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DIARIOS DESDE MI CELDA. CORONAVIRUS, 6º DÍA



DÍA 6º

                                     
                                        Mientras explicaba las pautas para evitar contagiarse del coronavirus, la doctora Sara Cody, experta en virología de California, puntualizó con energía, que:

  - A partir de hoy procuren no tocar su cara, porque una de las principales maneras de propagar los virus es tocarse la propia boca, la nariz o los ojos"-, concluyó.

   Acto seguido, disponiéndose a pasar la hoja del documento que leía, antes de hacerlo se lamió el dedo índice.



El acto reflejo de una doctora agotada. Deseamos que fuera un acto inocuo.

 
DE TICS, RIGORES Y OTRAS VIVENCIAS

Publicado en Gaudí y Más. 19 de marzo de 2020.


                                                   Este vivir a través de la ventana o la barandilla del balcón da para mucho pensar. Hoy miraba distraída hacia la jaula de un balcón cercano, cuando la dueña salió de la casa dejando sobre la mesa, bajo el toldo, dos platos, uno con una especie de semillas y otro vacío que llenó de agua. De un par de pasos se dirigió hacia los dos pájaros que cantaban dentro de la pajarera, mandándoles besitos con los labios fruncidos. Abrió la puertecilla de alambre, metió la mano en el interior, palmeándolos para que salieran al exterior en un revoloteo, y juntos, la pareja cantora emprendió el vuelo.

   No conozco a la protagonista, por lo que ignoro sus motivos para excarcelarlos. Si sería por regalarles esa libertad que ahora mismo ella no tiene o por una convicción animalista más profunda, no podemos saberlo. Pero lo cierto es que lo hizo, además de cubrirles la huída dejando a su alcance pienso y agua necesarios a resguardo de la lluvia, por si, como el hijo pródigo, no triunfaran en su aventura y decidiesen regresar.







                                               De la visión me sacaron una ristra de pesados golpeteos en el suelo de la azotea. Vivo en el ático de un gran edificio en el que a veces, alguna lumbrera descubre que ese amplio suelo rojo bajo el cielo, construido para tender la ropa y contener los servicios y cobijo de todo tipo de cables, así como la caseta de reposo de los ascensores, puede muy bien proporcionarle un goloso gimnasio privado. Algo, que a no ser que uno sea nativo de la Amazonia o del desierto de Gobi y haya venido directamente de allí, a vivir aquí, nadie puede pensar con tanta inocencia, ya que como es bien sabido ningún espacio comunitario de servicios, garages, azoteas, jardines infantiles o escaleras, pueden utilizarse como lugares particulares de ocio.

   Por eso, cuando el listo de turno inmerso en sus saltos y carreras ve asomar por la puerta a un vecino con cara y hechuras de Ray Liotta en una pelicula de Scorsese, ese atleta que ha estrenado su conjunto color fosforito a juego con la cinta del pelo y la muñequera, puede soltar las excusas más delirantes: - ¡Ay, qué casualidad! ¡Ahora mismo estaba pensando en que quizá puedo molestar a algún vecino! ¿Es así? ¡Ah! ¿Cómo? ¿Que no se puede hacer deporte en los patios comunales ni en la azotea? ¡Qué me dice! -responde abriendo mucho los ojos-. Mire. Mañana ya no subiré. De acuerdo, no se enfade, en cuanto acabe la tabla me voy enseguida. Bueno, vale, vale, me voy ahora mismo... 

   Viviendo anécdotas de todo tipo, son días cansinos. Días de ver y escuchar en la televisión excusas surrealistas de todo tipo por parte de quienes se hacen los locos escapando de la cuarentena, mientras los sufridos ciudadanos cumplen las normas a rajatabla. 

   Por vivir situaciones curiosas, hasta puede sorprendernos una llamada de nuestra entidad bancaria. Esa Caja de Ahorros veterana, de la que ha desaparecido en un par de años el amable personal que era su seña de identidad y todo funciona a traves de ordenador, sin facilidades y no siempre de forma óptima. 

