Foto cabecera

sorolla "Niños corriendo por la playa". Joaquin Sorolla



(2/3ª PARTE) EL DÍA QUE ME TRANSFORMÉ EN JOHN LE CARRÉ.


 Continuación... 


                                 Mi querida amiga Jeannineel ser más bondadoso que he conocido, nos abrió la puerta de su apartamento en la acera de enfrente y acogió a nuestras hijas, locas de alegría por lo bien que se lo pasaban con aquella antigua maestra ya en reposo, tan cariñosa y divertida.

 Como toda mujer que acostumbra a maquillarse a conciencia y diariamente, si tenías ocasión de verla antes de someterse a su cotidiana sesión artística te llevabas la sorpresa de que su rostro parecía carecer de rasgos. Hermosa cincuentañera rubia, muy blanca, al encontrarla desprovista del habitual dorado y rosa de sus mejillas, faltándole el complicado entramado de sombras y líneas enmarcando el azul de sus ojos, sin cejas pobladas ni largas pestañas añadidas que acompasaran los parpadeos que prodigaba con gracia. Y aún más, si su visión te pillaba distraída, impactaba. 

   Un día me dijo con guasa, que cuando se veía en el espejo por la mañana desmaquillada por completo, ella misma se recordaba a una geisha a la que hubieran olvidado pintar de rojo los labios...


  

... Con la atmósfera brillante de la Fiesta, Lila olvidó que mostraba lo inexistente... (*)


LA MUJER QUE IBA SABIENDO DEMASIADO

EL DÍA QUE ME TRANSFORMÉ EN JOHN LE CARRÉ (PARTE 1ª)


                                   

RELATO

 

Original de 

Ana Mª Ferrin

                                             

                           El cantante uruguayo Jorge Drexler nunca sabrá, que esta mañana del 3 de junio de 2022, mientras Alberto Herrera lo entrevistaba en la radio y el músico evocaba los avatares de su padre médico durante la dictadura, ha desempolvado en cierta oyente un recuerdo oculto largas décadas en su mente. Algo inconexo, chirriante, silenciado en esos días  sin buscar más explicaciones a su contenido. Sin generar preguntas que lo aclararan. O más bien, quizá, evitándolas. 


           ... Con unas cervezas y rodeada de colegas (*)...

UNA JORNADA PARTICULAR