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Sant Quentin S-S - copia "SAN QUINTIN sur Sioule" Auvernia, Francia. Lugar de los antepasados de Antonio Gaudí.



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DIARIOS DESDE MI CELDA. CORONAVIRUS, 24º. EL MÉDICO DESHABITADO.



24º                               


                                     En paralelo al noticiario radiofónico del coche, David intentaba encajar todas las piezas que bailoteaban por su cabeza. Se dio cuenta de que apretaba más de lo normal el volante del coche mientras circulaba camino de su casa, tras volver del consultorio del doctor Andrés.


   ... La empresa mexicana de robótica, Roomie IT Services, ha desarrollado el prototipo de un robot humanoide destinado a identificar los casos sospechosos de Covid-19. La máquina abordará a los pacientes en la sala de un hospital haciéndoles preguntas, tomándoles la temperatura y revisando su oxigenación, entre otras prácticas. Una vez realizadas y valoradas, el robot decidirá el destino al que dirigir al paciente.

   ... En Estados Unidos e Inglaterra, un grupo de perros han sido adiestrados para identificar a enfermos portadores del coronavirus... 

   Seguía la información del presupuesto invertido en ambas investigaciones. Datos serios que sin embargo, tras lo que acababa de vivir sonaban insustanciales. De todos modos, para David en estos momentos su intención de desligarse de lo que ocupaba su mente era imposible. La intuición le avisaba de que el encuentro mantenido con el doctor Andrés iba a tener más repercusión de la que jamas hubiera imaginado en una visita médica. Nada conseguía anular su sensación de que al abrir la caja de Pandora había cargado su equipaje con el libro del desasosiego. 

   Redujo la velocidad. Los pensamientos se agolpaban.     




TIEMPOS SANITARIOS ¿DE PERROS Y ROBOTS?

Y AHORA, EL SABER DEL SABOR


  
                                    SI tuviera la soberbia suficiente escribiría un libro de cocina y lo empezaría así, con el siguiente título:

                                                       A la conquista del paladar





En nuestro registro feliz, las manos del cariño




LA REVOLUCIÓN DE L@S GUISANDER@S

EL SALTO DE "EL REY MARTÍN"




RELATO

R.P.I.


                              Ana se levantó del escritorio, salió al balcón esquinado de la Vía Layetana acodándose en la baranda de forja y recorrió con la vista la calle, en sus dos sentidos. Abajo del todo, a la izquierda, alcanzó a ver las luces del barrio de la Ribera desembocando en el mar. Podía adivinar encaladas y enlosadas de rojo las diminutas terrazas por las que había correteado cuando pequeña, saltando a horcajadas de una a otra.

   Las mismas terrazas por las que un día de su niñez en la década de 1950, desapareció un cerdo de 300 kilos engordado por la señora Lina Sánchez, nacida en Ibdes, Zaragoza. Una vecina cuyo descanso era la pelea y con suficientes arrestos para atreverse a organizar por libre una matanza a la brava, invitando a los demás ocupantes del edificio.

    Al cerdo -Rey Martín lo llamaban-, como nadie le había explicado en qué consistía la ley de la gravedad, cuando vio al equipo matarife armado de cuchillos mirándole con el brillo hambriento de la posguerra, al bendito cerdo, el impulso de sus cuatro patas con el acompañamiento del terror bastó para elevar sus lorzas por encima del metro y medio del muro medianero y enviarlo al otro lado, botando hasta el terrado contiguo. Y de allí al otro terrado y al otro y al otro, hasta que, ¡Hale-hop!... Se esfumó sin dejar rastro.

     El misterio del "Rey Martín" fue un caso policial no resuelto. O sí, quien sabe. En aquellos años las fuerzas del orden estaban tan necesitadas de proteínas como cualquier otro habitante del barrio barcelonés de la Ribera. A saber que pasó en realidad con el hermoso animal (*).
                            
El antiguo barrio de La Ribera. Imagen tomada desde Santa Mª del Mar. En primer término, la plaza (**).


BIENVENIDA A LOS HUMANOS

EL CASTILLO


¡Oh!
Cuando yo era joven y sencillo
y gozaba de la piedad de sus recursos,
el tiempo me retenía cándido.

