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01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





(2/2) CON SANDINO EN NICARAGUA . EDÉN PASTORA, "COMANDANTE CERO"




Continúa...


                            Mi vecino del vuelo Miami-Managua con el que habíamos intercambiado algunas palabras antes de embarcar, durmiéndose rápidamente a continuación, despertó cuando llevábamos una hora de trayecto. Levantó el ala del sombrero que le cubría la cara, soltó un escueto buenastardes y poco a poco fue volviendo a la vida con un particular sentido del humor. 

  - Debo haber dormido mucho... Igual ya es hora de volver a votar...-. Me señaló con un dedo: -Usted, ¿a quien votaría?      

   Sorprendida, sólo se me ocurrió responder:

   -En Nicaragüa no sabría decirle... A quién sea el menos malo... Aunque le aviso de que estamos en agosto de 1997 y me parece que usted se ha pasado de largo las votaciones de enero. Por si no lo sabe, ahora gobierna Arnoldo Alemán, del Partido Liberal.   

  -¿Ese? No, no. Habría que votar a algún Somoza, sin dudarlo.

  - ¿Quiere decir? No tengo muy buenas referencias del apellido. Además, pensaba que ya no quedaba ninguno.

   - (Chascó la lengua). Qué mal informada está usted. Todos los países tienen una remesa de Somozas en espera de su momento. A los que no hay que votar es a los Nueve Comandantes Sandinistas.

   -¿Por qué? 

   - Mire usted. La familia Somoza y sus amigos se pasaron más de 40 años en el poder, robando todo lo que pudieron. Así que a esos ya los teníamos cebados y ricos. Pero, ¿qué me dice de los Nueve Comandantes? Todos venían con hambre, cada uno con su ristra de hermanos, hijos, cuñados tontos, yernos listos, amantes, amantes de sus amantes, familia de sus amantes... Y tuvimos que volver a empezar. Imagínese. Destruir y volver a construir. ¡Y a nueve, nada menos! Sólo pensarlo, ya me agoto. Así nos tienen. Agotados...       

   Nunca me había parado a pensar en esa faceta de la política. Pero vista así, la teoría del individuo pedía un estudio a fondo, quizá hasta una tesis. Me giré hacia la ventanilla para contemplar las nubes, entrando en elucubraciones que veinte años después aún no me han abandonado.                             

Edén Pastora explica gráficamente su técnica negociadora, la del Güegüense, personaje de la picaresca local. (AMªF)
Por San Sebastián, los Güegüenses de Nicaragua toman las calles.


EDÉN PASTORA Y LA TEORÍA DEL GÜEGÜENSE

CON SANDINO EN NICARAGUA. EDÉN PASTORA, EL "COMANDANTE CERO" (1/2)




                                                   Volvíamos a Managua después de unos días de visitas y entrevistas en varias localidades del interior. Como yo tenía concertada una cita con Edén Pastora, el legendario Comandante Cero, nos habíamos puesto en carretera con tiempo de sobra para para llegar pronto y pasar primero por el hotel. Pero las diversas complicaciones del pequeño viaje iban devorando las dos horas de más con que contábamos, por lo que al ver incorporarse a la carretera delante nuestro a un viejísimo camión ruso soltando un chorro de humo negro, mi marido echó un vistazo a la vía, comprobó que estaba desierta en los siguientes  kilómetros de los dos sentidos y decidió cruzar la línea continua para adelantar al renqueante vehículo que bordeaba los 30 km, cegándonos el parabrisas con las pellas de arena mojada que desprendía su volquete sin cubrir.

   De repente, desde un grupo de media docena de árboles surgió un coche de policía que nos adelantó al son de la sirena, haciéndonos señales para que nos detuviéramos. Parados en la carretera sin un alma, mi primera reacción fue la de quitarme del pecho el micrófono dejándolo resbalar hacia el regazo, junto a la grabadora en la que durante los viajes aprovechaba para ir registrando anécdotas e impresiones de los encuentros. Abrí mi cuaderno de notas para tapar todo el conjunto, cuando ya el policía nos indicaba que bajásemos el cristal.

   El hombre de veintipocos años empezó a reconvenirnos por la infracción en un tono desmesurado, dada la nula importancia de la falta, comunicándonos que se veía obligado a retirarnos el carnet de conducir y que el importe de la multa que debíamos pagar era de 1.500 ptas. El robo era tan evidente que mi marido se quedó mirandolo a los ojos muy fijo, en silencio, recuperando la memoria militar de sus años juveniles cuando estudiaba en la Escuela de Transmisiones del Ejército

   Dice un refrán africano que los leopardos identifican en las manchas de la piel a los componentes de su clan. Y algo habrá  de cierto en el dicho, porque el agente pareció captar partículas que le provocaron una alarma evidente, lanzándose a unas explicaciones aceleradas que nadie le había pedido. Entre otras, cómo teníamos que rellenar el volante que arrancó de un talonario, dando todos sus datos: -Aquí pone usted mi nombre, yo soy el agente Fulano de Tal, número tal. Aquí el suyo. Aquí su número de pasaporte, etc, ...

