablando, hablando, me recordó un artículo inencontrable que hace años, muchos, yo había publicado sobre el A. A. o Arte Arácnido, pura invención mía tras descubrir una preciosa telaraña que merecía la firma de un orfebre en la corte de los Romanoff.

  Perfección. Tapetes de ganchillo, alfombras, encajes. Sofisticados collares de perlas. Delicados juegos de sombrillas. Hilanderas de huso y rueca. Sutil envoltorio para un ramo de flores. Cortinaje de blonda. Tornados de algodón y jirones de bruma, escenografía ideal para el pantanoso David Linch.




Delicados tapetes de ganchillo

Perlas


Dos imágenes de perfección
La hilandera... 

...Con su huso y su rueca...

Múltiples sombrillas



LAS HILANDERAS DE TIFFANY'S

MARK BURRY EN EL UNIVERSO GAUDÍ.


La última vez que vi a Mark Burry fue de
lejos y desde lo alto. Iba con varios visitantes de la 
Sagrada Familia que escuchaban atentos sus 
explicaciones, que se adivinaban doctas. Mis recuerdos 
volvieroen tropel y se me ocurrió que los años han sido
generosos con él, reforzando la pátina de autoridad que 
este arquitecto amable y agudo ya tenía siendo el joven 
entusiasta que tanto colaboró a que las obras del templo, 
en especial los ventanales, dieran el salto a la
 informatización.


                                       


                                 Hoy les presento al arquitecto Mark Burry, al que entrevisté por primera vez hace veinte años cuando él ya llevaba otros tantos de conocedor gaudiniano (*). Nos encontrábamos en la Sagrada Familia, cuando se agachó para rebuscar en su maletín y creí distinguir algo de tierra entre sus cabellos, por lo que pensé que serían salpicaduras de las obras. Pero deseché la idea. Me pareció  mucho más afín a Gaudí el imaginar, que siendo de Nueva Zelanda, nuestras Antípodas naturales, Burry habría llegado hasta aquí por algún atajo secreto escalando el corazón de la Tierra.  

  Empezó contándome cómo el detonante para su llegada a Barcelona lo disparó la simple referencia oída durante una clase:
   
                          - Verá. En la Universidad escuché a un profesor que decía, señalando la imagen de una diapositiva: ...Y aquí, ésto de un tío que se llamaba Gaudí y que hizo unas cosas rarísimas, pero que no creó escuela... Punto. Y como no había formado escuela, pasamos de largo a  la siguiente lección. Pero a mi me quedó grabado aquello del tío rarísimo que yo veía como algo different...


Mark Burry en las obras de la Sagra Familia. 1999 (A.Mª.F.)
Burry en 2011. (LizaFitzpatrick)

Su trabajo en el templo se ha centrado en los cálculos precisos para integrar las obras en las nuevas tecnologías. 



NUEVA ZELANDA: CÁLCULOS Y VENTANALES

CLAUDIO BRAVO, ORO EN CRISTAL


         

                                El recipiente de cristal podrá guardar cualquier materia pero en esencia es un contenedor de atmósferas, ventana abierta que aprehende el aire. Envueltos en su transparencia, el agua, las especies, reposan aisladas del mundo. Las flores permitirán su vista al completo dentro del jarrón, flotando al vaivén de delicadas burbujas. Las espinas y demás filamentos vegetales que tapizan tallos y hojas, transmutados en paisaje móvil a través del vidrio.

   Representar en el lienzo las diáfanas piezas de cristal que muestro a continuación no es algo muy común en la actualidad, por la alta dificultad que su técnica exige del artista tratando los complejos brillos cóncavos y convexos de la óptica. Y ya no digamos si el estilo es superrealista. Ahí Claudio Bravo, chileno de Valparaíso, logra la alquimia de resaltar al límite su contenido. 

   Jugueteos al borde del abismo...

   Empieza la magia...