Aunque yo cantaba encadenado
como el mar...
                                                                                                  
                                                                                                                                    DYLAN THOMAS

RELATO

Original de
Ana Mª Ferrin

R.P.I.



                                    -¡BIEN!, bien, ya está aquí. Tete, corre, ponte las botas, ya está aquí la mamá.

   -¡Viva! ¡Iremos a coger musgo y corcho. Y rocas, y romero, y...!

  Al oír las voces excitadas de mis hijos, caigo en la cuenta de que había olvidado mi promesa hecha antes de salir de Alcoceber para Alcalá de Xibert. Mis propias palabras regresan a mí:

  -Hacer vuestras literas, lavar los platos de la comida, recoger las hojas de la parcela y terminar los deberes del fin de semana. Si lo hacéis todo, cuando vuelva subiremos al bosque del castillo a buscar todo lo que necesitamos para montar el belén.

   Me queda una débil esperanza de escaquearme mientras saco del coche las bolsas de la compra. A lo mejor tengo suerte y no han hecho lo que les dije. Así podré tumbarme un rato en la hamaca mientras me tomo un café y leo el periódico. Estoy muerta, no puedo más...


Castillo de Alcalá de Xivert. (*)


LOS TRES QUEDAMOS EN SILENCIO.....

LOS CUENTOS DE JUAN TOCINO EN TÁMARA DE CAMPOS


                    

                     Válgame San Hipólito, ¡Cómo tengo el pescuezo!
                   
                     O dicho en fabla de hoy, ¡Cómo tengo las cervicales!
                
                    Antes de nada permítanme vuesas mercedes que me presente. Me llaman Juan Tocino, nacido en Támara de Campos, Palencia. Soy el mozo que aguanta el púlpito con su cabeza, el que antes trabajó en la venta del Rebollar, el hijo de Tocino el Viejo, aquel cantero que tanto picó para San Miguel como para San Martín de Frómista…

   

Iglesia de San Hipólito el Real en Támara de Campos, Palencia.
El púlpito gótico-mudéjar reposa sobre la nuca de un personaje al que popularmente se conoce por Juan Tocino (A.Mª.F.)



REFLEXIONES DE UN PORTOR

TIEMPOS DE ARMISTICIO



                                               Las preguntas son más importantes
 que las respuestas.
                                                                                                                            GAUTAMA  EL BUDA

 RELATO




              esde Vitoria, cruzando el valle del Duranguesado que es el territorio mollar de todo el País Vasco, Manu llegó al cámping de Lekeitio como un hambriento de calor en busca del fuego. Nada había cambiado en diez primaveras. Quizás tan sólo el algodón que desprendian los árboles en este mes de diciembre era superior al que él recordaba de adolescente. Y no era extraño. Las copiosas lluvias de verano y otoño ralentizando las estaciones, habían destilado con su alquimia una explosión vegetal como no se veía hacía años, digna de figurar en las paredes del Thyssen. 

     No tuvo necesidad de llamar a la puerta del módulo. Su padre, como siempre a lo largo de su vida en común, se había anticipado, había hecho lo que se debía hacer sin darle tiempo siquiera a que el hijo pudiera planteárselo por él mismo, sin posibilidad de decisión.

     Manu lo vio plantado ante él, rígido y serio, vestido con la misma ropa gastada, la misma que le recordaba de toda la vida en horas de ocio.

      El jersey verde con capucha que un día fue terciopelo y en el que hoy, placas mates y brillantes alternaban su tejido. Los pantalones del chándal, bolseados en las rodillas, ya eran viejos cuando él se fue de casa por primera vez quince años atrás. Pero el color de su rostro, salud, sol, vida a la intemperie, unido a la firmeza de su mentón, conformaba un aire de honestidad que hizo pensar al hijo –quizá por  deformación de su trabajo como vendedor de automóviles-, que a un hombre con una apariencia así, cualquiera le compraría sin dudar un coche de segunda mano.


...Aquella cabeza podía haber sido la suya años atrás...


RECUERDOS DE PLOMO 

UNA VOZ, UNA CANCIÓN


                           
                            Acabo de oír en el coche una canción que hacía años no escuchaba y he llorado como una niña. Como la adolescente que era el día que la descubrí con mi madre y mi hermana en la enorme televisión del Bar Lucas de la calle Ancha, hoy Ample, de Barcelona. 