   Mi compañero hizo un leve gesto con la mano para tranquilizarlo, insinuándole que, como teníamos prisa por una cita y no conocíamos el camino, le quedaríamos muy agradecidos si pudiera rebajar la cantidad, encargándose él mismo de hacer la gestión. -Ya sabe, cuando uno está fuera de su casa todo parece más complicado...-, le dijo. Más tranquilo, el hombre aceptó, contestando que lo primero que haría con ese dinero sería ir a poner combustible al coche. -Porque, ¿sabe? a veces no puedo ponerlo en marcha por falta de presupuesto-, añadiendo que la piñata, la corrupción, es el mal de Nicaragua. Y que sólo había un tipo honrado en todo el país que nunca se había aprovechado del Poder, el Comandante Cero.

   Ambos cumplieron su parte de la transacción, los tres nos dimos la mano y nosotros emprendimos el poco camino que nos quedaba de vuelta. Después de unos kilómetros, cuando recobré el aliento le pedí a mi conductor que parase. Solté el suspiro que a punto estuvo de ahogarme durante el tiempo que duró la parada, porque la grabadora se había quedado abierta y sin que ninguno de ellos lo advirtiera, había ido registrado toda la conversación con el guardia, emitiendo una leve vibración sobre mis piernas que gracias a tener el motor en marcha y al sonido de las voces, los conversadores no advirtieron. Sólo yo viví la angustia, la posibilidad de que una chispa de mala suerte hiciera que el agente nos mandara parar y bajar del coche, descubriendo la grabación. 
   
   De ser así, en la soledad de aquellos parajes y él creyendo que estábamos haciéndolo para probar la corruptela... Por poco me provoca un colapso.  

   Un par de horas más tarde, sentados en una sala de su casa escuchaba hablar a Cero con su camisa blanca sin mancha, callando por mi parte el encuentro mañanero que mi marido y yo acabábamos de vivir. Mientras no dejaba de pensar que incluidos el policía y nosotros dos en la solitaria carretera, tres corruptos, ahora se encontraba frente a mí la camisa que no podría jurar si era la del único hombre feliz del cuento, pero quizá sí, como tantos aseguraban, la del único hombre honrado de Nicaragua.
     
Testimonio gráfico tomado con más entusiasmo que acierto. Pastora y la autora conversan en casa del Comandante.
Junto a Pastora, su inseparable maletín.
...Miró a ambos lados de la carretera y los vio sin un alma...


MILITAR, EJECUTIVO Y FAMILIAR

TENDIDA EN LAS NUBES


                  
                                                                 En un mundo erizado de prisiones,
                             sólo las nubes arden siempre libres…

Nubes. José Emilio Pacheco



REEDICIÓN

                         

                            Lo confieso, pasé mi adolescencia oyendo decir a menudo que yo vivía con la cabeza en las nubes. Y era tan verdad como que muchos domingos me pasaba la mañana tumbada al sol en la azotea sobre una toalla, fabulando y viéndolas esquivar los campanarios barceloneses de Santa Mª del Mar mientras sus contornos se deshilachaban. La culpa no era mía, era del párroco de esa iglesia que un día nos acompañó a los niños de las caramellas a una excursión a las viñas de Alella. Y mientras comíamos, sentados en un bancal junto a unas cepas reventonas, se le ocurrió dirigir nuestra atención hacia los ovillos blancos que flotaban sobre nuestras cabezas (*).

                         -  ¿ Véis esas nubes que son más anchas que altas? Son "cúmulos"...

  
El caminante sobre el mar de nubes, de Casper Davis Friedrich. (museografo.com)



LAS NUBES, 
QUINTAESENCIA DEL ARTE EFÍMERO



NAVIDAD Y ARTISTAS INFANTILES. ESPLENDOR EN LA HIERBA




... aunque nada pueda hacer volver la hora
del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos, 
pues encontraremos
                      fuerza en el recuerdo…

William Wordsworth


                                                        
                                     Y dice el maestro:

                            - Hoy haremos un dibujo cada uno, contando qué nos gustaría hacer en estos días de Navidad. Pensad en cómo es vuestro pueblo y qué os gusta más de él. En quienes vendrán a comer con vosotros. Cómo creéis que era el sitio donde nació el Niño Jesús. Qué juguetes vais a pedir en vuestra carta. Como vendrán los Reyes Magos y Papa Noel...