Dos óleos de Claudio Bravo Camús

Saliendo de una de sus varias casas de Marruecos, Claudio Bravo. (1936-2011)


ATRAPANDO LA LUZ

SALVADOR DALÍ Y SU BARRACA EQUILIBRISTA



Estando en Saldaña,Palencia,fuimos
a comer al restaurante La Casa Torcida,
un sitio tan descolocado como bello y 
acogedor,de exquisitos platos. Ver el
lugar y por asociación de ideas recordar 
el que sigue,fue todo una...



                                   En febrero de 2015 la galería de subastas Sotheby's sacaba a la venta un dibujo de Salvador Dalí donde podía verse coloreada la imagen de una humilde casita en la que destacaba la puerta, y sobre ella, un ventanuco redondo. El conjunto no hubiera necesitado la firma de su autor, con sólo ver los dos elementos que lo hacían único ya quedaba autentificado. De lo que no hay constancia es de porqué al construirla no se respetó el sentido de hacia dónde debía ladearse la puerta, cambio que seguramente contó con el consentimiento del maestro, ya que tras su construcción se fotografió repetidamente ante ella.




Dos imágenes de la barraca daliniana (Jorge Franganillo)
El joven Dalí

                                  DALÍ EN LA RETINA

EL GUARDÍAN DEL RITMO. LUC PEIRE


REEDICIÓN


                   Al pintor belga Luc Peire (*) se le considera uno de los maestros de la abstracción vertical. Desde sus inicios en Brujas su evolución fue constante hasta desembocar en un verticalismo abstracto de movilidad y ligereza extremas, en el que ha sido considerado un maestro.

                  En nuestro blog nos detendremos en su encuentro con el escultor Josep Mª Subirachs, tan decisivo para el autor de la Fachada de La Pasión en la Sagrada Familia de Gaudí. 


 La obra más conocida de Peire, su instalación Environment  (Entorno)

Fundation Jenny & Luc Peire. Imagen sup. fachada, inferior, jardín con La Mujer de Putifar 

La autora en el jardín de la Fundación Jenny&Luc Peire, en Knokke, Bélgica, junto a la escultura de
Josep Mª Subirachs, La mujer de Putifar
SUBIRACHS Y LUC PEIRE EN KNOKKE

DEL ROJO EN EL RETRATO




                            Hay dos versiones de cómo el modisto Valentino descubrió el rojo para sus creaciones. Vayamos a por la primera contada por el mismo modisto, que más o menos así recuerdo habérsela escuchado durante una entrevista:

                                   - Cuando era poco más que un adolescente hice un viaje a España con mi tía y me fascinó la elegancia de sus mujeres. Fuimos a varios teatros y estando en un palco del Liceo de Barcelona a punto de empezar la obra, mientras admiraba los magníficos vestidos de gala donde reinaban los colores discretos, el negro y los tonos pastel, con el público en silencio y escasa luz en el patio de butacas, se abrió la doble puerta de entrada. Un torrente de luz enmarcó la llegada de una pareja. Ella, peinada con el pelo oscuro recogido en un alto moño, vestía un ceñido traje de gala, de corte sirena con un blanquísimo y generoso escote. El color era un rojo de fuego. Llamas envolviendo aquel cuerpo que incendiaba la sala a medida que recorría el pasillo central, iluminando a los espectadores que miraban hechizados la figura que avanzaba como si flotase. Acababa de nacer en mí una pasión.

  Para Valentino hacía su aparición el tono que sería su seña de identidad para el glamour. El mismo color, el favorito, que durante centurias ha fascinado en gamas diversas a retratistas de todo el mundo. 

 Como el inglés Augustus Johns inmortalizando a la violoncelista Guilhermina Suggía.                         

El rojo Valentino (1)
La gran Guilhermina Suggía al violoncello por Augustus Johns. Tate Gallery de Londres
A pesar de su poca calidad incluyo esta foto de Jacqueline
Du Pré,
que vio truncada su carrera a los 28 años a causa de
la arteroesclerosis. Premio Suggía  de chello a los 11 años


ROJO, LA CLAVE DEL DESEO