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fashion-985556_960_720 Últimos días azules.





CON SANDINO EN NICARAGUA. EDÉN PASTORA, EL "COMANDANTE CERO" (1/2)




                                                   Volvíamos a Managua después de unos días de visitas y entrevistas en varias localidades del interior. Como yo tenía concertada una cita con Edén Pastora, el legendario Comandante Cero, nos habíamos puesto en carretera con tiempo de sobra para para llegar pronto y pasar primero por el hotel. Pero las diversas complicaciones del pequeño viaje iban devorando las dos horas de más con que contábamos, por lo que al ver incorporarse a la carretera delante nuestro a un viejísimo camión ruso soltando un chorro de humo negro, mi marido echó un vistazo a la vía, comprobó que estaba desierta en los siguientes  kilómetros de los dos sentidos y decidió cruzar la línea continua para adelantar al renqueante vehículo que bordeaba los 30 km, cegándonos el parabrisas con las pellas de arena mojada que desprendía su volquete sin cubrir.

   De repente, desde un grupo de media docena de árboles surgió un coche de policía que nos adelantó al son de la sirena, haciéndonos señales para que nos detuviéramos. Parados en la carretera sin un alma, mi primera reacción fue la de quitarme del pecho el micrófono dejándolo resbalar hacia el regazo, junto a la grabadora en la que durante los viajes aprovechaba para ir registrando anécdotas e impresiones de los encuentros. Abrí mi cuaderno de notas para tapar todo el conjunto, cuando ya el policía nos indicaba que bajásemos el cristal.

   El hombre de veintipocos años empezó a reconvenirnos por la infracción en un tono desmesurado, dada la nula importancia de la falta, comunicándonos que se veía obligado a retirarnos el carnet de conducir y que el importe de la multa que debíamos pagar era de 1.500 ptas. El robo era tan evidente que mi marido se quedó mirandolo a los ojos muy fijo, en silencio, recuperando la memoria militar de sus años juveniles cuando estudiaba en la Escuela de Transmisiones del Ejército

   Dice un refrán africano que los leopardos identifican en las manchas de la piel a los componentes de su clan. Y algo habrá  de cierto en el dicho, porque el agente pareció captar partículas que le provocaron una alarma evidente, lanzándose a unas explicaciones aceleradas que nadie le había pedido. Entre otras, cómo teníamos que rellenar el volante que arrancó de un talonario, dando todos sus datos: -Aquí pone usted mi nombre, yo soy el agente Fulano de Tal, número tal. Aquí el suyo. Aquí su número de pasaporte, etc, ...

   Mi compañero hizo un leve gesto con la mano para tranquilizarlo, insinuándole que, como teníamos prisa por una cita y no conocíamos el camino, le quedaríamos muy agradecidos si pudiera rebajar la cantidad, encargándose él mismo de hacer la gestión. -Ya sabe, cuando uno está fuera de su casa todo parece más complicado...-, le dijo. Más tranquilo, el hombre aceptó, contestando que lo primero que haría con ese dinero sería ir a poner combustible al coche. -Porque, ¿sabe? a veces no puedo ponerlo en marcha por falta de presupuesto-, añadiendo que la piñata, la corrupción, es el mal de Nicaragua. Y que sólo había un tipo honrado en todo el país que nunca se había aprovechado del Poder, el Comandante Cero.

   Ambos cumplieron su parte de la transacción, los tres nos dimos la mano y nosotros emprendimos el poco camino que nos quedaba de vuelta. Después de unos kilómetros, cuando recobré el aliento le pedí a mi conductor que parase. Solté el suspiro que a punto estuvo de ahogarme durante el tiempo que duró la parada, porque la grabadora se había quedado abierta y sin que ninguno de ellos lo advirtiera, había ido registrado toda la conversación con el guardia, emitiendo una leve vibración sobre mis piernas que gracias a tener el motor en marcha y al sonido de las voces, los conversadores no advirtieron. Sólo yo viví la angustia, la posibilidad de que una chispa de mala suerte hiciera que el agente nos mandara parar y bajar del coche, descubriendo la grabación. 
   