   Pero no en esta ocasión. 

  Porque hoy, el bancario con nombre y apellido se ha ofrecido a través del teléfono a proporcionarle a Jaime toda la ayuda que necesite. Al tiempo que habla con el empleado, el cliente ha levantado la vista al cielo donde le ha parecido ver allí un haz de luz de esos que muestran los cuadros renacentistas, los dedos de Dios, abríendose paso entre las nubes al son de violines tocados por serafines. -¿Será una llamada solidaria de afecto para ver si aún estoy vivo?- se pregunta el cliente- ¿O más bien tratan de saber, si el virus y yo hemos partido camino al Más Allá dejando en la entidad una jugosa libreta? 

   Como la ingenua que soy, no he sabido responderle. 

  Y a usted qué le parece, amigo bloguero. ¿Deberá confiar Jaime en las buenas intenciones de su banco?

Con luces rosas, desde la ventana arrancaba una noche fiestera...

                                                Doy los últimos toques a la entrada antes de salir a la terraza a las 20,00 h, para ver el único momento del día en que la vida emerge de su sopor en el paseo donde vivo, con la gente aplaudiendo y haciendo titilar los teléfonos.

   No sabía que me esperaba una sorpresa. 

   Desde un edificio cercano han empezado a sonar unos altavoces discotequeros a los se han sumado rápidas varias luces de la misma procedencia, cambiando del azul al rosa y al verde. El sonido es de tal calibre que en 200 metros a la redonda, la larga avenida se ha poblado de pitidos, sirenas y gritos fiesteros. Y la música, desde Paquito el Chocolatero a la marcha Barras y Estrellas del Ejército Americano, pasando por El Tiburón, con Alaska jurando junto a todos los que asistíamos desde nuestras casas: -¡No quiero más dramas en mi vida, sólo comedias, entretenidas.... !

    Bendita España. ¿Quién dijo que las Fallas se habían suprimido este año? 


 Ana Mª Ferrin

28 comentarios:

  1. La ciudadanía, en pleno confinamiento, empieza a dar muestras de creatividad. Cosas impensables hace tan solo un mes, como estas que nos traes. Y esa otra de un señor que vive en el primero y saca de paseo al perro descolgándolo a la calle con ayuda la correa y tirando luego de él para subirlo como si fuera un paquete.
    Saludos.

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    1. Lo del perro, que vi en un wasapp que me enviaron, es para nota, gracioso de verdad. Un punto de ese humor que tanta falta nos hace. Saludos, Cayetano.

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  2. Ana María, acabo de descubrir tu blog y... me quedo por aquí.

    Los diarios desde tu celda son impagables. Todos tendremos mucho que contar de estos días de enclaustramiento forzoso. Y todos estamos descubriendo vecinos que antes no conocíamos, o que simplemente eran "el anónimo siguiente de la cola" en la fila del supermercado. Yo vivo en un bajo y, afortunadamente, tengo una amplia terraza por la que caminar (generalmente leyendo un libro), de modo que entre ida y vuelta ando unos 50 metros. Un lujo. Camino una hora por la mañana y otra por la tarde (acabaré haciendo surco en las baldosas). Hace unos días descubrí (o me descubrió) un vecino de la casa de enfrente que se dedicaba al mismo menester que yo, pero en una terraza mucho más reducida (mientras yo hago un voy-vengo él hace cuatro). Le levanté la mano a modo de saludo y me contestó. A través de gestos (no nos podemos oír directamente) ya hemos quedado para darnos un homenaje en el bar de la esquina en cuanto nos dejen romper los barrotes.

    He buscado tu biografía de Gaudí en Amazon pero no la he encontrado. Me parece muy interesante. ¿No tienes una versión digital?

