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AfrikBorn6.3 Backstage. Último ensayo. Danza en La Ribera. Barcelona. (Ana Mª Ferrin)





LA DANZA , POESÍA DEL CUERPO.


                                                   

AL CIERRE DEL PRESENTE TEXTO, CUANDO ME DISPONÍA A INFORMAR DEL ESTRENO  DEL DOCUMENTAL "SAVIA NUEVA... VIEJA SABIA",  QUE EL PASADO SÁBADO DÍA 27 IBA A PRODUCIRSE EN EL CAIXAFORUM DE SEVILLARECIBÍ EL AVISO DE QUE, POR TERCERA VEZ, EL EVENTO SE SUSPENDÍA.

COMO MUESTRA DE LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO EN TODO EL PAÍS EN CUANTO A LOS CIERRES Y CANCELACIONES DE CUALQUIER GÉNERO DE ACTIVIDADES Y NEGOCIOS,  CON TANTOS DAÑOS COLATERALES DE TODO TIPO QUE ELLO REPRESENTA, LES HACEMOS LLEGAR EL ENLACE CON EL QUE  ACCEDER AL DOCUMENTAL A TRAVÉS DE YOUTUBE.   

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 ¡CUIDADO! ¡NO TE RINDAS!     

A ver si, para no morirte,

acabas olvidándote de vivir...

                 África Martínez

                                                   



SAVIA NUEVA...VIEJA SABIA 

JOSEP Mª JUJOL Y EL ROSETÓN DE LA IGLESIA DEL PINO, EN BARCELONA


                          

                                                      Maestría, brío y salero, fueron las características de Josep Mª Jujol, un tímido erudito del que sólo los estudiosos de su obra conocen la gran capacidad matemática que lo distinguió como brillante alumno en toda la carrera, siendo nombrado en el último curso de Arquitectura por el claustro de profesores como el estudiante más destacado. 


  A la vez, la profunda y alegre religiosidad de la primera mitad de su vida profesional que lo llevaba a desinteresarse por lo material, o el disfrute de una visión cercana y pedagógica al aire libre con sus alumnos universitarios, sistema poco habitual en su tiempo, fueron algunas de las dificultades de Jujol para lograr hacerse un espacio tanto en el mundo académico como en el de la arquitectura. Un lugar del que su talento, máquina generadora de novísimas ideas, la Historia nos ha demostrado que era merecedor. 


Rosetón de la iglesia del Pí, en Barcelona. (I.P)

                                                                        Josep Mª Jujol


Exposición de la Escuela de Arquitectura de Barcelona en 1943 con los
dibujos de la clase de Copia de Detalles de Josep Mª Jujol. A la izquierda
el rosetón de la iglesia del Pi.

La fachada de la iglesia del Pí en Barcelona con su rosetón. http://desons.blogspot.com.es


JUJOL, LECCIONES DE IMAGINACIÓN

EL SEXTO SENTIDO Y LA CERVEZA (1/2)


 Dedicado al grupo Los Fiebres,

caballeros con estilo. Masteres

en vida y Cervezología 




 Hay un lugar tan perdido

     donde percibirte intento,

      que llegas sólo en el viento:

                           ...Te trae mi sexto sentido. 

                                                   Jesús Lantigua. 

                   


                                        Completados los cinco sentidos canónicos, vayamos a por ese otro que se diría contiene una porción de cada uno sin necesidad de acceder al elemento evocador, presente con sólo con imaginarlo. Sensación a la que solemos llamar El sexto sentido, o percepción extrasensorial:


Paisaje desplegado ante mis ojos cuando escucho tu música.

Tu voz acompañándome al contemplar la foto donde me miras.

Instante volandero del olfato hasta el claro donde reina la cebada.

Paladares completos al recordar la jarra bebida a dúo.

Hormigas sabias por mi piel saboreando el poema.

El fraile y su cerveza, por E. Von Grutzner



Las seis cervezas del grupo Modelo, de México, dedicadas a los cinco sentidos.
Más una última para el sexto, diseñada por Antonio "Gritón" Ortiz, bajo estas líneas.



Y... ¡QUE VIVA LA CERVEZOLOGÍA....!

