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detalleChillout Momento Chill Out. (La ventana de Mari Carmen)





GAUDÍ, LA CASA VICENS Y EL MUSEO DEL HERMITAGE


                         
                                Amable, activa, organizadora atenta a mantener el más nimio detalle de la que fuera primera residencia familiar construida por Antonio Gaudí, Dª Fabiola Jover abrió su casa concediéndome una entrevista en 1998 y a ella debo el capítulo de mi libro referente a la Casa Vicens (*). Sin duda fue 1883 el año del gran despegue de Antonio Gaudí y cuentan las crónicas que su cliente Dº Manuel Vicens Montaner se arruinó con la construcción de la vivienda, no consiguió remontar el revés y tras su muerte, su viuda Dolors Giralt  se vio obligada a venderla en 1899. El comprador fue el doctor Antonio Jover Puig, padre de Dª Amelia, cuya familia, Herreros-Jover, continúa residiendo en ella. 

                              O mejor será decir que residía, porque una inmobiliaria inglesa que desde 2007 venía insertando anuncios para su venta por 35 millones de euros en The Wall Street Journal, Daily Telegraph y The Independent, y en Gerona la empresa AltAdicion le dedicó una página entera ofertándola en  inglés, ruso, chino, japonés y árabe (no en español), que hoy 6 de Septiembre aún sigue activa, comenzaron su gestión de venta. Y el caso es que ya sea a través de esas firmas u otras, la gestión pareció haber dado fruto y en abril de 2014 el diario El País daba la noticia de que el tercer dueño de la Casa Vicens en 130 años, había pasado a ser el banco andorrano MoraBanc, publicando su proyecto de convertirla en museo.


Dª Fabiola Jover, hija de Dº Antonio Jover Puig, posando
junto a dos elementos originales de la vivienda durante
la entrevista de A.Mª Ferrin en 1998.
(AMªF)  

Vista de un ángulo del salón con su decoración original (gaudidesigner.com)

En la espectacular imagen que Mª Trinidad Vilchez nos brinda desde su blog podemos apreciar la grandiosa
mansión construida por Gaudí para Manuel Vicens. Situada en un entorno de pequeños comerciantes y
artesanos autónomos, ante su visión podemos comprender el impacto que causó en los barceloneses (***)


HACIA EL ÉXITO

Publicado en Gaudí y Más.  6 de Septiembre de 2014


                               En la antigua Vila de Gràcia, el pueblo barcelonés que se uniría a Barcelona en 1897, la madre del corredor de Cambio y Bolsa y fabricante de losetas decorativas, Manuel Vicens Montaner, adquirió sobre 1876 una parcela junto a la riera d`en Malla en lo que es hoy el nº 24 de la calle Carolinas, que heredaría su hijo dos años después encargándole a Gaudí el proyecto de una casa unifamiliar. Fue el segundo edificio construido por el arquitecto tras la nave de la Cooperativa de Mataró (1878-1882) y el primero residencial, encargado en 1882 y terminado por completo en 1888.

                               Siendo un cliente particular con el que contactó muy bien y cuya amistad le llevó a pasar cortas estancias invitado en el chalet de Vicens en Alella, Gaudí se sintió identificado con la casa onírica que deseaba su cliente, sacando a la luz gran parte del torrente de ideas que llevaba acumulando durante su carrera y muchos detalles exóticos, descubiertos en sus largas horas de revisar las fotos y grabados orientales recién adquiridos por la Biblioteca de la Escuela de Arquitectura, horas que hurtaba faltando a las clases. Desde los cimientos al último remate, la Casa Vicens fue un trabajo querido, iniciado y acabado por él, aún cuando la forma que admiramos actualmente sea el resultado de posteriores recortes y adecuaciones.

                    Esta obra es contemplada por los paseantes como una explosión de numerosos rincones a los que quizá no sepa poner nombre, pero que le impactan porque ve en ellos algo original. Observa las esquinas, filigranas de humilde ladrillo que transportan hacia la cultura islámica. Persianas de madera de minuciosidad japonesa, puertas de troceado chino. 