    Un placer haber descubierto esta ventanita a la que mirar desde mi terraza de enfrente. Pronto nos liberarán como a los pajarillos de tu vecina (no sé si fue una buena idea, aparte del simbolismo, a no ser que fueran jilgueros o pardillos...) Te añado a la rama lateral de mi viejo pino de la sima. Así no te me escapas :)

    Un abrazo.

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    1. Hola, Diego. Bienvenido.
      Seguro que estaremos muy bien en la rama del pino.
      Por lo que vi con mi cámara, los pájaros creo que son Diamantes Mandarín. Pero ves tú a saber...

      Lo que cuentas de tu lenguaje de gestos con el vecino ha sido muy gráfico y espero que pronto nos encontremos todos en el bar de la esquina.
      Saludos y gracias por la visita. Te enlazo.

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  3. Estos días estamos aprendiendo a valorar pequeñas cosas y acciones que antes no tenían ninguna importancia, véase escuchar los saltos o pasos de mis vecinos de arriba andando una y otra vez por el pasillo, saludar a los de enfrente si haber cruzado antes una palabra o darte un chute de adrenalina a las 8 de la tarde mientras se grita, canta y los coches y camiones de la policía, los bomberos y las ambulancias llevan las sirenas encendidas a toda mecha. De todas las situaciones se aprende.
    Un beso y cuídate

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    1. Aquí es todo más leve, aplausos y puntitos de luz. De ahí que ayer la gente se desmelenara con el episodio fallero, incluso uno de los autobuses que pasaron se puso a tocar el claxon como loco.
      Por el determinado motivo que todo el mundo conoce, en esta tierra que era un cascabel, hace años que la gente está triste y completamente desunida. Pero que tiene hambre de risas, juerga y buen rollo, es un hecho. Abrazos.

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  4. Te contaré algo que pasó ayer mismo en una caja de Ahorros, también veterana, de la ciudad donde vivo.
    Un cliente, mayor y bien trajeado, con guantes profilácticos, se acercó hasta una empleada a la que conozco sobradamente, diciéndole que quería
    cobrar un cheque.
    La empleada le indicó que podría cobrarlo en el cajero automático. Como no se manejaba bien, la empleada le fue indicando desde la distancia pertinente, la manera de utilizar el cajero.
    Todo normal, hasta que llegó al importe del cheque: 3,75 €.
    Al terminar, la empleada no pudo resistirse y le dijo al "cliente" que si merecía la pena, haber puesto en peligro su propia vida, la de las personas que se cruzaron con él y la de los propios empleados por cobrar una cantidad como esa.
    Yo no dudo, que la llamada a ese amigo tuyo por parte del empleado de banca, sólo se justifica por ese afán de ayuda con que se presenta.
    Me resisto a creer que su motivo, sea tan tétrico como él supone.
    Yó, que tambíen soy ingenuo, no hubiese dudado en darle la lógica respuesta.
    Un beso y cuidate.

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    1. Hola, Juan L. Celebro que tengas las ideas tan claras.

      Estamos a punto de salir a comprar y vamos a ver que hay. Fuimos hace cuatro días y todo estaba prácticamente abastecido como siempre, espero que siga así. Tengo la suerte de vivir en un paseo donde estoy rodeada por media docena de supermercados.

      Vamos a ver. Cuidaros y un afectuoso saludo

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  5. Estos días dan para pensar mucho.
    A mí también me llamaron del Banco para preguntarme si necesitaba algo porque estaba cerrada la oficina pero me atenderían.
    Y también hay vecinos creativos. El otro día se animaron cantando la canción de los payasos de la tele... Hola Don Pepito...
    Un beso y mis mejores deseos.

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  6. Madrid siempre es una fiesta. Desde aquí os envío mi recuerdo y los mejores deseos de recuperación para mi ciudad natal, siempre tan generosa recibiendo a los que llegan.