EL TACTO EN LA PINTURA. EL QUINTO SENTIDO


                            


Hombre, toca.
Toca todo lo que te provoca;
seno, pluma, roca...
    
Dámaso Alonso




                                   Para representar el último de nuestros sentidos, Jan Brueghel el Viejo contó, además de con su amigo Pedro Pablo Rubens para dar forma a Venus y Cupido, con lo aprendido de su abuela, María Bessemers, famosa miniaturista. No sólo por su preferencia al vestir de terciopelo se le llamó a Brueguel, Jan Velours (terciopelo). También a su delicadeza colocando exquisitos detalles en sus cuadros se debió el sobrenombre.    

   Son infinidad las sensaciones producidas por el quinto sentido que asaltan al observador cuando contempla esta Alegoría del Tacto. De la picadura del escorpión al palo que golpea a un asno. La quemazón del hierro en la fragua, la frialdad del acero convertido en armadura. El golpe dado con uno de los manteletes que vemos en el montón donde reposan los restos de una batalla, o en algún cuadro. La suavidad del beso entre Cupido y la Diosa. Calor en el Infierno y el escozor que sugiere la Flagelación de Cristo en algunos de los cuadros presentes.

   La minuciosa perfección con que evoca cómo sería lo que rozara nuestra piel de pasearnos por el óleo de la tabla, desplisa nuestra mente. En una especie de gruta palaciega, armas y garfios, pesos transportados sobre el hombro, hierros de marcar al rojo y hasta una rapaz clavando pico y garras en su víctima, son algunos elementos de los muchos que Jan Brueghel imaginó para transmitirnos en qué consiste el tacto.

El Tacto, de 1618, última tabla de la serie Los Sentidos, de Jan Brueghel el Viejo, con Rubens  

                             

LAS ARTES PLÁSTICAS, POESÍA TÁCTIL

LA VISTA. EL PRIMER SENTIDO EN LA PINTURA


De la vista decía Antonio Gaudí,

 que era El sentido de la gloria.


                                      
                                          Cuando Pieter Brueghel de Oude, llamado el Viejo, se planteó pintar una serie de tablas con los cinco sentidos, tuvo la buena idea de encargar a Pedro Pablo Rubens las ninfas y diosas que centraran cada uno de los motivos. En el caso de La vista, ideó una bella inspiradora en un espacio rebosante de pinturas además de otros elementos artísticos. Placer para los ojos, antítesis de la ceguera.

                           
La Vista. Óleo de la serie "Los Cinco Sentidos". Museo del Prado. Obra de Jan Brueghel el Viejo con las
 figuras humanas pintadas por Pablo Rubens. c. 1620. 

    
A PROPÓSITO DE LA CEGUERA


LA HERMANA DE LA SEÑORA HERMINIA. UN LIBRO EN EL ASCENSOR


 

Manhattan Beach cuenta la historia
de Anna Kerrigan, la primera mujer que
consiguió un hito hasta entonces sólo reservado
al género masculino. Tres años atrás, coincidencias 
de la vida, yo había publicado el siguiente relato que
 hoy rescato para compartirlo con ustedes.
 Enhorabuena a la autora del libro, Jennifer Egan.




RELATO

Original de 
Ana Mª Ferrin

R.P.I.



                       - Cada vez hay menos hombres. Nos estamos convirtiendo en un bien escaso...

   A Jesús este pensamiento se le iba transformando en convicción. Si había que tenerlos en cuenta, los últimos tiempos de su trabajo en la fábrica de automóviles no hacían más que confirmarlo. Tras las limpiadoras, las primeras mujeres que entraron en la empresa lo hicieron en las oficinas y a los pocos años eran mayoría. Más tarde en las naves, el mismo proceso. Recordaba los inicios, lo cohibidos que estaban tanto ellas como los veteranos compartiendo las cadenas de montaje. Pronto acabaron entrando como mandos y tan sólo el último escalón se había salvado de la infiltración, los seis ingenieros jefes eran varones.

  Aquellas reflexiones asaltaron a Jesús en el vestíbulo de su casa mientras esperaba el ascensor. Para confirmarlas, las hermanas Morera que venían del mercado se reunieron con él, saludándolo.


... sus orejas, menudas y finas, enmarcadas por ondas... (*) 


(**)


JAMÁS LO DIRÍAS