Vista de la Casa Vicens en la calle Carolinas. (mariaxhe.taringa)

La pequeña porción de verja que aún guarda la casa y el detalle del número, en dos fotos de Jaume Meneses.


Clavel a punto de estallar captado por Gaudí para redondear los motivos de la verja
(invisible-slg-photos.blogspot.com.es)
   
Dos imágenes del antiguo jardín mostradas por el pintor y coleccionista Pedro Huart 


                    En la Casa Vicens es posible elevar hacia el arte todo lo referente al hierro. De la rejería a la cerrajería. Los armarios tienen tres sistemas distintos de cierres originales. Las puertas se convierten en "de seguridad" con un simple sistema de lengüetas de hierro que se introducen en los marcos. Ante esos ligeros mecanismos ultraseguros con más de un siglo, las pesadas puertas blindadas actuales se ven como algo prehistórico. 

                      El hierro se transforma en hojas de palmito moldeadas en barro por su colaborador Lorenzo Matamala y fundidas en la Casa Oñó. Multiplicados por toda la verja que en origen cerraba la finca, capullos de clavel tomados en el preciso instante de abrirse, muestran sus pétalos comprimidos que en breve se desplegarán mostrando la flor. Otro de esos regalos botánicos, minimalistas, captados por la mirada de Gaudí. 

                    Los elementos de arquitectura nazarí se hacen presentes, dentro y fuera, en diversos puntos de la casa. Como la puerta que se esconde tras el quebrado jambaje, objetivo principal de quienes se llevan un recuerdo gráfico de la visita. 


Chimenea con azulejos y jambas con pinturas de inspiración inglesa (A.Mª.F)

La puerta nazarí con su macetón, detalle preferido por los visitantes. (C.G.)

Shiembcn, dibujante y artista de Urban Sketcher, tampoco pudo resistirse ante la puerta Vicens
http://devueltaconelcuaderno.blogspot.com.es/2012/05/casa-vicens.html

Otra imagen de la puerta y la maceta mostrando la explosión cromática de Gaudí  (mariaxhe.taringa)

La puerta vista desde el interior en esta foto de Rafael Saludes

                       Los azulejos blancos y verdes se alternan por toda la fachada formando un alegre ajedrez y son muchos los admiradores que reparan en los claveles amarillos que tapizan de mosaico los muros. ¿Neomudéjar? ¿Mozárabe?  A la vez, durante su construcción se le dedicaron adjetivos para todos los gustos; esperpéntico, laberíntico, cacofónico, ditirámbico...

                    Los albañiles  levantaron la casa ante la curiosidad de los vecinos, con el añadido chocante de que el edificio es una casa de ricos en el corazón de un pueblo eminentemente obrero, con calles llamadas Libertad, Igualdad, Fraternidad. Gaudí es fiel a su tiempo y a la vez se mueve al margen de él con total libertad.

                          Brillan colores en la fachada, algo insólito en la época. Y en la totalidad del interior desarrolla ideas recogidas de aquí y allá, recreadas con tanta maestría que acaban transformadas en un estilo totalmente nuevo. ¿Qué tendrá que ver la decoración de la aristocracia rural inglesa con el arte de las mansiones árabes nazaríes? ¿La forja medieval catalana, con el mosaico romano? Gaudí funde los conceptos para lograr su propia búsqueda estética de un hogar. 

                         Por ello, de un finísimo hilo metálico pende del techo un pájaro de cerámica ante la chimenea del comedor, un referente humorístico que se balancea a merced del aire calentado por el fuego. De la llar lo foch, visca´l foch de l´amor..., hizo escribir en el friso de la tribuna (****)


Los tres antiguos edificios del Puerto, primera idea de emplazamiento para el Hermitage de Barcelona(elPais)
Una vez pasados los edificios por el estudio Ars Spatium de Ujo Pallarés, éste es el aspecto que podría
tener el Hermitage de Barcelona

(Foto Enfo-Enric- Wikipedia)

Dos vistas del edificio de la Nueva Aduana, de Elías Rogent. (elpais.Carles Riba)

El museo del Hermitage de San Petersburgo, conjunto de seis edificios que parten del Palacio de Invierno,
residencia de los antiguos zares a orillas del río Neva.