    Ánimo Amalia. Cuidaros también tú y los tuyos. Abrazos.

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  7. La necesidad, es la madre de toda las creaciones. Y ahora lo estamos viendo.

    Soy el único que sale de casa... Para todo. A veces, me temo ser ángel exterminador en todo esto..

    Besos Ana. Gracias por permitir, copia aquella entrevista

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    1. Una dura reflexión la tuya, Manuel.
      Por lo que me cuentan tengo la sensación de que por mucha experiencia que se tenga, nunca está preparado el médico para el fin de un paciente, así que ya ni entro en cómo sobrellevar un asituación tan injusta como la de ahora, a la que deberá añadirse el agotamiento físico y emocional.

      Sólo diré que puedes creerme, sois los grandes héroes de pequeños y mayores. Como me dijo una pequeña de seis años, "Yo voy a estudiar mucho para ser médica, ya no voy a ser pintora de cuadros porque le pondré una tirita a los niños y los curaré del canarioviru".

      En todo lo que puedas cuídate mucho, mucho.

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  8. Eso de la doctora lamiendo su dedo...me dio grima (repeluz)

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  9. Caray Ana María, por tu blog me estoy enterando que el colega chileno Esteban Lobo acaba de morir.

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    1. Aquí también decimos lo del repelús, algo que está muy bien expresado en esa imagen. Es verla y te tiemblan las piernas.

      La noticia de Esteban la he sabido por ti, no había mirado el blog y ha sido tu comentario el que me ha hecho enterarme.
      A veces el conocimiento de alguien a partir tan sólo de unas líneas tiene un gran potencial y te provoca un afecto que va más allá de los comentarios. Es evidente que Esteban guardaba entre sus líneas mucho equipaje y del bueno.

      Su recuerdo será el mejor homenaje. Nunca lo olvidaremos.

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  10. Pues que decir Ana Mª, fruto del nerviosismo, el estrés, hábitos que adquiridos, pero ya sabes, los fotógrafos y cámaras están siempre justo en el momento justo, en una situación como la que vivimos cualquier gesto, cualquier palabra hay que cuidarla mucho.
    Saludos.

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    1. Imagino el disgusto de la buena señora cuando tuvo conciencia de su gesto y vio que todo el mundo lo tomaba a pitorreo, cuando ella lo único que estaba haciendo era cumplir con su responsabilidad como asesor sanitario. Posiblemente el cansancio que arrastran todos los médicos en esta etapa le provocó el lapsus.
      A mí, que ni de lejos me encuentro en su misma situación, podrían haberme tomado varias instantáneas del mismo tipo.
      Los mismos para ti.

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  11. Leo en el día 3 de su cautiverio cómo se quejaba del mandamás británico, que a estas alturas parece haber cambiado su postura, pues ¿qué gobernante es inmune al miedo de que su imprudencia pueda ocasionar muertos sin fin, que se le puedan echar en cara?, eso por más que haya otros allende los mares que parezcan no comprender la gravedad del asunto.
    El 4º día de los de su encierro, me ha hecho pensar en cuán distinta puede que sea la percepción del los que vivieron antiguas pestes y los que desde nuestros encierros, o mínimas salidas de casa al trabajo y vuelta, conocemos por los medios de comunicación.
    Y es curiosa la similitud del virus asesino y aquella bomba mortífera, ambas con aspecto de mina. Difícil será en el futuro separar esa imagen con el peligroso concepto del mal.
    Los balcones y terrazas son un hervidero no sólo el 6ª día de su cautiverio; ya antes se han convertido en protagonistas. Y me pregunto si nos faltarán horas para asomarnos para expresar, a unas horas el agradecimiento, el ánimo; a otras la queja de los que hicieron lo que no debieron hacer y no hacen o hacen tarde lo debieran hacer antes y a otras el pesar por los que ya no están con nosotros.
    Un saludo, Ana María.

