Foto cabecera

AMFST.Q.S.SIOULE Días de cátaros, Gaudí y Ana Mª Ferrin en Francia. (JMSimagen)





GRECIA Y NUESTRO POETA ENRIQUE BADOSA


                    
                           Bandeaban los políticos por la televisión entre mares de intereses. Al tiempo, una farmacéutica de Atenas contaba al periodista entre lágrimas sus problemas de suministros por la indefinición de cuál sería el futuro de Grecia. De repente se disparó un resorte en mi memoria y apareció en el escenario la figura sonriente del poeta Enrique Badosa un lejano día de 2006, mientras lo escuchaba hablándome del honor que significó para él, que el gobierno griego le rindiera homenaje con un monumento a su poema:



                                             SALAMINA

Por esto ha sido escrito el Partenón
con la más bella tinta de la tierra.
Por esto se ha labrado el pensamiento
en la piedra más sabia y perdurable.
                   

                          Por esto estás hablando en lengua libre.






Tres imágenes del poeta Enrique Badosa. En Roncesvalles, en el puerto de El Pireo y en la inferior junto al
monumento colocado por las autoridades griegas en homenaje a su poema Salamina, que glosa la batalla naval
en que los griegos derrotaron al invasor persa el año 480 a. de C. (2)

"CAÍ EN LA TENTACIÓN DE LA PALABRA"

"IZA" EN LA SAGRADA FAMILIA


RELATO  
                     
Original
de Ana Mª Ferrin

RPI


                     Joana dio una calada al cigarrillo y se pasó la mano abierta por la frente echando alternativamente la cabeza hacia delante y hacia atrás, sacudiendo la melena y alborotando con los dedos su cabello rojo. Al hacerlo quedó unos segundos inmóvil, apoyada en la baranda de su ático recibiendo el sol en plena cara, sumergida en el estruendo alegre que formaban con su vuelo las gaviotas de la plaza Gaudí. -¿Sería esto ser meteorotrópica -pensó-, sentirse bien o mal según el clima?

  Abrió las solapas de su bata de seda naranja para recibir también el sol en el pálido escote. Su mirada, como tantas veces, acortó la distancia que la separaba de los obreros encaramados al templo enfrente suyo, parándose muy especialmente en el de los tirantes cuya amplia espalda, a veces desnuda, le sugería un océano sin fondo en el que hubiera deseado zambullirse.

  Su jornada laboral se prometía movida. Eran las nueve y ya había recibido a su primer cliente. Un trabajito rápido. En tres cuartos de hora el señor JotaBe había iniciado, desarrollado y culminado la faena, rematándola con un whisky. 


Soñaba con vestir como las modelos de las revistas, con el estilo que puede aportar el dinero..... 


UNA BOCA PARA TUMBARSE EN ELLA...