Foto cabecera

IMG-20200513-WA0001 - copia Vista de Blesa, Teruel, España. Tela de Carlos Gonzalvo. (C.G.)





DIARIOS DESDE MI CELDA. CORONAVIRUS, 8º DÍA




DÍA 8º


Mi oído escucha,
mi corazón palpita,
el alma despierta,
mi cuerpo cobra vida y
¡se mueve!

Michi Cervantes


                                   
                                       Entre las actividades a que nos lleva este tiempo de reclusión y reflexión obligados, las relativas al mantenimiento de cuerpo y mente mediante diversos tipos de danza y meditación, están demostrando tener una aceptación sobresaliente por sus efectos beneficiosos para el tono vital. 

   De entre los proyectos solidarios para este tiempo excepcional me centraré en la propuesta de la profesora de danza y coreógrafa África Martínez, que dos días a la semana, los miércoles y jueves a las 12,00, imparte una clase de libre acceso desde los directos de la aplicación Instagram, en su cuenta lacolmenadeafrica.

África M. durante la supervisión de un casting en Conil, Cádiz.
Un ensayo. A la derecha, la coreógrafa.
Reunión en Madrid de los creadores seleccionados este año por LaCaixa

A TRAVÉS DE LA DANZA, ¡VÍVETE!

DIARIOS DESDE MI CELDA. CORONAVIRUS, 7º DÍA



DÍA 7º


                               Mientras maneja el mecanismo del camión en la calle Mayor recogiendo la basura, desde la ventana de un primer piso llega una voz: 


- ¡Señor basurero, Señor basurero! : - ¡Me aburro mucho!

- Pero, chaval, ¿qué haces levantado a la una de la mañana? Anda, ¡Vete a dormir!
                                                                                           
Es que me aburro mucho y no tengo sueño.
                                                                                       
Pues lee un poco hasta que te entre sueño.

Es que me aburro...

- ¿Y qué quieres que haga yo?

- Por favor... Llame a un Superhéroe... O traiga una gallina...



Vigilia, trabajo, sopor. Max reposa teniendo a Thanos de almohada.
             
...mientras cada uno se distrae como puede. Aquí, Poch vigilando.
                




Las vidas de los pequeños aunque ellos no lo sepan, han entrado en la Historia, 


AYUDA, POR FAVOR, SÓLO SOY UN NIÑO

DIARIOS DESDE MI CELDA. CORONAVIRUS, 6º DÍA



DÍA 6º

                                     
                                        Mientras explicaba las pautas para evitar contagiarse del coronavirus, la doctora Sara Cody, experta en virología de California, puntualizó con energía, que:

  - A partir de hoy procuren no tocar su cara, porque una de las principales maneras de propagar los virus es tocarse la propia boca, la nariz o los ojos"-, concluyó.

   Acto seguido, disponiéndose a pasar la hoja del documento que leía, antes de hacerlo se lamió el dedo índice.



El acto reflejo de una doctora agotada. Deseamos que fuera un acto inocuo.

 
DE TICS, RIGORES Y OTRAS VIVENCIAS

DIARIOS DESDE MI CELDA. CORONAVIRUS 5º DÍA



5º DÍA

                                                             
                                          En 1893, un grupo anarquista escindido del P.U.S. (Pacto de Unión y Solidaridad), se apartaba de la Organización Española con el objeto de cometer atentados individuales contra los colectivos que consideraba sus enemigos; la burguesía y la iglesia. Inerme entre las varias alas extremas de la política que fueron copando las calles de la ciudad, ese año Barcelona llegó a ostentar tal récord terrorista que empezó a ser conocida en el plano internacional como La ciudad de las bombas. Tras cada esquina parecía asomar el terror de El grito, cuadro inmortalizado por Edward Munch ese mismo año.

   El 7 de noviembre, mientras se representaba en el Gran Teatro del Liceo barcelonés el segundo acto de la ópera Guillermo Tell, el anarquista Santiago Salvador Franch lanzaba contra la platea dos bombas Orsini, con un balance de treinta muertos y un centenar de heridos.

   Situados en otro plano, dos años más tarde, una plantilla de 112 hombres proseguía su tarea en la Sagrada Familia bajo la dirección de un arquitecto ajeno al mundanal ruido de ese tiempo y lugar, Antonio Gaudí. Absorto en sus diferentes obras, el maestro construía la Capilla del Rosario, un espacio-joya que por designios del Destino sería el único habitáculo completo, empezado y terminado por él en el nuevo templo.

   Sensibilizado por los sucesos que le habían tocado vivir, decidió plasmar en el pequeño recinto una leve crónica del Fin de Siglo colocando a la derecha, bajo el arco principal, a un violento en actitud de agarrar la bomba Orsini que le entrega el diablo. Motivo escultórico que Gaudí tituló La Tentación del Hombre, representándolo como un Lucifer con imagen de congrio mientras el terrorista corre sin mirar atrás, temeroso de que la autoridad lo alcance antes de explotarla en el Liceo.

   O al menos hacia esa dirección se dirigía el personaje calzando unas ligeras zapatillas de esparto, como lo representó el escultor Lorenzo Matamala.



