... Cuando se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al Niño, le dieron por nombre Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno de María (1). Y José marchó con sigilo a Jerusalén y trajo de allí un hombre sabio, misericordioso y temeroso del Señor, que se llamaba Joel y conocía a fondo las leyes divinas. Y llegó a la gruta, donde encontró al niño. Y al aplicarle el cuchillo no resultó ningún corte en el cuerpo de aquél. Ante este prodigio quedó estupefacto y exclamó: …¡He aquí que la sangre de este niño ha corrido sin incisión alguna!. (2) Y ofrecieron por Él en sacrificio, dos tórtolas y dos pichones (3)
... Tras la circuncisión de Jesús, la matrona de María guardó el prepucio en una jarra de alabastro llena de (aceite de) nardos, que se usaban como conservante, entregándosela a su hijo que era perfumista para que la guardase, encareciéndole que no la vendiera aunque le ofreciesen 300 denarios …. (4)
¿QUE FUE DEL SANTO PREPUCIO?

