Foto cabecera

AMFST.Q.S.SIOULE Días de cátaros, Gaudí y Ana Mª Ferrin en Francia. (JMSimagen)





UN RECORRIDO POR LA CIRCUNCISIÓN DE JESUS EN EL ARTE




                       ... Cuando se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al Niño, le dieron por nombre Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno de María (1). Y José marchó con sigilo a Jerusalén y trajo de allí un hombre sabio, misericordioso y temeroso del Señor, que se llamaba Joel y conocía a fondo las leyes divinas. Y llegó a la gruta, donde encontró al niño. Y al aplicarle el cuchillo no resultó ningún corte en el cuerpo de aquél. Ante este prodigio quedó estupefacto y exclamó: …¡He aquí que la sangre de este niño ha corrido sin incisión alguna!. (2) Y ofrecieron por Él en sacrificio, dos tórtolas y dos pichones (3)

                         ... Tras la circuncisión de Jesús, la matrona de María guardó el prepucio en una jarra de alabastro llena de (aceite de) nardos, que se usaban como conservante, entregándosela a su hijo que era perfumista para que la guardase, encareciéndole que no la vendiera aunque le ofreciesen 300 denarios …. (4)


Uno de los personajes del cuadro mira al pintor, otro permanece ausente, mientras el resto
 está en lo que debe. Aquí, Friedrich Herlin (c. 1425/30 - 1500) cuenta el episodio con un estilismo
propio del Renacimiento más refinado.



¿QUE FUE DEL SANTO PREPUCIO?



ÉRASE UNA VEZ EN… HOLLYWOOD. ¡¡Y QUÉ VIVA EL CINE!!


                        
                                Contaba Paul Naschy en 1998 durante la conversación que mantuvimos sobre su faceta de arquitecto (*), el orgullo que sintió cuando Quentin Tarantino y Steven Spielberg contactaron con él por teléfono para felicitarlo, poco antes de que viajara a los Estados Unidos para recibir durante dos días un homenaje a toda su carrera como creador del genero de terror.

   Tras aquella conversación de Naschy con el director de Pulp Fiction quedó un nexo que diez años más tarde haría que el personaje que hoy nos ocupa, Tarantino, escribiera el epílogo del libro de memorias del cineasta español Cuando las luces se apagan, con párrafos para no olvidar, como el siguiente:

   "Paul Naschy se ha ganado su puesto en la historia del cine fantástico, al lado de Poe, King, Karloff, Lugosi, Lovecraft, Stoker o Doyle… Se salía de todos los cánones y tenía una extraña carga anárquica que rompía los esquemas… (su obra) poseía magia, erotismo, belleza formal y un licántropo cuyo salvajismo y tormentosa personalidad le hacían mítico nada más nacer…"


Cartel de la película de Quentin Tarantino. 2019
Paul Naschy ante la Sagrada Familia. (A.Mª.F.)

Y VAN NUEVE: 
LA EXCELENTE PELÍCULA DE TARANTINO

(PARTE 2/2) LOS SEFARDITAS DE RODAS. DONDE LA MIEL Y LA CANELA



Continúa...

          
                         Dos libros son imprescindibles para descubrir la desconocida historia sufrida por los judíos sefardíes de Rodas: Rhodes, un pan de notre mémoire, de Moïse Rhamani en francésy Gli Ebrei a Rodi, storia di un'antica comunità annientata dai nazisti, de Esther Fintz Menascé en italianoAmbos descubren para la posteridad el fin de la mayor parte de un pueblo que casi desapareció hace sesenta años rezando en una lengua, la sefardí, tesoro vivo de nuestra memoria. Eliminados en silencio, ya que en el gran remolino de la locura nazi aquellos 2.000 seres quedaron engullidos como un número, cosificados hasta deshumanizar su identidad. 

   Con ellos se fue una parte importante de la cultura transmitida por los judíos expulsados de España, la eterna Sefarad, asentados más tarde por todo el Mediterráneo. En la época actual los supervivientes de la martirizada Rodas multiplicados en descendientes repartidos por el mundo, se esfuerzan por reverdecer ese legado.        
                 
   Moïse Rahmani publicó hace años un artículo en el periódico digital Los Muestros que dirige desde Bélgica en el que colaboran los sefardíes, en especial los sucesores de la isla de Rodas. Ese texto lleva por título A mi también mi veni eskarinio, más o menos: -Yo también siento nostalgia de ti, contestación póstuma de un hijo a las exactas palabras: -Mi veni eskarinio, dichas por su padre ya muy enfermo, al que llevaba años sin ver, sabiendo los dos que muy posiblemente aquel sería su último encuentro.