  En blanco y negro televisaban aquel día una especie de maratón de antiguos documentales, con varios capítulos del noticiario NO-DO y de unas cuantas Imágenes, Revista de Actualidad (*)con espectáculos internacionales de music-hall y cantantes famosos.




   



BAJO EL CIELO DE PARÍS, EN BARCELONA

(4/4) ¡SIN ALIENTO!




Continúa...


RELATO


                              Y la próxima no tardó en llegar. En el mercado de Santa Caterina, dos docenas de huevos agujereados por Chus con un rotulador infantil que fue introduciendo por la ranura de los cristales de un mostrador frigorífico, sólo valiéndose de la mano izquierda porque la derecha la tenía agarrada a su madre que compraba y pagaba un pollo. La explicación de sus cuatro años fue de un márketing a tener en cuenta: Así están más guapos.

   Sigamos. Parodiando al Profesor Frank Enstein, juntemos tres elementos en principio insolubles; el circo de Gabi Fofó y Miliki, la mansión de Donald Trump en la Trump Tower, toda dorados y brocados, y la tia rica del padre de Chus, la Tía “Pe”. De ahí surgió el penúltimo avatar de nuestro protagonista que daremos a conocer como fin de esta crónica.

   Podríamos seguir desmenuzando accidentes y percances, como las perdidas vacaciones familiares que la familia vivió un verano, por culpa de la intensa fiebre botonosa que sufrió Chus y tardaron diez días en diagnosticarle. Y aún, porque por suerte lo examinó un tercer médico que supo identificar como la picadura de una garrapata, la menuda mancha oscura bajo un tobillo. 

   Episodios cinematográficos. Así, el de la cojera.

   Eso, finalizaremos con aquel día en que al levantarse...



SEÑOR, SEÑOR, ¡DÁME VALOR!     

(3/4 PARTES) ¡SIN ALIENTO!



RELATO


Continúa...

                     
                     ...De susto en susto, durante el verano se sucedieron diversas angustias provocadas por el pequeño Chus que marginaré para no alargar el relato. Pero la del 15 de Septiembre sí quedó fijada entre las más graves.

    El tiempo se detuvo…


(es.pinterest.com)



                                         ¡RÁPIDO, RÁPIDO!

(2ª PARTE) ¡SIN ALIENTO!



RELATO


Continúa...

                     
                     ...De susto en susto, durante el verano se sucedieron diversas angustias provocadas por el pequeño Chus que marginaré para no alargar el relato. Pero la del 15 de Septiembre sí quedó fijada entre las más graves.

    El tiempo se detuvo…




(casaytextil.com)


                                         ¡RÁPIDO, RÁPIDO!

¡SIN ALIENTO! (1º Parte)




Memet...

No vivas en la tierra
como un inquilino.
Observa.
Cree en los granos, en la tierra, en el mar.
Ama la nube, la máquina, el libro.
Pero sobre todo,
ama al hombre.

Nazim Hikmet




                        No pasa nada. 

                        Sabemos que todos los niños cometen travesuras, que con ellas sonríen sus abuelos y se alegran las reuniones de amigos en sanas competiciones sobre quien la hizo mayor. Pero seamos francos. Hay casos en que...

Chus en la actualidad, con su mujer y su hijo. (F.M-C)

Chus con 20 meses.

¡ANGELITO!

(1/2) EL DOCTOR RICARDO-RIAD CORTÉS. UN BARCELONÉS QUE CUMPLIÓ SU SUEÑO



        
En este fin de año enviamos un abrazo a 
nuestros amigos Cortés, Esperanza y Juan
a quienes deseamos que se repongan pronto.

Ellos son los padres, auténticos motores,
que con su solidaridad fueron vitales para
que su hijo Ricardo-Riad lograra el sueño 
de ejercer la medicina en África.

Aunque antes, el joven debió recorrer el 
duro camino que le proporcionaría la 
 preparación de élite con la que conseguir 
financiación para su aventura...
 




