Foto cabecera

Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





JOSEP Mª JUJOL Y EL ROSETÓN DE LA IGLESIA DEL PINO, EN BARCELONA



                              Maestría, brío y salero, fueron las características de Josep Mª Jujol, un tímido erudito del que sólo los estudiosos de su obra conocen la gran capacidad matemática que lo distinguió como brillante alumno en toda la carrera, siendo nombrado en el último curso de Arquitectura por el claustro de profesores como el estudiante más destacado. 

                        A la vez, la profunda y alegre religiosidad de la primera mitad de su vida profesional que lo llevaba a desinteresarse por lo material, o el disfrute de una visión cercana y pedagógica al aire libre con sus alumnos universitarios, sistema poco habitual en su tiempo, fueron algunas de las dificultades de Jujol para lograr hacerse un espacio tanto en el mundo académico como en el de la arquitectura. Un lugar del que su talento, máquina generadora de novísimas ideas, la Historia nos ha demostrado que era merecedor. 



El rosetón de la iglesia del Pi con sus 10 m, de diam. visto desde el interior.

Exposición de la Escuela de Arquitectura de Barcelona en 1943 con los
dibujos de la clase de Copia de Detalles de Josep Mª Jujol. A la izquierda
el rosetón de la iglesia del Pi.

La fachada de la iglesia del Pí en Barcelona con su rosetón. http://desons.blogspot.com.es


JUJOL, LECCIONES DE IMAGINACIÓN

BODY ART: CON LA PIEL POR LIENZO



                           Si llama su atención el paso de un individuo determinado, el observador normal aquilatará su atractivo o cualquier otra impresión visual que le provoque. Pero si  resulta que el mirador es un artista del  Body Art, no habrá visto andar a una persona sino a un posible cuadro en movimiento, el soporte donde transformar la realidad de un cuerpo en cualquier género de pintura dejando que le pueda la luz. Inmóvil o en marcha será un paisaje, la mar, retrato, bodegón, un animal o una nube. Personaje de cómic con su dinamismo interno, una puerta, un robot, la psicodelia. O un jardín, o…o… 


En esta fotografía de Howard Schatz en 1999, Joanne Gair  pinta rosas.
                 
Leni Riefensthal fotografió por última vez en 2000 al pueblo Nuba de Sudán

Kiki de Montparnasse, actriz y modelo, amante de Man
Ray, convertida por éste en violoncello al pintarle dos
efes a la foto.



UN ARTE EFÍMERO, FIJO EN LA RETINA 

ANTONIO GAUDÍ Y EL GUARDIA CIVIL QUE LO AUXILIÓ



Ya nunca atravesará, ignorado,
las calles de la populosa ciudad,
 llevando la llama del genio
bajo apariencias humildes.

J.M. Llovera

                           Los diversos informes del día en que fue atropellado Antonio Gaudí -médicos, hospitalarios, policiales, municipales, particulares, periodísticos y de la Compañía de Tranvías-, dan versiones del accidente no siempre coincidentes. Sólo será posible aproximarse a la realidad basándose en todos ellos y tomando como punto de partida unos datos incontestables, los contenidos en el informe meteorológico del 7 de Junio de 1926.


Ramón Pérez Vázquez, de A Pobra do Caramiñal, A Coruña, acababa de llegar a Barcelona
para incorporarse a su destino como Guardia Civil. Paseaba por la Gran Vía cuando vio el
grupo que rodeaba a Gaudí herido en el suelo. Paró a un taxista,  subió con Gaudí y lo
llevó al Dispensario de la Ronda de San Pedro, nº 37. (A.H.GuardiaCivil) (Arch. A.Mª.F.) 


DOS RAMONES TRASLADARON A GAUDÍ

( PARTE 2ª ) U. S. NAVY EN BARCELONA. MEMORIAL A LOS 49 MARINES


      

                            Era noche cerrada aquel 17 de enero de 1977, con los muelles desiertos sin iluminar y los gritos de los marinos al zozobrar su lancha y caer al agua helada no encontraron respuesta. Unos 15 quedaron bajo la quilla agarrándose a donde podían, respirando en la cámara de aire formada en el vacío interior con la esperanza de que alguien los rescatara. Los remolcadores del mercante Urlea con el que habían tenido la pequeña colisión que ocasionó el vuelco avisaron a los bomberos. Pero mientras, sobre las cuatro, los pescadores que salían a la mar empezaron a encontrar en las aguas a docenas de hombres que nadaban entre cuerpos sin vida pidiendo ayuda, por lo que sin detenerse en preguntas los pescadores empezaron a recoger a todos los supervivientes que podían cargar, llevándolos una y otra vez al muelle de Colón. Con miedo a volcar, porque los náufragos se aferraban con desesperación a los bordes de las barcas sin tener en cuenta que los escasos 5 metros de las embarcaciones estaban desbordadas por el sobrepeso. 


A la derecha bajo las acacias, reposa el discreto memorial frente al lugar
donde los marines tomaban la lancha para acceder a sus barcos. (A.Mª.F) 



2011. Las dos caras del monolito donde figuran los nombres de los
marinos fallecidos, 25 en la primera y 24 en la segunda. (A.Mª F.)

Al cierre de la edición de La Vanguardia en la madrugada del naufragio, sólo se
contabilizaban 23 muertos y dos desaparecidos de los 49 fallecidos finales.


JOHNNY, NACIDO CON ESTRELLA