Foto cabecera

sorolla "Niños corriendo por la playa". Joaquin Sorolla



TÁMARA. UNA VISIÓN DIFERENTE



                                      Con la autoridad que da lo auténtico, el arco de bienvenida de acceso a la villa de Támara de Campos me recibió un día soleado de 2002, llegada expresamente desde Barcelona para visitar uno de los más interesantes órganos barrocos del mundo, ubicado en su basílica menor de San Hipólito el Real. Admirable además por ser el único que se encuentra suspendido a siete metros del suelo sobre una plataforma, sostenida a su vez por una fina columna.


El órgano de Támara de Campos, Palencia. Único en el mundo por
su ubicación suspendida.


EL ÓRGANO DE TÁMARA DE CAMPOS

UNA JOYA EN BURGOS. LA ERMITA DE SAN TIRSO Y SAN BERNABÉ




                                          Dos siglos después de que Miguel Ángel dejara en la bóveda vaticana su interpretación de La Creación de Adán, en 1705 el cura Don Juan de Lucio y el administrador Pedro Gómez, ambos al cargo de la ermita de San Bernabé y San Tirso, mandaron a unos artistas hoy desconocidos que pintaran los Diez Martirios de San Tirso en las bóvedas excavadas en la cueva de Ojo Guareña.  

                           ...A honra y gloria de Dios y de sus santos y la devoción de muchos devotos…   
   





Imágenes de la ermita de San Bernabé y San Tirso en las Cuevas de Ojo Guareña, en Burgos. 
Atención a los bancos corridos a derecha e izquierda que podemos ver rodeando los muros interiores de la nave.


CRUZAR Y RECRUZAR LOS VERICUETOS


PICASSO, LAS CABRAS Y LA SAGRADA FAMILIA




                                Veintisiete, veintiocho, veintinueve, treinta.

   Bastan treinta escalones para que los visitantes salgan al exterior de la cripta de la Sagrada Familia en un estado de alegría espumosa. La ensalada de ruidos existenciales los acoge a golpes de maza, cristal, metal. Las obras eternas del templo eterno siguen ocupando el espacio sonoro.

  Un borboteo de agua y un solo de trompeta desvían la atención turística cuando suben el último peldaño. Junto al pozo construido –según dicen– por Gaudí con sus propias manos, la vecina de la calle Marina, Pilar Cornax, vacía una botella de agua. No es un hecho aislado sino repetido por ella a lo largo de muchos años, porque ésta hermosa buganvilla que hoy riega con mimo Pilar, fue en su día un mínimo esqueje que ella se empeñó en hacer florecer junto al pozo, hasta que arraigó y sus raíces llegaron a fundirse con el fondo líquido


En 1910 la construcción de la Sagrada Familia seguía adelante. En su solar, antiguo huerto, continuaban 
brotando hierba y restos de hortalizas. Buen lugar para llevar a pastar las cabras de los vecinos.


No sabemos la cantidad de cabras equilibristas que han transitado por todo el mapa de España durante años.
 Por Barcelona se movían un par que podías encontrártelas como reclamo turístico en los lugares más 
emblemáticos, como la Sagrada Familia. Y también saludando desde un cuadro de Pablo Reina Martínez.

El pozo de la parroquia de la Sagrada Familia. A su lado, la buganvilla a punto de florecer.


CRÓNICAS DEL TEMPLO