Foto cabecera

01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





JOSEP Mª SUBIRACHS, ESCULTOR DE LA SAGRADA FAMILIA: EL PRIMER TREN


                         En 1936, un año después de fallecer Rudyard Kipling autor de Kim de la India, salía a la luz el libro póstumo del escritor inglés, Algo de mí mismo, desvelando una infancia gravemente infeliz por culpa del maltrato escolar que padeció hasta los dieciséis años y esa obra dejó perplejo a su círculo familiar y social. Nadie tenía conocimiento de tal experiencia ni de que lo hubiera marcado al extremo de no permitir su publicación hasta después de su muerte. Había vivido casi setenta años desde que pasó la amarga experiencia, recibió toda clase de honores incluido el Premio Nobel de Literatura y aún conservaba fresco en su mente el impacto de una niñez que le llevó a escribir en la primera página de aquellas memorias: -Dadme los primeros años de la vida de un niño y tendréis el resto.

Josep Mª Subirchas a los 6 años. (*)

Josep Mª Subirachs en su Primera Comunión. Tenía 9 años. (*)

  
 VULNERABILIDAD E INDEFENSIÓN

EDWARD HOPPER, UNA MIRADA Y MIL HISTORIAS



                            
                                  Esa biblia del estilo que es la revista ¡Hola! nos informaba hace tiempo del porqué del nombre de los zapatos T-bar.

   -Su nombre es fiel a su forma: la unión de dos tiras, una al tobillo y otra vertical sobre el empeine, dibujando una 'T'. La clave: su comodidad al ir sujetos al tobillo. Estamos ante una pieza cuya historia se remonta a los años 20 cuando el vestidor de la mujer empezó a contener pinceladas de feminidad. Desde entonces, a pesar de sus idas y venidas, se ha convertido en un imprescindible de los guardarropas de estética retro.

   Y bueno, un par de zapatos de esas características fue lo primero que llamó mi atención al visionar el cuadro de Edward Hopper, Cine en Nueva York. 1939.


Cine en Nueva York. de Edward Hopper


HOPPER, LA VIDA A DESTELLOS

ESPECULACIONES ALREDEDOR DEL ACCIDENTE Y MUERTE DE ANTONIO GAUDÍ. ¿QUÉ HABRÍA SUCEDIDO HOY?



Reproducimos la siguiente página del diario La Vanguardia
donde Silvia Colomé consulta a diversos  especialistas sobre
 los protocolos actuales seguidos tras un accidente como el 
sufrido por Antonio Gaudí. 

Y la posibilidad, o no, de haber podido salvar su vida a pesar 
de las graves lesiones internas que padeció...
  

Antiguo Hospital de la Santa Creu donde falleció Antonio Gaudí. Hoy Biblioteca Nacional de Catalunya. (Pinterest)


¿QUÉ HABRÍA SUCEDIDO HOY?
Publicado en Gaudí y Mas. 14 de octubre de 2017
Publicado en Gaudí y Más. 12 de octubre de 2019

UN RECUERDO PARA EL GUARDIA CIVIL QUE AUXILIÓ A GAUDÍ TRAS SU ACCIDENTE





En estos días en que se rinde homenaje a nuestras Fuerzas 
de Seguridad del Estado y personal médico, a los voluntarios y
 vecinos que colaboraron en salvar tantas vidas en las recientes inundaciones, vaya desde aquí nuestro reconocimiento a todos 
ellos en la figura de Ramón Pérez Vázquez, el joven guardia
 civil que auxilió a Antonio Gaudí tras el accidente que tres días 
después le costó la vida.
              


                             Los diversos informes del día en que fue atropellado Antonio Gaudí -médicos, hospitalarios, policiales, municipales, particulares, periodísticos y de la Compañía de Tranvías-, dan versiones del accidente no siempre coincidentes. Sólo será posible aproximarse a la realidad basándose en todos ellos y tomando como punto de partida unos datos incontestables, los contenidos en el informe meteorológico del 7 de Junio de 1926.


Ramón Pérez Vázquez, de A Pobra do Caramiñal, A Coruña, acababa de llegar a Barcelona
para incorporarse a su destino como Guardia Civil. Paseaba por la Gran Vía cuando vio el
grupo que rodeaba a Gaudí herido en el suelo. Paró a un taxista,  subió con Gaudí y lo llevó
 al Dispensario de la Ronda de San Pedro, nº 37. (Arch.Hº.GuardiaCivil) (Arch. A.Mª.F.) 


DOS RAMONES TRASLADARON A GAUDÍ