Foto cabecera

DSC_0036 En las Ramblas de Barcelona. La bella florista. (A. Mª. F.)





KOCH, BACILO DEL ARTE


                     

                                  Referente a la tuberculosis podemos distinguir tres grupos presentes en la Artes Plásticas entre protagonistas y afectados: enfermos,  médicos y pintores. Eso por lo general, ya que a menudo se produce una interconexión de roles y un personaje puede llegar a situarse en los tres apartados.

Armand Jean du Plessis (1585 1642), cardenal-duque de Richelieu, duque 
de Fronsac  y par de Francia. Según algunos autores murió de tuberculosis.

Richelieu en el cuadro de Henry Motte, Sitio de La Rochelle

Recreación del cuadro de Motte por artista gráfico Sam van Olffen 


UN BASTARDO AZOTANDO A LA CULTURA



LA ESTATUA DE ANTONIO GAUDÍ EN RIUDOMS




                       Detenido en las escaleras de la plaza principal de Riudoms de espaldas a la iglesia de Sant Jaume Apòstol, la figura de Antonio Gaudí se nos representa viva, descubierta su cabeza del sempiterno sombrero que tantas anécdotas protagonizó.

   Sus ojos parecen recrearse en los detalles que apresó de niño volcándolos en sus obras. Es jueves, día semanal de mercado en la villa. Las frutas y verduras salen a su encuentro y es seguro que de vivir hoy entre nosotros, algunas acompañarían al arquitecto a su vuelta al templo.  

   La pieza es obra del artista plástico y joyero, Joan Serramià. Y ha sido colocada el domingo 20 de enero de 2019 en el más idóneo emplazamiento, mirando de frente de manera natural, con desenvoltura, para que cualquier visitante se lleve el recuerdo de su propia imagen en tan buena compañía. Una mirada a las manos del maestro mostrando sus largos dedos, solo visibles en un par de las contadas fotos del personaje, nos hablará de la minuciosa labor de documentación por parte del autor.

Gaudí en Riudoms. (Imagen Xavier Fortuny)

En su taller, el escultor Joan Serramià trabajando en la escultura de Gaudí antes de fundirla.
(Diari de Tarragona)


"JO, PEL MEU POBLE, TOT "

ESCAPARATES: CUANDO EL ARTE SALE A NUESTRO ENCUENTRO




                                                  Salvador Dalí, Josep Mª Subirachs, Andy Warhol, Ara Malikian, saben del arte tras el cristal, género genial con el que llegaron al gran público. Llamar la atención es el primer mandamiento del creador escaparatista. El cómo conseguirlo tiene tantas posibilidades como mentes para imaginarlo. 


Ara Malikian anuncia moda y actuaciones, desde un escaparate de Cortefiel en la Gran Vía madrileña. 2015
Salvador Dalí. La mujer surrealista, en la boutique de N.Y, Bonwit Teller, c. 1940

      Andy Warhol revolucionaba el marketing contando una historia, Supermán,  con las elegantes de la 5ª Avenida. c. 1955

Josep Mª Subirachs, escaparate de lencería en el Corte Inglés de Barcelona, 1965


LUZ+COLOR+SENSACIONES= DESEO

HISTORIA DE GAUDÍ Y LA BURRA "MARGARIDA"


                             
                        Alabad al señor vosotros que estáis en los cielos, ¡Oh, sol! ¡Oh, luna!.. Vosotras, lucientes estrellas, todas las aguas que están sobre el firmamento...Alabad al Señor vosotras, criaturas de la tierra, monstruos del mar...¡Oh, abismos!..¡Fuego, granizo, nieve, hielo, vientos!.. Montes, ¡Oh, cedros!..Bestias todas, silvestres, domésticas, reptiles y volátiles...

                                                                                  Salmo 148  

                                                                                         
La Huída a Egipto en la Sagrada Familia, con la burra Margarida

UN CORRAL EN LA SAGRADA FAMILIA

¡¡RESPETO!!