El President de la Generalitat reunido en Moscú con la viceministra de cultura Alla Yurieva Manilova
(elPaís.JordiBedmar)

                               Una pausa en la lírica y bajemos al presente.

                          El diario El País informaba en 2012 de la existencia de cierto proyecto, donde se negociaba por parte del museo Hermitage de Moscú con el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat para ubicar una subsede del museo en la ciudad condal. El periódico apuntaba como posible espacio, la unión de tres edificios que habían sido antiguas dependencias del Puerto, catalogados como Patrimonio Arquitectónico de la ciudad.
 
                Entre 2012 y 2014, en paralelo, fueron apareciendo  periódicamente noticias y declaraciones sobre los dos planes: por un lado la compra de la Casa Vicens por parte del MoraBanc andorrano y por otro la citada instalación de una franquicia del museo peterburgués, negociado por la misma entidad bancaria. Ahí se enlazaba la Casa Vicens como próximo espacio expositor de una muestra de arte, posible avanzadilla de lo que sería la colección del museo.

                             Hubo un viaje del President de la Generalitat, Artur Mas, a Moscú en noviembre de 2012, donde se entrevistó con la viceministra rusa de Cultura, Allia Yurieva Manilova. El objetivo de la reunión era firmar un convenio entre el Gobierno ruso y la Generalitat para empujar el proyecto, del que el Gobierno catalán resaltó el carácter privado de la inversión. El diseñador Ujo Pallarés, cabeza visible de la empresa promotora Cultural Development BCN junto a su socio Valery Yaroslavskiy, declaró que ni la Generalitat ni el Ayuntamiento destinarían un solo euro, sí reconoció que durante el encuentro del President Mas con representantes del gobierno ruso, se firmó un convenio. Cuyo contenido no llegó a conocerse ya que la Generalitat se negó a proporcionar una copia a los medios.

                          Unos meses después, el asunto daba un cambio inesperado con el anuncio de que el lugar señalado como sede del museo barcelonés podrían no ser los tres citados edificios del Puerto. Ahora el espacio elegido parecía ser la Nueva Aduana situada al final de las Ramblas a la derecha, junto al monumento a Colón, armónica obra de Elías Rogent que a pesar de no figurar en el catálogo espectacular de la ciudad, son muchos los observadores para quienes no pasa desapercibida. Tanto esta ubicación como la anterior pueden disponer de muelle propio, condición impuesta desde el principio. Asimismo, cualquiera de las dos debería contar con un cambio de usos por parte de las autoridades.

                          Tras una serie de informaciones, otro vuelco y de nuevo El País daba a conocer en abril de este año que la empresa barcelonesa que capitanea el proyecto desde sus orígenes, admitía que el calendario previsto para 2016 estaba superado, y que la idea inicial de presentar el museo en Barcelona con una exposición previa en un edificio emblemático de la capital (¿la Casa Vicens?) había quedado finalmente descartada.

                           De giro en giro, éstas declaraciones volvían a situarnos al principio, cuando no se sabía que destino le esperaba a la casa gaudiniana si salía de la vida familiar que la había custodiado desde que fue construida y en la que ya sea dentro, o en sus muros exteriores, no existe un centímetro del edificio que escape al sello del arquitecto con la fortuna de tenerla en nuestros días tal como la idearon él y su cliente. 

                           Llegados a este punto he decidido apartar de mi vista un dossier que no ha hecho más que crecer con nuevas informaciones y olvidarme del tema, hasta ver en qué desemboca todo el proceso y con qué noticia definitiva nos sorprende el destino de la querida Casa Vicens, la primera vivienda que construyó Antonio Gaudí. 


