Foto cabecera

AMFQuijoteSancho2 Entre Don Quijote y Sancho, Ana Mª Ferrin en Alcalá de Henares, Madrid.





ANTONIO GAUDÍ, ETSURO SOTOO Y ARTHUR RIMBAUD, EN VERDE.


                                  De madrugada, vestido enteramente de negro, traje con camisa Mao de seda, el escultor Etsuro Sotoo regresa de impartir un ciclo de conferencias en Perú. Después del largo vuelo le apetece detener la senda que lo lleva a su casa costera, dando unos pasos por la acera del chaflán entre las calles Mallorca y Marina para estirar las piernas.

          


Etsuro Sotoo en su taller de la Sagrada Familia. (A.Mª:F:)


DE LA LÍRICA  AL CINCEL

¿QUÉ SIENTE EL ARTISTA CUANDO CREA?




                                      Quizá con estas cuatro letras sólo busque rescatar uno de los bellos recuerdos de infancia, el de los pintores callejeros de mi Barrio Gótico barcelonés, nuestros queridos artistas al aire libre, au plein air, que dirían los impresionistas, aquellos insensatos del siglo XIX a los que se les ocurrió saltar de sus estudios al exterior cargando telas, caballete y colores, plantándose en la esquina de cualquier calle o sendero para plasmar lo que veían.

   Quizá sea porque acabo de enterarme de que para vivir hoy ese idilio, en muchos lugares de mi país, España, el artista tendrá necesidad de guardar entre su documentación viandante un permiso oficial que lo autorice a practicar algo tan peligroso, como robarle al paisaje un puñado de vida.

  Quizá, para continuar estando más o menos lúcida, deberé rebuscar en mi cerebro ese gramo de locura que el pasado 4 de julio le brotó al pintor Antonio López desde muy dentro, empujándolo a localizar aquel cuadro de 2010 que había empezado con la Gran Vía madrileña como tema, abandonándolo después en el archivo de su almacén, para ceder el puesto a un encargo más urgente.

   Once años había tardado López en retomar la idea, cuando ese jueves día 4, a los 85 años, vestido de faena con pantalones cortos, camisa, botas y una gorrilla roja, nuestro artista vivo más internacional se armó con los bártulos de su oficio metiendo sus materiales en una bolsa roja de plástico y plantándose en la Puerta del Sol. Lugar al que no tardarían en llegar dos policías municipales cumpliendo órdenes, exigiendo al artista que les mostrara su licencia para pintar.   

   Señores agentes, que Antonio López es manchego, paisano de Don Quijote. ¿Qué mejor credencial que esa, para ser un soñador? 



Josep Mª Subirachs ante su obra, Santo Tomás. (A.Mª.F.)



Antonio López retomando su cuadro de 2010 en Madrid, 2021. (elpais)



Martín Giraldo pintando la Pta de Murillo, en el Pº del Prado, Madrid
(descubriendoelarte.es)
  


Benjamín Palencia, pintor de la Generación del 27, junto al río



Claude Monet



Monet pintado por Pierre-Auguste Renoir



Edouard Manet en su estudio flotante.



MEMORIA, ESENCIA, CULTURA

CUBA, SIEMPRE EN NUESTROS CORAZONES



 Empezamos otra salida de ruta.

No dejaré de seguir vuestras andanzas

aunque pararé unos días mis entradas.

Cuidaros. ¡Hasta la vuelta!   

                 

                                   En agosto de 1989 nos encontrábamos recorriendo Alemania con nuestra autocaravana y llegamos hasta Passau, frontera con Checoslovaquia, porque queríamos visitar unas fábricas de cristal que mi marido conocía. Al llegar a la frontera nos encontramos que todos los aduaneros alemanes estaban atendiendo una avalancha de coches a territorio alemán, pero casi ninguno en el puesto de los que deseaban entrar en Checoslovaquia, como nosotros. 

   Uno de los empleados nos informó de que había un éxodo de checos porque se rumoreaba que el Muro de Berlín estaba a punto de ser derribado, con lo que eso suponía para el cambio del mapa político y social europeo. Por eso los policías checos no querían complicarse la vida, huyendo también muchos de ellos y dejando salir a todo el que quería entrar en Alemania, algo que nos pareció delirante porque después de cruzar el país habríamos asegurado que en Berlín la vida seguía como siempre, ellos en el Oeste y los del Este en su territorio. Pero no era así. Una marea subterránea corría por todos los países socialistas de donde sus habitantes aprovechaban para escaparse. 

   Poco más de dos meses más tarde caía el muro de Berlín. Y tras esa efeméride, con más drama, como en Rumanía, o menos, como en Checoslovaquia, una nueva época fue situando a cada una de las dictaduras socialistas surgidas tras la IIª Guerra Mundial, en el plano político decidido por sus habitantes. 

   O sea, que aunque de puertas afuera de esos países no se notaba la realidad que se escondía entre sus pobladores, en un determinado momento un ¡Se acabó! colectivo, hizo a sus gobernados perder el miedo al miedo con tal determinación, que prácticamente sin resistencia los dirigentes que hasta el día anterior vivían oprimiendo al pueblo, desaparecieron.         




Como vimos en Argentina a las Abuelas de la Plaza de Mayo, exigiendo la libertad y regreso de los desaparecidos  y presos, las Damas de Blanco cubanas junto a muchos compañeros, exigen dignidad y justicia perdiendo el miedo al miedo (1)


¿LLEGÓ LA HORA?

NO SIN MI MEJOR AMIGO


 

                                           Si su proyecto vacacional consiste en viajar a los Estados Unidos y en especial a Washington DC para visitar el  Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano, le informamos de que, desde 2009, se puede contemplar un apartado insólito sobre esqueletos donde reina una pareja con la que muchos observadores se sentirán identificados.

  Hablamos de los esqueletos del antropólogo Dr. Grover Kantz y su perro Clyde.




En otra dimensión, y vivos, Grover Krantz y Clyde (*imagen)


HASTA EL INFINITO, Y MÁS ALLÁ...

ARQUITECTURA CON ALAS: LOS PALOMARES


 

                                                                                                                                      A Jesús. 

                                                                               "El Chuchi de Los Cuarteles"



... Solo de luz en Castilla,

el palomar de mi infancia.

                                                        Godofredo Garabito Gregorio


Palomar de Los Jardinillos. Palencia



TEJAS CORONAN TUS SIENES...

PALOMAS DE AMOR Y ODIO


 

                              Desde su terraza frente a la plaza Gaudí, la observadora descubre comportamientos curiosos.

  En la esquina de la calle Provenza, ya entrando en la calle Marina, contempla al jubilado de un cuarto piso que, sin saberlo, desvela sus manipulaciones a la vecina que contempla las mañas del hombre, conocedora de sus intenciones. Él acerca la mesa del comedor arrastrándola hasta la ventana y abre los cristales, después continúa desmigando pan sobre el alféizar, operación que prolongará en un reguero zigzagueante hasta cruzar la mesa para finalizar salpicando los asientos de dos sillas, ya en medio del comedor bajo la sábana que cuelga de una lámpara.


La señora Matilde alimenta cada tarde a las palomas de la plaza Gaudí.
 2003 (A.Mª.F.)



LA TERRAZA INDISCRETA