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    1. Suscribo su último párrafo al completo.
      A estas alturas ya no vale la pena gastar energías en lo que pudo haber sido y no fue. Lo que es, es, y no hay más cera que la que arde. Reservemos nuestras fuerzas para estar fuertes y poder resistir este mal sueño.

      Gracias por el paseo que se ha dado por mis líneas y su crónica a las crónicas, un regalo. Otro saludo para usted, DLT

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  12. Supongo que el dedo que se llevó la doctora a la boca fue un acto reflejo que seguro se lamentó cuando se dió cuenta.Este medio día hemos salido a la terraza los vecinos para cantar cumpleaños feliz a una vecina y a su hijo que cumplían años, ha sido muy bonito.Besics

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    1. Eres afortunada, Charo.
      Por las dimensiones de donde me encuentro sería imposible experimentar lo que nos cuentas a no ser que fuera en la terraza de mis vecinos inmediatos.
      Seguro que fue un bonito encuentro. Besos

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  13. Curiosa la actitud la de la señora pregonando una cosa y haciendo la contraria.
    Estos días amiga Ana creo que dan para mucho, aun existiendo gente poco sensata que no miran por los demás conciudadanos, por suerte son los menos, el resto, creo que estamos dando una lección de civismo y comportamiento a todos estos políticos de pacotilla.
    Un abrazo amiga Ana y cuidaros.

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    1. Estoy contigo, Juan. Dejando aparte los cuatro de siempre que no acaban de entender de qué va la cosa, todos hemos entendido donde nos encontramos.
      Otro tema son los que contribuyen con su humor a arrancarnos una sonrisa. Como el de Toledo que se disfrazó de perro para pasear, o la señora que bajaba y subía al perro desde la terraza, colgando de la correa, o el de Palencia que paseaba a la mascota de peluche...
      Cosas simpáticas que recordaremos cuando todo esto pase.
      Saludos y lo mismo digo.

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  14. Se ve cada cosa estos días que da para escribir un libro.
    Muchos bla bla bla y luegoa lgunos no hacen lo que dicen.
    Y cada cual montándoselo a su manera. En casa tomannos el sol en el, balcón, tenenos una cinta y una bici estática y hacemos turmos.
    Lo de Jaime quiero creer que es solidaridad. Yo la hago con Cruz Roja desde casa con presonas mayores que están solas, y con algunos me ha costado comunicarme, porque al no conocer el númerono cogían el teléfono.
    Venga que vamos a por la segunda semana.
    Sorpresa nos dan cada noche a las 20 cuando salimos a agradecer lo que están haciendo Todos los que no pueden quedarse en casa
    Cuídate Ana Mª
    Desde casa te mando este abrazo 🙅

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    1. Buen comentario, Laura.
      A cualquier tema que apuntas le das un toque positivo y esa debería ser la manera en que todos nos moviéramos estos días para contrarrestar los sustos diarios que nos llevamos.
      Abrazos desde lejos para tí y tu familia.


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  15. Minha amiga Ana Mª Ferrin estamos todos passando por momentos nunca antes vividos. Temos os países com mais ou menos dificuldades para cuidar de seus doentes; antes foi a China, depois a Itália, a tua Espanha, o Irã e, atualmente, o Estados Unidos, com muitos casos de contaminação e morte. Aqui no Brasil a situação começa a agravar-se. Esperemos que tudo melhore para todos os países, o mais breve possível.

    Um bom final de semana Ana.

    Beijo.

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    1. Si algo hemos aprendido en estos días, es que la única manera de combatir contra ese bicho es la de recluirnos en casa, salir sólo lo imprescindible y protegernos manos y rostro cuando salimos.
      Y no confiarse ni escuchar a los mandatarios que banalizan el problema. Porque a la vuelta de unos días, los habitantes de esos países son los que más sufren porque han perdido unos días preciosos para evitar el contagio.
      Salud y suerte para todos ustedes.



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