Manhattan Beach cuenta la historia
de Anna Kerrigan, la primera mujer que
consiguió un hito hasta entonces sólo reservado
al género masculino. Tres años atrás, coincidencias
de la vida, yo había publicado el siguiente relato que
hoy rescato para compartirlo con ustedes.
Enhorabuena a la autora del libro, Jennifer Egan.
RELATO
Original de
Ana Mª Ferrin
R.P.I.
- Cada vez hay menos hombres. Nos estamos convirtiendo en un bien escaso...
A Jesús este pensamiento se le iba transformando en convicción. Si había que tenerlos en cuenta, los últimos tiempos de su trabajo en la fábrica de automóviles no hacían más que confirmarlo. Tras las limpiadoras, las primeras mujeres que entraron en la empresa lo hicieron en las oficinas y a los pocos años eran mayoría. Más tarde en las naves, el mismo proceso. Recordaba los inicios, lo cohibidos que estaban tanto ellas como los veteranos compartiendo las cadenas de montaje. Pronto acabaron entrando como mandos y tan sólo el último escalón se había salvado de la infiltración, los seis ingenieros jefes eran varones.
Aquellas reflexiones asaltaron a Jesús en el vestíbulo de su casa mientras esperaba el ascensor. Para confirmarlas, las hermanas Morera que venían del mercado se reunieron con él, saludándolo.