                                         Desde una jota navarra de los Hermanos Anoz durante la Fiesta de la Cereza en el querido pueblo de Milagro, al Ballet y Coros del Ejército Ruso en el Auditori. Desde un striptease de Christa Leem en la Cúpula Venus de Barcelona, al monólogo de Rosa Mª Sardá como mujer abandonada, en la obra L’Hostal de la Gloria de Josep Mª de Segarra. Desde el tenor defenestrado por gay que vi en la cubana Cueva del Pirata de Varadero, cantando desde las tablas Maitechu mía con una cinta ciñendo su cabeza a lo Ben-Hur, al elegante Antonio Machín desgranando con su voz de azúcar un Madrecita del Alma Querida mientras daba un cuarto de giro a sus maracas. De ahí, al recital de Montserrat Caballé donde su O mio babbino caro me clavó en el asiento y al rapsoda adolescente saltándole el arte por las costuras, a quien vi recitar en Cádiz por Lorca


Con un clavel grana sangrando en la boca,
con una varita de mimbre en la mano.
                Por una vereda, que llega hasta el río,               
                           iba Antonio Vargas Heredia, el gitano……


                         Vienen a mi memoria tantos artistas inolvidables... Cantantes, bailarines, actores, circenses, desde la pantalla o la carpa. O el tugurio, donde vi a Bambino dando guerra, Madame Arthur, Joan Monleón con su Horchatera Valenciana. Tom Jones, a Cyd Charisse y Gene Kelly en Cinemascope y Technicolor, a los magníficos troveros y  rapsodas de nuestros pueblos, danzadores de Anguiano, todos, seres que en un momento u otro de mi vida, desde muy niña me fascinaron con sus actuaciones. A los que aprendí a respetar porque a cada uno según sus facultades, siempre los vi vaciarse entregando lo mejor de sí.

   Como a los demás creadores que hoy mismo, desde cualquier escenario o chiringuito brindan su entusiasmo aunque su nombre nunca brille resaltado por los focos.  Va por todos ellos.


Cyd Charisse y Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia
Áfrika Martinez y Carlos Bica. Danza contemporánea y contrabajo en el
C.E.M. de Lisboa
Los Hermanos Anoz, jota navarra. Pasacalle durante una actuación

Bambino. ... No me des guerra, guerra y guerra...
Tom Jones


PARA ANTENA 3, POR SU RESPETO A LOS ARTISTAS EN "LA VOZ", GRACIAS

JOSEP Mª SUBIRACHS Y CAMILO JOSÉ CELA. UN DIVERTIMENTO ERÓTICO-LITERARIO




                      ...Guadalajara, el país donde compartí con los amigos                           la noticia de que me daban el Premio Nobel, 
        donde me casé, donde el Rey me hizo marqués 
         y donde escribí más de media docena de libros…



                                  Con estas palabras aparecidas bajo el epígrafe de El color de la mañana en su habitual columna del diario ABC, el Premio Nobel de Literatura 1989, Camilo José Cela, despedía en 1997 sus diez últimos años vividos en la villa alcarreña. Allí escribió la mayoría de las sesenta y cuatro fábulas eróticas que se harían sólidas en el libro La sima de las penúltimas inocencias, de 1993, a lápiz y al alimón con el escultor Josep Mª Subirachs, quien dibujaba desde su estudio en la Sagrada Familia de Barcelona las imágenes alegóricas al texto en simbiosis con el escritor. Así fue tomando forma la obra, desde la distancia, acortada por diversos encuentros entre Barcelona, Guadalajara y Madrid.


Camilo José Cela y Josep Mª Subirachs repasan en 1993 las pruebas de su
libro conjunto, La Sima de las Penúltimas Inocencias. (JMªS)
   
  NUNCA ES TARDE PARA UNA DIABLURA