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DSC_0036 En las Ramblas de Barcelona. La bella florista. (A. Mª. F.)





HISTORIA DE GAUDÍ Y LA BURRA "MARGARIDA"


                             
                        Alabad al señor vosotros que estáis en los cielos, ¡Oh, sol! ¡Oh, luna!.. Vosotras, lucientes estrellas, todas las aguas que están sobre el firmamento...Alabad al Señor vosotras, criaturas de la tierra, monstruos del mar...¡Oh, abismos!..¡Fuego, granizo, nieve, hielo, vientos!.. Montes, ¡Oh, cedros!..Bestias todas, silvestres, domésticas, reptiles y volátiles...

                                                                                  Salmo 148  

                                                                                         
La Huída a Egipto en la Sagrada Familia, con la burra Margarida

UN CORRAL EN LA SAGRADA FAMILIA

¡¡RESPETO!!




                                         Desde una jota navarra de los Hermanos Anoz durante la Fiesta de la Cereza en el querido pueblo de Milagro, al Ballet y Coros del Ejército Ruso en el Auditori. Desde un striptease de Christa Leem en la Cúpula Venus de Barcelona, al monólogo de Rosa Mª Sardá como mujer abandonada, en la obra L’Hostal de la Gloria de Josep Mª de Segarra. Desde el tenor defenestrado por gay que vi en la cubana Cueva del Pirata de Varadero, cantando desde las tablas Maitechu mía con una cinta ciñendo su cabeza a lo Ben-Hur, al elegante Antonio Machín desgranando con su voz de azúcar un Madrecita del Alma Querida mientras daba un cuarto de giro a sus maracas. De ahí, al recital de Montserrat Caballé donde su O mio babbino caro me clavó en el asiento y al rapsoda adolescente saltándole el arte por las costuras, a quien vi recitar en Cádiz por Lorca


Con un clavel grana sangrando en la boca,
con una varita de mimbre en la mano.
                Por una vereda, que llega hasta el río,               
                           iba Antonio Vargas Heredia, el gitano……


                         Vienen a mi memoria tantos artistas inolvidables... Cantantes, bailarines, actores, circenses, desde la pantalla o la carpa. O el tugurio, donde vi a Bambino dando guerra, Madame Arthur, Joan Monleón con su Horchatera Valenciana. Tom Jones, a Cyd Charisse y Gene Kelly en Cinemascope y Technicolor, a los magníficos troveros y  rapsodas de nuestros pueblos, danzadores de Anguiano, todos, seres que en un momento u otro de mi vida, desde muy niña me fascinaron con sus actuaciones. A los que aprendí a respetar porque a cada uno según sus facultades, siempre los vi vaciarse entregando lo mejor de sí.

   Como a los demás creadores que hoy mismo, desde cualquier escenario o chiringuito brindan su entusiasmo aunque su nombre nunca brille resaltado por los focos.  Va por todos ellos.


Cyd Charisse y Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia
Áfrika Martinez y Carlos Bica. Danza contemporánea y contrabajo en el
C.E.M. de Lisboa
Los Hermanos Anoz, jota navarra. Pasacalle durante una actuación

Bambino. ... No me des guerra, guerra y guerra...
Tom Jones


PARA ANTENA 3, POR SU RESPETO A LOS ARTISTAS EN "LA VOZ", GRACIAS

JOSEP Mª SUBIRACHS Y CAMILO JOSÉ CELA. UN DIVERTIMENTO ERÓTICO-LITERARIO




                      ...Guadalajara, el país donde compartí con los amigos                           la noticia de que me daban el Premio Nobel, 
        donde me casé, donde el Rey me hizo marqués 
         y donde escribí más de media docena de libros…



                                  Con estas palabras aparecidas bajo el epígrafe de El color de la mañana en su habitual columna del diario ABC, el Premio Nobel de Literatura 1989, Camilo José Cela, despedía en 1997 sus diez últimos años vividos en la villa alcarreña. Allí escribió la mayoría de las sesenta y cuatro fábulas eróticas que se harían sólidas en el libro La sima de las penúltimas inocencias, de 1993, a lápiz y al alimón con el escultor Josep Mª Subirachs, quien dibujaba desde su estudio en la Sagrada Familia de Barcelona las imágenes alegóricas al texto en simbiosis con el escritor. Así fue tomando forma la obra, desde la distancia, acortada por diversos encuentros entre Barcelona, Guadalajara y Madrid.


Camilo José Cela y Josep Mª Subirachs repasan en 1993 las pruebas de su
libro conjunto, La Sima de las Penúltimas Inocencias. (JMªS)
   
  NUNCA ES TARDE PARA UNA DIABLURA

TIEMPOS DE ARMISTICIO



                                               Las preguntas son más importantes
 que las respuestas.
                                                                                                                            GAUTAMA  EL BUDA

 RELATO




              esde Vitoria, cruzando el valle del Duranguesado que es el territorio mollar de todo el País Vasco, Manu llegó al cámping de Lekeitio como un hambriento de calor en busca del fuego. Nada había cambiado en diez primaveras. Quizás tan sólo el algodón que desprendian los árboles en este mes de diciembre era superior al que él recordaba de adolescente. Y no era extraño. Las copiosas lluvias de verano y otoño ralentizando las estaciones, habían destilado con su alquimia una explosión vegetal como no se veía hacía años, digna de figurar en las paredes del Thyssen. 

