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Sant Quentin S-S - copia "SAN QUINTIN sur Sioule" Auvernia, Francia. Lugar de los antepasados de Antonio Gaudí.



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DEL ROJO EN EL RETRATO




                            Hay dos versiones de cómo el modisto Valentino descubrió el rojo para sus creaciones. Vayamos a por la primera contada por el mismo modisto, que más o menos así recuerdo habérsela escuchado durante una entrevista:

                                   - Cuando era poco más que un adolescente hice un viaje a España con mi tía y me fascinó la elegancia de sus mujeres. Fuimos a varios teatros y estando en un palco del Liceo de Barcelona a punto de empezar la obra, mientras admiraba los magníficos vestidos de gala donde reinaban los colores discretos, el negro y los tonos pastel, con el público en silencio y escasa luz en el patio de butacas, se abrió la doble puerta de entrada. Un torrente de luz enmarcó la llegada de una pareja. Ella, peinada con el pelo oscuro recogido en un alto moño, vestía un ceñido traje de gala, de corte sirena con un blanquísimo y generoso escote. El color era un rojo de fuego. Llamas envolviendo aquel cuerpo que incendiaba la sala a medida que recorría el pasillo central, iluminando a los espectadores que miraban hechizados la figura que avanzaba como si flotase. Acababa de nacer en mí una pasión.

  Para Valentino hacía su aparición el tono que sería su seña de identidad para el glamour. El mismo color, el favorito, que durante centurias ha fascinado en gamas diversas a retratistas de todo el mundo. 

 Como el inglés Augustus Johns inmortalizando a la violoncelista Guilhermina Suggía.                         

El rojo Valentino (1)
La gran Guilhermina Suggía al violoncello por Augustus Johns. Tate Gallery de Londres
A pesar de su poca calidad incluyo esta foto de Jacqueline
Du Pré,
que vio truncada su carrera a los 28 años a causa de
la arteroesclerosis. Premio Suggía  de chello a los 11 años


ROJO, LA CLAVE DEL DESEO

GUILHERMINA SUGGIA. 2ª PARTE (II). EL AMOR OCULTO DE PABLO CASALS


El tono conciliador de la carta era complementario de otra conmovedora misiva enviada años atrás por Pablo Casals. Figura en Guilhermina, un libro del escritor portugués Mario Claudio, Premio Pessoa 2004. Jugando entre la realidad y la ficción, el autor cita un telegrama enviado a Guillermina por el maestro la noche de Fin de Año de 1913, el año de su separación, y en sus líneas Pablo dejaba escapar un anhelo:

Portada HISTORIA16 Nº 368
Publicado en Diciembre 2006

                               -Chére Guilhermina... Te deseo toda la dicha del mundo...En el momento en que abra la ventana para contemplar la medianoche estaré triste y pensaré en ti con toda mi alma. Tal vez también tú pensarás en mí...

GUILHERMINA SUGGÍA. 2ª PARTE (I). EL AMOR OCULTO DE PABLO CASALS


Para Pablo Casals romper su convivência con Guillermina Suggía en 1913 llevó aparejado el distanciamiento con muchos de los amigos frecuentados hasta entonces, incluso su vida profesional quedó afectada. La relación de sus actuaciones durante ese año apenas contiene una densa gira otoñal por la que el llamaba la tierra triste de Rusia, finalizada a mediados de diciembre en Moscú con un concierto dirigido por Rachmaninov.


Publicado en Historia16. Diciembre 2006

GUILHERMINA SUGGÍA. PARTE 1ª (II). EL AMOR OCULTO DE PABLO CASALS


En declaraciones a J. Mª Corredor, Pablo Casals recordaba emocionado la llegada al Palacio de Oriente con los  tres miembros de su familia que lo acompañaban aquel invierno de 1895.

 

GUILHERMINA SUGGÍA
PARTE 1ª (II)

Publicado en Noviembre, 2006


                     Mientras Pablo tocaba una composición propia al piano, su hermanito Luis correteaba por la estancia y Enrique, el bebé que hacía el número once de los hijos del matrimonio Casals-Defilló, lloraba a todo pulmón porque tenía hambre y su madre no se atrevía a amamantarlo en aquel marco...hasta que la infanta Isabel, la Chata, los acompañó a un lugar reservado y la madre pudo alimentarlo.

GUILHERMINA SUGGIA. 1ª PARTE (I). EL AMOR OCULTO DE PABLO CASALS


Este año 2006, cuando los árboles que rodean el nº 24 de Portland Place cambien del verde al pardo perdiendo sus hojas, el enclave londinense acogerá a los jóvenes músicos que acuden hasta sus salas con la ilusión de lograr uno de los más prestigiosos galardones del mundo violoncelista, el Premio Suggía.
 
Portada HISTORIA16, Nº 367 

GUILLERMINA SUGGIA
Parte 1ª  (I)