Coronavirus asociado al causante del brote epídémico de Wuhan

La 2ª bomba lanzada a la platea del Liceo en 1893 que no llegó a explotar. Se conserva en el MHBA.


Con rostro y manos de diablo y cuerpo de congrio, el Mal entrega
una bomba al terrorista.
Capilla del Rosario. A la derecha en primer término, situación del grupo.

                            
GAUDÍ, NOTARIO Y PROFETA EN LA SAGRADA FAMILIA

DIARIOS DESDE MI CELDA. 4º DÍA




DÍA 4º



                                               Gracias a su larga amistad con el doctor Pedro Santaló Castellví, cargo directivo de la Casa Maternidad de Barcelona, Antonio Gaudí tuvo la oportunidad de investigar en las dependencias de la morgue del hospital, datos muy interesantes para las esculturas de la Sagrada Familia, una de cuyas muestras más significativas por el profundo estudio que precisaron, fueron los niños de la fachada del Nacimiento que ilustran el grupo de los Santos Inocentes. La posición de esas espaldas infantiles, descoyuntadas sobre un escalón tras caer bajo la espada del centurión, son de un realismo tal, que raro será no ver a cualquier hora alguno de los numerosos estudiantes de arte y medicina que suelen detenerse ante ellas, tomando apuntes o fotografías.

  Otra experiencia vivida gracias a Santaló acabó convirtiéndose en una costumbre para el arquitecto. Iniciada en su juventud y practicada por él hasta el fin de sus días, fue la de visitar a los pacientes sin familia que acababan sus últimos días en una cama del Hospital de la Santa Creu en la calle Hospital de Barcelona, sin más consuelo que la visita del sacerdote. Allí, en ese entorno de soledad, Gaudí demostró durante años sin testigos ni noticiarios su profundo sentido humano. Brindándoles una larga compañía hasta que expiraban, rezando a su lado mientras estrechaba la mano de aquellos seres a quienes la vida y sus circunstancias habían negado la compañía de los suyos en momentos tan decisivos para cualquier ser humano.

   Esta parcela vital de Gaudí lo marcó profundamente. En su recuerdo, al proyectar la entrada de la Capilla del Rosario, el único espacio de la Sagrada Familia realizado al completo por él de principio a fin, no olvidó aquellos a quienes durante tantos años entregó su consuelo, colocando en una hornacina vaciada en el muro bajo los arcos de entrada, la escena de la que tantas veces había formado parte. En ella aparecen cuatro personajes. El Justo, en el momento de expirar, la Virgen María llevando en brazos al Niño Jesús y, a los pies del protagonista, una figura que abraza y parece acariciar sus piernas, personaje al que los conocedores de Antonio Gaudí identificaron como un autorretrato del mismo. 
                   
La Muerte del Justo.  

Capilla del Rosario, único espacio completo de Gaudí dentro de la Sagrada Familia (A.Mª.F.).
A LA DOCTORA SALAZAR Y SU GREMIO, AGRADECIMIENTO ETERNO

DIARIOS DESDE MI CELDA. 3º DÍA



DÍA 3º



                                      -¡Coño!

    Los ojos de Ana se habían quedado tan redondos como rotundo fue el taco que se le escapó. Precisamente a ella, que tanto amaba la calidad del lenguaje. 

   Lo que pasó tenía su explicación, pongámonos en su lugar. Si tu pareja fuese una especie de maderero de Nebraska, un runner aficionado al wrestling que raramente ve un informativo, ni ojea el periódico y mucho menos se interesaría por Juan Ramón Jiménez, y una mañana al despertarse te mirara fijamente y con voz entrecortada te lanzara la frase: 

 -Me siento tembloroso, cual gavilla de mies maltratada por el segador... 

   Tú, ¿cómo reaccionarías? 

  Pues reaccionarías bien, como hizo ella cuando se repuso de la primera impresión y reflexionó sobre los motivos de aquel cambio de su Paco. No en vano llevaba cuatro días confinado a solas en casa del suegro a causa del covid-19. Sin salir, sin wi-fi ni señal de TV y con sólo una librería de 500 volúmenes de literatura clásica para pasar el día...  

   Pero eso sí. Cuando todo este embolao solo fuese un mal recuerdo, a Paco debería verlo un médico.  


  Y piensa Chacho...
                                              
...Gracias por sacarme de uno en uno... (AlvaroMartínez)
... Que felicidad, que no se acabe lo de estar juntos todo el día...
(ÁlvaroMartínez)


DAÑOS COLATERALES DEL CORONAVIRUS


DIARIOS DESDE MI CELDA. 2º DÍA




DÍA 2º
                       


                                        La historia también sucede allí donde nadie observa ni escucha. Pero el oído, como el olfato, es un potente transmisor de sensaciones y con poco tiene bastante para hacerse notar. Esto pensaba esta mañana cuando al despertar he percibido el débil sonido de una tuba, muy en sordina, filtrándose por las cristaleras del patio.  