     No tuvo necesidad de llamar a la puerta del módulo. Su padre, como siempre a lo largo de su vida en común, se había anticipado, había hecho lo que se debía hacer sin darle tiempo siquiera a que el hijo pudiera planteárselo por él mismo, sin posibilidad de decisión.

     Manu lo vio plantado ante él, rígido y serio, vestido con la misma ropa gastada, la misma que le recordaba de toda la vida en horas de ocio.

      El jersey verde con capucha que un día fue terciopelo y en el que hoy, placas mates y brillantes alternaban su tejido. Los pantalones del chándal, bolseados en las rodillas, ya eran viejos cuando él se fue de casa por primera vez quince años atrás. Pero el color de su rostro, salud, sol, vida a la intemperie, unido a la firmeza de su mentón, conformaba un aire de honestidad que hizo pensar al hijo –quizá por  deformación de su trabajo como vendedor de automóviles-, que a un hombre con una apariencia así, cualquiera le compraría sin dudar un coche de segunda mano.


...Aquella cabeza podía haber sido la suya años atrás...


RECUERDOS DE PLOMO 

PERMÍTANME ESTE ABRAZO, ALIENTO DE VIDA



                   En este 2018 que dejamos, cuando
tantos niños han perdido la vida de forma
 criminal, como los últimos emigrantes,
he querido traer el recuerdo de un abrazo
que a todos  nos conmovió.
Y lo hago respetando nuestros comentarios
y respuestas de aquellos días, tal y como los sentimos.

Con la esperanza de que en el 2019, el hombre
no sea un lobo para el hombre...




                                      A pesar de que a diario sucedan infinidad de gestos solidarios y heroicos que pasan por el mundo desapercibidos, sin que se nos ofrezca la posibilidad de enterarnos, ocultos entre el maremágnum de maldad y codicia que nos ofrecen los medios, atención.

    Detengámonos en una de esas decisiones mínimas retomando la noticia de aquel día del que pronto se cumplirán 22 años, en que alguien cuyo nombre casi nadie recuerda, tuvo en un ramalazo de fe en el ser humano e hizo lo que su corazón le pedía, jugándose el puesto de trabajo y su currículum al tratar de salvar la vida de un bebé prematuro, sin pararse a medir las consecuencias que su desacato podían acarrearle. Es la historia de las gemelas Kirye y Brielle Jackson, de  Worcester, Massachusetts, que este 2017 cumplirán 22 años, y de su cuidadora en la sala de incubadoras del Hospital Memorian, la enfermera pediátrica especialista en neonatos, Gayle Kasparian.


                                      
Las difíciles semanas de incubadora, necesarias para los bebés prematuros.
Hoy es común mantener juntos a los bebés prematuros de partos múltiples.
El University Memorial Hospital de Worcester, Massachusetts




CUANDO LAS CARICIAS SALVAN.
¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

ME AMARÉ CON LOCURA HASTA MI ÚLTIMO ALIENTO




... La joven morena del cabello a lo Lulú...


-Hola. Un café, por favor-, pidió en la barra la joven morena del cabello a lo Lulú  

-Qué me has dicho?- el camarero muy alto y delgado, treintañero de mirada tímida, se acercó sonriente-. ¿Un café? Disculpa. Estoy un poco espeso esta mañana. Anoche la fiesta fue bastante animal.

-No importa. Para eso está la juventud, para pasarlo bien con los amigos.

-Bueno… Yo de amigos pocos. Yo salgo solo.

-Claro, luego irás encontrándote con gente…

-No, me refiero a que salgo solo, yo solo. A cenar, al cine, a la discoteca… Cuando estoy solo me lo paso en grande.

-Qué interesante… Nunca había conocido a nadie como tú, que saliera solo. Aunque, ¡ah! Ya… Descubrirás a nueva gente que vayas conociendo…

-Nada de eso, nunca hablo con nadie. No me gusta que me distraigan. Prefiero pensar y hablar conmigo mismo

-Pero, se me ocurre… ¿no te aburres?

-Qué va. Me corro cada juerga… En junio salí dos días seguidos y fue bestial. Yo y mi mismidad

-Hombre, pues no sé qué decirte. Bueno, sí. Que al menos, pocos disgustos te darás. Lástima que uno no se pueda casar consigo mismo porque tú serías el candidato perfecto.

-Pero…  ¡Esa es una idea buenísima! ¿Cómo no se me había ocurrido?
                                  

                                      Un cometa, tres eclipses y varios lustros más tarde, el  estilista napolitano Nello Ruggiero respondería aquella pregunta...









Diversas imágenes de la boda de  Nello Ruggiero con sus familiares.


SOLOGAMIA