Foto cabecera

01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





FRANCISCO DE GOYA Y SUS TRES FUSILAMIENTOS. MÁS OTRO




                                        Al llegar al aeropuerto de Boston aquel verano de 1997, mi hija de 17 años, dulce y educada pero una pantera cuando alguien intenta pisarla, además de estar en plena edad revolucionaria, empezó a protestar por las preguntas del cuestionario que entregan a la entrada en los Estados Unidos para que lo rellene el visitante: - ¿Piensa usted asesinar a nuestro Presidente? ¿Piensa usted iniciar una revolución? ¿Piensa robar? ¿Piensa matar? (O algo así)

   Para ella, leerlo y ponerse en pie de guerra, fue todo una.

 -  ¿Qué se creen? Por Dios, qué forma de recibir a los viajeros, qué falta de respeto. Pues, mira, me dan ganas de poner que sí a todo...  -. Palabras que como imaginará el lector, merecieron por nuestra parte un ejercicio agotador de pedagogía convincente.

  A todo esto, tengamos en cuenta que la mayoría de funcionarios de aduanas estadounidenses parecen seguir un perfil concreto. Gente de gran envergadura y actitud distante a la que todo les parece sospechoso y eso que aún no había sucedido el 11 S. Todo lo contrario al sentido de atención europeo con el turismo (al menos hasta ahora). 


 Los Fusilamientos de la Moncloa, 1814. Francisco de Goya
La masacre de Boston, 1770. Grabado de Paul Revere

Dibujo anterior a Revere, original de Henry Pelham, que se dio a conocer 14 días más tarde, titulado 
Los Frutos del Poder Arbitrario en la Masacre de Boston.

La Old State House, donde se encuentra el grabado de La Masacre de Boston.



AMÉRICA, AMÉRICA. CAPÍTULO 2º (*)

GAUDÍ Y LA CASA BATLLÓ. SIN PALABRAS



                                                         

                                                   Abrir el vídeo  No se lo pierdan             

           https://vimeo.com/81086090

                                                                      


La familia Batlló, propietarios de la Casa Batlló. 1904
                                               

LA VISTA. EL SENTIDO DE LA GLORIA

EL FANTASMA "GAUDÍ" EXISTE. PALABRA DE HONOR...


                

    
                 Si una noche de fiesta, al utilizar el metro de Barcelona entre las estaciones de Sant Pau/Dos de Maig Sagrada Familia, por un instante la oscuridad de los túneles se rasga y pasa ante sus ojos como una centella el nombre de "Gaudí", tranquilo, no se preocupe. Está usted en perfectas condiciones de sobriedad.
  
  Lo que ha experimentado tiene su razón de ser. Muy cerca del templo de la Sagrada Familia, bajo la entrada del metro en el vértice de las calles Lepanto y Avenida Gaudí, se encuentra la estación de metro "Gaudí" que debía haber sido de la línea 2 y que hoy ha quedado olvidada en el trayecto de la línea 5, siendo la única de Barcelona que nunca ha llegado a utilizarse, la más famosa de las estaciones fantasma de la ciudad. Aunque los trenes pasen de largo sin parar en sus instalaciones solitarias, ha merecido varios encuentros y viajes especiales, teniendo un buen mantenimiento que la conserva en condiciones de revista. Incluso en Navidades colocan luces y árboles con adornos (*).

   Pero….


En Navidades, la estación "Gaudí" revive con adornos festivos.



GAUDÍ. OTRO PAISAJE