   A ver qué visión navideña tendrán los pequeños.


Silvia Díaz Torres, 3 años. Imaginación precoz de 1er orden. Ciudad Real. Colegio Carlos Eraña. 

Saioa Gorráiz 10 a. Los 3 Reyes como los doctores que cuidan a los niños en el Hptal. de S. J.de Dios de Pamplona.

Arriba, Sara Romo Ramírez. 6-10 años. Tudela. Abajo, en su ciudad, portal iglesia románica de la Magdalena, s.XII





LA MIRADA LIBRE

CON SANDINO EN NICARAGUA. TOMÁS BORGE



                              En 2012, alguien del antiguo Partido Comunista español que lo había acompañado durante un viaje a Barcelona, me dio la noticia de su muerte:

                      - ¿Recuerdas a Tomás Borge? Acaba de morir en Managua.

     El guerrillero, escritor, político, estadista y diplomático, Tomás Borge, era en 1997 cuando estuve en Nicaragua, director del Diario Barricada después de haber pasado veinticinco años en lucha contra el eterno gobierno del clan Somoza, cuyo primer representante, el que sería Presidente Anastasio Somoza García, ordenó asesinar al héroe nacional Augusto C. Sandino tras cenar con él en el palacio Presidencial en 1934. 

   Entre los nombres que yo tenía previsto entrevistar en Nicaragua significados por su compromiso, estaban, además de Borge, el poeta Pablo Antonio Cuadra, director del diario La Prensa. Edén Pastora, el legendario Comandante Cero por entonces reconvertido en empresario. El escritor y embajador en Chile, Jorge Eduardo Arellano. El poeta y monje trapense Ernesto Cardenal y el ex-Presidente Ortega. Añadamos a todos ellos un manojo de españoles residentes allí y un escogido grupo de veteranos periodistas de la tierra y corresponsales europeos. Ellos eran las principales citas que llevaba en mi agenda para redondear un trabajo sobre el famoso guerrillero que fue llamado por Gabriela Mistral, El General de Hombres Libres.  

   Visitas a la casa natal de Augusto C. Sandino en Niquinohomo y sus archivos ocuparon buena parte de mi estancia en el país centroamericano, junto a diversas entidades y personajes con los que compartí ocio y tertulia en Managua, Granada, Matagalpa, Masaya, visita a lugares históricos donde se desarrollaron los principales episodios de lucha, lagos, alguno de los doce volcanes y tantos otros lugares nicaragüenses relacionados con mi investigación sobre el héroe precursor del Frente Sandinista, combatiente contra la penetración norteamericana en su país durante el primer tercio del siglo XX. Obsceno capítulo de la historia del que hoy, hasta los historiadores más proyankis se avergüenzan.


La autora con el director del diario Barricada, Tomás Borge, en su despacho. 1997 (J.M.G.)
Ante su mesa, con la bandera del FrenteSandinista de Liberación, Tomás Borge. (A.Mª.F.)


En las dos imágenes de 2016, el solar donde estuvo el diario Barricada y el proyecto del Centro de Negocios.

¡Y QUE VIVA SANDINO!!

LOS PINTORES ESLAVOS Y LA MIRADA



                            Al visitar una muestra de pintores pertenecientes a los dos pasados siglos del conglomerado ruso-soviético, quedé impactada por la intensa mirada de los retratados. Mientras recorría la sala, recordé la respuesta que me dio uno de mis hijos tras los varios viajes que hizo a Moscú durante un par de años. -¿Qué tal es la gente?-, le pregunté un día. Su respuesta fue: -Suelen ser educados. Pero casi todos tienen cara de sospechosos, de esconder algún secreto.  

  Su comentario me ha parecido un buen punto de partida para referirme hoy al toque sutil del maestro que consigue una mirada creíble. Pide talento y oficio. Es una especialidad dentro de la técnica pictórica que poseen algunos artistas como Velázquez en su Papa Inocencio X, cuya fijeza intimida al genio sevillano con un efectivo: Cuidado con lo que haces. Tú mismo...


   En ese campo los ucranianos y eslavos en general ocupan un lugar preferente por la abundancia de ejemplos. Citaremos varios varones, Olexandr Murashko, Ilya Repin, Boris Grigoriev, Ivan Brodsky, Boris Kustodiev, y a dos mujeres, María Bashkirtseff y Zinaida Serebriakova. Con su precisión fotográfica nos servirán de guía para atrapar la fijazón de unos ojos que airean la biografía de cada individuo. Instantes de ojeo que nos introducen hasta el tuétano de esos pueblos fríos y ardientes, tanto como el mejor tomo de Dostoyevsky.


Autorretrato del pintor Boris Dimitrievich Grigoriev


EL OJO Y SU EMANACIÓN LUMINOSA