                          Verano de 1980. Recién licenciado en Medicina y Cirugía, el título del doctor Ricardo-Riad Cortés no tuvo tiempo de reposar, porque meses antes de tenerlo en sus manos el aún estudiante ya había enviado ¡¡setenta y tres currículums!! completísimos, a otros tantos establecimientos sanitarios africanos y entidades internacionales patrocinadoras de proyectos en ese continente.

   De todos esos destinatarios le llegaron únicamente dos respuestas. Una del Ministerio de Sanidad de Malawi y otra muy prometedora desde Zaragoza, de Salvador Cortadella, el Fundador de Médicos Mundi España.

   Aquella autoridad quirúrgica a quien más tarde el novel conocería muy bien, no sólo era un humanista. Con el joven médico demostró buenas dotes de psicólogo, y en contra de algún colaborador a quien le parecía un desatino contratar a un titulado novato, decidió llamarlo para una entrevista a orillas del Ebro. Puede que su interés guardara una buena dosis de curiosidad ante un tipo que sin acabar la carrera manifestaba estar en posesión, de los sólidos conocimientos quirúrgicos adquiridos en las más de 5.000 intervenciones quirúrgicas realizadas como ayudante, que Ricardo enumeraba en su expediente. En el hospital zaragozano, el doctor Cortadella lo recibió portando en la mano la carta enviada por el joven médico, diciéndole mientras la agitaba:

        - Aquí afirma usted que tiene experiencia en cirugía de tórax. ¿Es así?

  Ante el asentimiento del aspirante que parecía muy seguro de sí mismo, el doctor depositó la carta en su mesa y tomó la pauta que le entregaba su enfermera con las diferentes intervenciones quirúrgicas que le esperaban aquel día, entregándola al recién llegado.

         - Venga, vamos a ver como se desenvuelve usted. Pasemos al quirófano.

  La relación de operaciones pendientes era variopinta y no sólo trataba del tórax. Fimosis, hernias, apéndices y otros órganos del abdomen, también entraban en un menú que Ricardo Cortés -después de ocho años ininterrumpidos de experiencia y vocación que estaba seguro se le notaban mucho-, aún recuerda relajado, como un paseo. La jornada terminó y al acabar, así, de pasada, el doctor Cortadella le dijo, tuteándolo:

        - Bien, veo que es verdad que estás bien preparado. ¿Cuándo te podrías incorporar como director de un hospital en el Camerún? La cosa urge.

   Ricardo Cortés había llegado a Zaragoza siendo el ayudante del doctor Soley Freixas en el Hospital Militar de Barcelona, y tres días más tarde partía para el África, su sueño. Eso sí, en tan poco tiempo había realizado un negocio ruinoso bajando su caché de 180.000 pesetas mensuales, a 40.000.



 El doctor Ricardo Cortés en una de sus primeras misiones en África. (RCO)




El doctor Salvador Cortadella, creador de Médicos Mundi



El doctor brasileño Ivo Pitanguy




BAJO EL SOL DE ÁFRICA

LUIS MIGUEL DOMINGUÍN. LOS DOS VERANOS DESCONOCIDOS DE UN CARAVANISTA EXÓTICO




                       Para esta crónica, nos detendremos en la
experiencia de dos inolvidables viajes en autocaravana 
del torero Luis Miguel Dominguín y su esposa
 Rosario  Primo de Rivera, en los veranos 
de 1983 y 1984.



REPORTAJE 

Original de
Ana Mª Ferrin. 1997

R.P.I.




                                   Desgranando una a una las mujeres por las que -como cuentas de un imaginario collar- se columpió el torero durante sus primeros cincuenta y siete años, desde Lauren Bacall a Romi Schneider, de Ava Gardner a su sobrina Mariví Dominguín, destacaremos junto a su primera esposa Lucía Bosé madre de sus tres hijos, una presencia rotunda en carácter, voz y mirada, mujer morena con el atractivo  de la inteligencia, que supo ligar con mano firme el manojo de caos y talento de un hombre singular. Aún conociéndose desde siempre, su amistad pasó largo tiempo madurando como esas botellas asoleradas del mejor vino.

  Rosario Primo de Rivera llegó íntimamente a la vida del hombre en su momento justo, porque, si como dijo Atahualpa Yupanqui, -No hay que llegar primero, hay que saber llegar, añadamos, que si es importante en la vida el primer amor, no lo es menos el definitivo.