   Sé que la intérprete es hija de un músico del Liceo ya desaparecido y me ha devuelto las sensaciones de mis doce años cuando vivía en la plaza de Santa Mª del Mar. Allí muchos mediodías en la imprenta Omedes que estaba en un local de mi edificio, uno de los empleados solía sacar de su funda la trompeta con la que actuaba los fines de semana en una orquesta, regalando a los vecinos, pasodobles, boleros y chachachás. No hará falta contar que a la vuelta del colegio, los niños del barrio solían arremolinarse ante las puertas del taller, a ver si ese día había suerte y el artista se sentía lo bastante inspirado como para ofrecernos una pequeña actuación.


...filtrándose por las cristaleras del patio... (A.Mª.F.)
Las calles de Barcelona sin paseantes ni tráfico. (A.Mª.F.)
Ayer, en casi toda España, un homenaje al sector sanitario. Gracias. (Reuters) (**)


TAMBIÉN AQUÍ SE CANTA Y SE APLAUDE

DIARIOS DESDE MI CELDA. 1º DÍA


Día 1º

                                       
                                         En este primer día del confinamiento de dos semanas en las viviendas, que se ha dictado -nada de alarmas ni tragedias por ahora, estamos en modo sueco-, lo primero en que he pensado ha sido en la inutilidad de quienes intentan distraerse con la radio o la televisión. Como le pasaba al mujeriego del chiste, todas las redacciones tienen en mente lo único, el coronavirus, ese al que ya tuteamos llamándolo Covid-19. Así que lo mejor será centrarme en los imprevistos y anécdotas positivas que  empiezan a producirse. De noticias negativas ya vamos sobrados 

   Empezando porque por fin sé lo que deberé guardar en la caja fuerte que encontré instalada en la casa que habitamos, algo que me hizo ilusión cuando la vi, pero en la que nunca supe que debía esconder. Ahora sí lo sé. Guardaré con todo secreto un rollo de papel higiénico, colgándome la llave de la cadena que llevo al cuello junto a la medalla de mi madre, ya que he descubierto que es ese el mayor tesoro de los humanos, no el pan, ni el agua. Lo imprescindible para vivir si nos acecha una guerra nuclear es el rollo blanco. O eso parece, al ser el producto por el que todo comprador pugna en sus repetidas visitas de estos días al supermercado y por cuya propiedad se han producido los únicos conflictos dados a conocer por los medios. 





Italia, Italia.  No se puede tener más arte.


DURANTE  LA ESPERA, SERENAMENTE

A CUATRO MANOS Y UN SOLO CORAZÓN



                             
                                    Aquel día de 2017 como tantas otras veces, Manuel se disponía a improvisar con su guitarra. En esta ocasión no se trataba de un ensayo con sus compañeros de banda, los Misery Badía. Preparaba  un tema para su madre, Isabel, enferma de alzheimer desde hacía unos diez años. 

   El hijo había comprobado a lo largo del durísimo camino recorrido, que la música que tanto había acompañado a la magnífica mujer que era su madre a través de una vida llena de avatares, lograba traspasar la espesa corteza del olvido en que iba sumiéndose, logrando en ocasiones que asomase a sus ojos y sus labios un esbozo de sonrisa. Y algunas palabras llenas de aquel cariño que, a pesar de los pesares, él estaba seguro de que ella seguía cobijando en lo más profundo, junto a la alegría con que siempre cantaba por casa.

   Mientras ese día la recordaba así, como la banda sonora de su niñez, se le ocurrió tomar el teléfono y grabarla mientras él se dejaba ir, creando algo sin nombre ni tema preconcebido, sólo sus dedos en conexión con su mente y la bendita música envolviendo sus pensamientos con la madre de protagonista. Como siempre, no la perdía de vista. Fue entonces cuando, de repente, su deseo de ver si reaccionaba se hizo realidad, intensamente. Su madre empezó a sonreir y sus manos, que reposaban inmóviles, lentamente se agitaron tomando vida, ¡Y se pusieron a aplaudir!

 Un diálogo a cuatro bandas fue tomando cuerpo; la guitarra hablaba, hablaban las manos del hijo, las de la madre, subiendo hasta sus labios para jalearlo, para decirle: 

   - ¡Guapísimo! ¡Te quiero mucho! - A lo que él respondía: -¡Y yo a ti más! 

  Qué podemos añadir a la escena. Nada que no hayan experimentado quienes han sufrido esta realidad. Que el hijo vivió esa mezcla de amor/dolor muy capaz de rasgarnos de parte a parte, a la vez que descubría una reserva de consuelo a la que poder volver cuando los recuerdos reaparecen y el alma ya no da más desí. 

   La señora Isabel Entrena falleció el pasado jueves 13 de febrero.
   
  Vaya con estas letras el pésame al músico Manuel Calvo Entrena, de Barcelona, y a su familia. Y el agradecimiento por permitirnos compartir en estos días una experiencia que tanta emoción provoca. 

   Recuerdo que hacemos extensivo a todos los que han transitado sus mismos senderos. 
     
Preparando su guitarra dispuesto a tocar para su madre. (clic en título inferior)