Ana Mª Ferrin

(*) La historia completa de la Casa Vicens, en el libro Gaudí. De Piedra y Fuego, 2001:
http://afejara.blogspot.com.es/2011/09/gaudi.html

(**) Banco Mora. Un banco en alza con un historial interesante:

10 comentarios:

  1. Todo un lujo para este rincón barcelonés contar con un edificio de esta categoría. Vivir dentro de una obra de arte como la casa Vicens debe ser lo más parecido a volar. Lo difícil es contar con los recursos para permitirte ese capricho.
    Un saludo.

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    1. Es curioso que se te haya ocurrido esa acción de “volar”. Cuando estaba con la biografía de Gaudí, un día me paré a ver qué dibujaba en su cuaderno un alumno de La Salle Congreso de unos 8 años, durante una visita al exterior de la Casa Vicens. Había representado en lo alto a un sultán de Las Mil y Una Noches con alfombras mágicas que volaban esquivando las azoteas.

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  2. Querida amiga Anamaría, has escrito un artículo tan importante para la comprensión del Arte que, a pesar de las dificultades, te debo exponer mi admiración a tan excelente escrito. Me encuentro en el extranjero (debo realizar dos trabajos) y no tengo medio de poder escribir un comentario excepto por medio del móvil, como ahora. Me ha parecido tan importante tu escrito como la perfección d ela forja de las vallas que nos muestras. Cuando regrese te volveré a escribir en esta publicación. Extraordinario.

    Un cariñoso abrazo, querida amiga Anamaría.

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    1. Espero que dispongas pronto de ese espacio de tiempo para aprender de tus comentarios.
      Te deseo que los dos trabajos sean satisfactorios, querido amigo.

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  3. Dos buenas razones más para regresar a Barcelona si a lo expuesto sumamos el mercado del Born y el Hospital de Sant Pau, de reciente apertura.
    Por cierto, Ana, ¿se sabe algo de la intención de la baronesa Thyssen de abrir una sala de arte con parte de su colección en Barcelona? Pârece que la noticia se diluyó con el tiempo.
    Un beso

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    1. El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, que conozco bien, te gustará por su construcción y por su historia, interesante de veras. Y si tienes ocasión de subir a la cúpula no dejes de hacerlo.
      En cuanto a la visita al Mercat del Born, mi lugar de juegos y donde crecí, para cualquiera que tenga unos elementales conocimientos de Historia le resultará tan sorprendente el fondo como las formas.
      Las obras Thyssen que fueron noticia en 2012 porque vendrían al Pabellón Victoria Eugenia, de Montjuich, convertido en nuevo museo, en 2014 ya no está tan claro que eso vaya a suceder. Tus dudas son muy oportunas.
      Petonets

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  4. No conozco la casa Vicens. Es fantástica, Tiene un aire a El Capricho, en Comillas. Éste una bombonera, aquél casi un palacio. Bien iría en él un museo.
    Del otro asunto, las ciudades, sus periódicos hablan constantemente de grandes proyectos, enseñan maquetas, dibujos de proyectos que ilusionan y finalmente quedan en eso: una ilusión. Aunque a veces la flauta suena...por casualidad.
    Un saludo.

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    1. No sabemos en qué quedará este capítulo. Lo que sí puedo asegurarle es que para nada necesita la Casa Vicens convertirse en museo. Por sí misma ya lo es por su autenticidad.
      Sólo que le dejen los elementos originales que tiene y le consigan cuatro cosas más copiando las fotografías de la época que se guardan en la Cátedra Gaudí, ya pueden abrirla y llenarla de visitantes.
      Hasta ahora, aún estando fuera de los circuitos turísticos y sin posibilidad de entrar, siempre ha estado rodeada de admiradores...

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  5. Me he encontrado de casualidad con tu blog
    me gusta tu estilo de letras
    un abrazo

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  6. Y a mi me gusta tu título. Sería bueno poder Recomenzar una y otra vez.
    Otro para ti.

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