  Después de cuadrarse ante amigos y familiares que no confiaban en la seriedad de Luis Miguel como compañero, saliendo de un círculo conservador que siempre se ha significado en la Historia de España, sopesando creencias y presiones, esta mujer tomó la decisión de casarse con el hombre de su vida y lo primero que hizo fue ayudarlo a que se centrara, después de una época especialmente dispersa. Separando de su círculo de amigos, a los vividores. Una vez conseguido ésto, tuvo una ocurrencia que al torero debió confirmarle que se había unido a una mujer de criterio poderoso y, justamente por eso, incluí a los dos en el capítulo sobre caravanistas insólitos de mi libro Los Ojos del Paraíso..

  Cuando me enteré de que la pareja había vivido unas experiencias campistas de lo más intensas, Dominguín acababa de fallecer y lógicamente  me pareció que el intento de contactar con su viuda debía quedar aplazado el mayor tiempo posible.

   Seguí escribiendo el libro y cada vez que comentaba con alguien del ambiente taurino o periodístico, cuánto me interesaba entrevistarla sobre el tema, la respuesta era idéntica:

   -¿Rosario Primo de Rivera? Ni lo sueñes. Es una mujer privadísima que jamás ha concedido entrevistas y desde que ha enviudado, ya es impensable. No te digo nada si esperas que cuente algo de su esposo. Olvídalo.


Luis Miguel Dominguín en Cannes

Su segunda esposa, Rosario Primo de Rivera
Ricardo Tormo, el querido piloto motociclista de Ayacor
   
Su autocaravana/autobús, el Tormobús, uno de los primeros
vehículos de este tipo en España



DOMINGUÍN, ROSARIO, TORMO Y CALAFAT

SIEMPRE HAY UN CORAZÓN HAMBRIENTO, BRUCE SPRINGSTEEN...




RELATO

Original de 
Ana Mª Ferrin
                                                                                                                                                                                                                                    23 de junio, víspera de San Juan
                                                                                                             
Mis piernas,
                                                                         simplemente,
                                             son hiladas de agua
                                                que acompañan
                                                                           vehementes
el curso de sus días...

                                       
                                                                      Ana Gorría

Junto a la baranda, en brazos de la noche... (1)
A la derecha, Tauro, Géminis...
La estrella, subiendo en vertical...
                    
En el centro, sobre el Portal del Nacimiento... A la derecha entre los árboles, el dolmen...(2)


PASADIZO HACIA LA GLORIA (*)

DESPERTAR A LA VIDA




       RELATO

Original de
Ana Mª Ferrin.

R.P.I. (*)



                               Viernes, cinco de la mañana.

  Por las calles de Palencia que confluyen en el Paseo del Salón camino del río, se ve a los estudiantes acercándose a los autocares con sus padres, todos soñolientos con ese andar cansino de la madrugada mal dormida por los nervios...





CON EL BESO ENTREGA EL OSO DE PELUCHE...


(2/2) CERRADURAS DE SEGURIDAD





RELATO

2ª Parte

Original de
Miguel Ángel Frechilla Alonso

1er  Premio XIV Certamen de 
Relatos Cortos de la UPSA
Palencia


Continúa...

                             El final de la noche trajo de la mano una madrugada clara, ausente de nubes; todo hacía presagiar un día soleado como advertencia de la primavera inmediata. Su estrategia pasaba por tener más información de esa especie de propiedad inmobiliaria virtual que el destino había puesto en sus manos. Para ello consideró que la mejor manera de observar sin llamar la atención pasaba por sentarse en la acera de enfrente a pedir limosna; como un indigente más, con un texto precario en el que advertía por igual de sus carencias y necesidades, adoptando media docena de hijos que nunca tuvo, esperó la caridad de las buenas gentes. 

Observó que tres ventanas contiguas del segundo piso permanecían cerradas mientras que las otras dos series de luminarias que completaban la planta vestían cortinas unas y las otras, por un rato, permanecieron abiertas. También los pisos primero y tercero daban signos de vida, en el de arriba una mujer mayor se entretuvo mirando el cielo, del más próximo a la calle, si prestabas atención, procedía una música apenas perceptible.


...A sus colegas del albergue les contó... (*)

LA MAÑANA FUE AVANZANDO...