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01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





LOS PINTORES ESLAVOS Y LA MIRADA



                            Al visitar una muestra de pintores pertenecientes a los dos pasados siglos del conglomerado ruso-soviético, quedé impactada por la intensa mirada de los retratados. Mientras recorría la sala, recordé la respuesta que me dio uno de mis hijos tras los varios viajes que hizo a Moscú durante un par de años. -¿Qué tal es la gente?-, le pregunté un día. Su respuesta fue: -Suelen ser educados. Pero casi todos tienen cara de sospechosos, de esconder algún secreto.  

  Su comentario me ha parecido un buen punto de partida para referirme hoy al toque sutil del maestro que consigue una mirada creíble. Pide talento y oficio. Es una especialidad dentro de la técnica pictórica que poseen algunos artistas como Velázquez en su Papa Inocencio X, cuya fijeza intimida al genio sevillano con un efectivo: Cuidado con lo que haces. Tú mismo...


   En ese campo los ucranianos y eslavos en general ocupan un lugar preferente por la abundancia de ejemplos. Citaremos varios varones, Olexandr Murashko, Ilya Repin, Boris Grigoriev, Ivan Brodsky, Boris Kustodiev, y a dos mujeres, María Bashkirtseff y Zinaida Serebriakova. Con su precisión fotográfica nos servirán de guía para atrapar la fijazón de unos ojos que airean la biografía de cada individuo. Instantes de ojeo que nos introducen hasta el tuétano de esos pueblos fríos y ardientes, tanto como el mejor tomo de Dostoyevsky.


Autorretrato del pintor Boris Dimitrievich Grigoriev


EL OJO Y SU EMANACIÓN LUMINOSA

UNA VOZ, UNA CANCIÓN


                           
                            Acabo de oír en el coche una canción que hacía años no escuchaba y he llorado como una niña. Como la adolescente que era el día que la descubrí con mi madre y mi hermana en la enorme televisión del Bar Lucas de la calle Ancha, hoy Ample, de Barcelona. 

  En blanco y negro televisaban aquel día una especie de maratón de antiguos documentales, con varios capítulos del noticiario NO-DO y de unas cuantas Imágenes, Revista de Actualidad (*)con espectáculos internacionales de music-hall y cantantes famosos.




   



BAJO EL CIELO DE PARÍS, EN BARCELONA

(2/2 PARTES) FROMISTA, XXX PREMIO DE PINTURA. 2017



Continúa...


                                Es una satisfacción comprobar cómo las obras presentadas en la edición de este año han dado un nuevo salto cualitativo, para gozo de los seguidores del evento. 

  De nuevo se han superado los participantes, 35, tres más que la edición anterior. También, el interés de los pintores se ha extendido hacia detalles de la villa que por lo general quedan velados ente la majestad de los tres grandes monumentos religiosos de los que uno sólo ya haría imprescindible una visita a la villa. Por fortuna, hoy, una base, una cornisa, un arco, una salpicadura, se nos muestran merecedores de que el artista capte su humilde grandeza con la mirada atenta que sólo el posee.  


En lugar preferente de la Sala Boffard, las cuatro obras ganadoras del XXX Premio de Pintura Rápida.
                       
Premier Premio. Nº 12. Gonzalo Prieto Cordero, León.

Segundo Premio. Nº 1. Francisco Tomás Medina Pérez, de Salamanca

Tercer Premio. Nº 20. Julio Gómez Mena. Vizcaya 

Accésit. Nº 9. Luis Piñero García. Laguna de Duero, Valladolid


MIS OJOS, QUE CODICIAN COSAS BELLAS (*)... 

FROMISTA, XXX PREMIO DE PINTURA. 2017 (1ª PARTE)



                           
                          Hasta donde alcanzan mis recuerdos, el despliegue de pintores al aire libre compone un deseo de explicarnos quienes somos y de dónde venimos. Un libro ante los ojos. Un pincel entre los dedos. Amarrados a ellos mantenemos nuestra identidad viendo y representando lo vivido. Pincel y pluma que graban la Historia, transmitida por aquellos que protegieron nuestra cultura al amor de la lumbre y a los que amamos. Un acto de rebeldía para que no nos cuenten cuentos vacíos.

   Frómista, un año más vamos a tu encuentro.


Luis Piñero García, de Laguna de Duero, Valladolid (AMªF)

Francisco Tomás Medina Pérez, de Salamanca (AMªF)

Oscar Morán Blanco, de León (AMªF)

Manuel García García, de Cantabria. Saludando al autor, a la derecha Paz Medina-Castellanos,
 propietaria del famoso Hostal de San Hipólito en la cercana Támara de Campos, a 7 kms.  
A su lado Asun Millán, de Madrid  y Nicole, francesa de Pamiers (AMªF)

David Cuesta Marín, de Cantabria (AMªF)
Miguel Pascual Aranda, de Valladolid (AMªF)


Isabel Meléndez Izquierdo, de Valladolid (AMªF)

Iz. pintando, Magalí de Araújo e Sá, de Portugal. Derecha, la profesora Esther García Castillejos. (AMªF)
Eduardo Alsásua García, de Vitoria (AMªF)


Carlos Caño Sánchez, de Valladolid (AMªF)



LA MIRADA, EL GRUPO Y EL PAISAJE


¡QUE VIVA EL VINO!



                    En su Tratado del vino agvado y agva envinadaGerónimo Pardo publicaba en 1661 un avanzado estudio sobre las bondades dietéticas del vino. Pero al pintor Diego de Velázquez fallecido el año anterior, esa cualidad del mosto no le hubiera interesado. Al representar El triunfo de Baco treinta años atrás, su intención iba hacia dejar constancia de la celebración festiva de la vendimia en cierta clave jocosa. Y jugar de paso con lo clásico y lo castizo mezclando tipos bregados, soldados y campesinos, oponiéndolos a un rosado dios Baco coronado de pámpanos.

   Sin olvidar la influencia que en ese cuadro tuvo Pedro Pablo Rubens recién llegado a Madrid, al que Velázquez acababa de conocer. Y lo más importante, cumplir con el encargo del rey Felipe IV por el que recibiría 100 ducados de oro en 1629.

   El cuadro, que en principio no tenía más exigencias que servir de divertimento a un rey aficionado a los placeres, al ser tocado por la gracia del que fuera llamado Pintor de la Verdad y Pintor del Aire, iba a convertirse en historia.



El Triunfo de Baco, 1628-1629. Diego de Velázquez. También conocido como Los Borrachos
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BACO Y SUS SECUELAS

IVÁN AIVAZOVSKY, EMBRIAGADO DE MAR



                                      No hace mucho conocí unas marinas que considero de las mejores que he visto. Por poco desbancan a mis preferidos Sorolla y Turner. 

   Su autor fue un pintor armenio nacido en Crimea, Iván Aivazovsky.


   De ellas, la siguiente es la que está considerada su mejor obra, La Novena Ola


La novena ola.
El pintor a los 24 años según la moda romántica.




CIELO Y OCÉANOS, CALMA Y TEMPESTAD