   
Días felices de la niñez de Moïse Rahmani junto a su padre, Víctor
                     
Daniela y Moïse Rahmani. 2012 (*)
   

    UN RICO PEDAZO DE SU MEMORIA
                            

LOS SEFARDITAS DE RODAS, DONDE LA MIEL Y LA CANELA (1ª PARTE)


                

                              Rodas. De día un escándalo de sol, de noche un lugar creado por Dios para observar esas estrellas que invitan a preguntarse en una lengua propia los porqués trascendentales del hombre. O a discutir de filosofía, que viene a ser lo mismo, escuchando el suave batir de las olas y paladeando un vino de resina, la sangre de la tierra. Valle de las mariposas en el que basta el más leve sonido, el zarandeo de una rama, para que  surja de árboles y peñas una explosión de mariposas formando en el cielo un festival de diminutas cometas verdes, rojas y amarillas. En ese mar EgeoHipócrates creó las bases de la Medicina, desembarcó San Pablo y San Juan escribió el Apocalipsis. Y seguro que lo hizo frente a un plato de queso de cabra y otro de aceitunas, un lujo acompañado por una rebanada de pan rociada con aceite de oliva. Buenos tiempos los de Rodas…

  Expulsados los judíos de España por los Reyes Católicos en 1492, en la que fue la 10ª expulsión que sufrían en un país europeo desde la 1ª en Francia en 1182, una parte de ellos se asentó en la isla de Rodas entonces gobernada por los Caballeros de la Orden de Malta, empezando en esa tierra una nueva vida. Los Caballeros llevaban establecidos en la isla cerca de dos siglos en los que habían mantenido una importante actividad constructora bajo el mandato de los maestros Antón Fluvià y Pedro Ramón Sa Costa, que llevaron hasta allí muchos saberes arquitectónicos de España. De esa época datan los edificios medievales de la isla; el Hospital, el fuerte de San Nicolás, la calle de los Caballeros y el Palacio del Gran Maestre entre otros.

  En el primer tercio del siglo XX, los descendientes de los judíos sefardíes vivían al este de la ciudad vieja en su barrio, la Judería de Rodas, hablando en ladino, su lengua propia que ha pervivido cinco siglos. 

                            “Komo olvidar las ermozas tadradas en las kuales se metia meza kon todo lo bueno para komer i beber: boyos, burrekas, fritadas, i las famozas dulserias: mogados de almendra, mostachudos de muez, y el pinyonate alavado de la tia Sarina Berro, mujer del tio Narsiso. I en lo bueno de la nochada i la alegría, el tio Narsiso tomaba a djogar la mandolina enmientras ke Solís, el novio de la ija, empesaba a kantar con su ermosza vos los kantes espanyoles ke mos deshavan tresalidos a grandes i chikos...”


                            Buenos tiempos los de Rodas....


Una casa en Rodas
        
Palacio del Gran Maestre de los Caballeros. Rodas

Calle de los Caballeros. Rodas
     
Hospital de los Caballeros. Rodas


Fuerte de San Nicolás. Rodas



DONDE LA LUZ ES DORADA Y AZUL

EL VERDE EN LA PINTURA. UN CUADRO, CIEN INTENCIONES.



Brazos, cintura, cuello, senos,
la frente pura como el mar,
la nuca de bosque en otoño,
los dientes que muerden una brizna de yerba.

…Tu cuerpo se constela de signos verdes…  
como el cuerpo del árbol de renuevos.
           
                                         Octavio Paz


Millicent, duquesa de Sutherland. John Singer Sargent. 1904
Giovanni Arnolfini y su esposa Giovanna. Jan van Eyck. 1434


DE LA JUVENTUD AL VENENO

LOS CUENTOS DE JUAN TOCINO EN TÁMARA DE CAMPOS


                    

                     Válgame San Hipólito, ¡Cómo tengo el pescuezo!
                   
                     O dicho en fabla de hoy, ¡Cómo tengo las cervicales!
                
                    Antes de nada permítanme vuesas mercedes que me presente. Me llaman Juan Tocino, nacido en Támara de Campos, Palencia. Soy el mozo que aguanta el púlpito con su cabeza, el que antes trabajó en la venta del Rebollar, el hijo de Tocino el Viejo, aquel cantero que tanto picó para San Miguel como para San Martín de Frómista…

   
Iglesia de San Hipólito el Real en Támara de Campos, Palencia. El púlpito gótico-mudéjar
reposa sobre la nuca de un personaje al que popularmente se conoce por Juan Tocino (A.Mª.F.)

REFLEXIONES DE UN PORTOR