   De ser así, en la soledad de aquellos parajes y él creyendo que estábamos haciéndolo para probar la corruptela... Por poco me provoca un colapso.  

   Un par de horas más tarde, sentados en una sala de su casa escuchaba hablar a Cero con su camisa blanca sin mancha, callando por mi parte el encuentro mañanero que mi marido y yo acabábamos de vivir. Mientras no dejaba de pensar que incluidos el policía y nosotros dos en la solitaria carretera, tres corruptos, ahora se encontraba frente a mí la camisa que no podría jurar si era la del único hombre feliz del cuento, pero quizá sí, como tantos aseguraban, la del único hombre honrado de Nicaragua.
     
Testimonio gráfico tomado con más entusiasmo que acierto. Pastora y la autora conversan en casa del Comandante.
Junto a Pastora, su inseparable maletín.
...Miró a ambos lados de la carretera y los vio sin un alma...


MILITAR, EJECUTIVO Y FAMILIAR
Publicado en Gaudí y Más. 19 de enero de 2018




                                 Bastará revisar las crónicas del asalto al Palacio Nacional que Pastora lideró en 1978, para comprender por qué lo identifico como un militar de carrera de rango máximo, a pesar de no haber pasado por academia militar alguna. Siendo tan sólo un autodidacta fogueado en la guerrilla, los amantes de los grandes estrategas aprecian esos operativos rápidos, espectaculares para los medios. Y sin sangre, o casi. Ignoro cómo acabó el episodio pero de esos tiempos guardo el nombre del que figuró como único fallecido,  de las más de 3000 personas que se movieron en aquel espacio, el teniente del Ejercíto Nacional de Nicaragua, Ricardo Yllescas.    

   La toma del Palacio Nacional y su desenlace de intercambio de rehenes y cobro de una determinada cantidad en metálico más algún vehículo, fue rapidísima, no llegó a dos días. Pero lo que el FSLN consiguió a nivel propagandístico con aquella acción, hacerse conocido urbi et orbi y realzar a Pastora hasta el máximo en el plano internacional, fue espectacular.


   El odiado clan Somoza con su último Presidente al frente acabó escapando del país, dando paso a las elecciones de 1984 que dieron el triunfo a los representantes del Sandinismo.

  Incluso quienes por entonces ya estaban acostumbrados al Gobierno de Somoza, con idas y venidas suyas o amañadas en buena parte de los 44 años transcurridos y con un tranquilo gobierno en comparación con sus vecinos centroamericanos, la llegada al poder de los continuadores de Sandino se aceptó como una decente reparación nacional hacia la figura del respetado luchador contra la penetración norteamericana, a quien el Jefe de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza García, el primero de la saga, ordenó matar en 1934 junto al padre y al hermano del héroe, tras haber cerrado un pacto y mantenido una cena con él en compañía del Presidente de la República, Juan Bautista Sacasa. 

   Dos años más tarde de morir Sandino, nacía Edén Pastora. Con 8 años fue testigo del grito de su madre al leer el mensaje que le comunicaba la muerte de su padre a manos de la Guardia Nacional somocista. De su progenitor una vez abatido, sólo llegó a ver sus pies, sobresaliendo bajo la blanca sábana del sudario. Unos pies blanquísimos y largos que siempre creyó ver en el Cristo crucificado de cualquier iglesia. De igual modo, pocos años más tarde supo que su madre, pequeña propietaria agrícola y costurera, una mujer ilustrada de gran carácter, se las arregló para que los asesinos de su marido recibieran el castigo definitivo. 

    Unidos en la memoria del niño los asesinatos de Sandino y de su padre por el mismo Somoza, todo aquel compendio de violencia iría gestando el paso definitivo para que Edén Pastora, con poco más de veinte años abandonara su carrera de Medicina y se uniera a los miembros del Frente Sandinista de Liberación Nacional, con quienes huyó a las montañas donde organizó una serie de atentados, preparando el camino para la definitiva implantación del sandinismo. 


Un año antes de ordenar su ejecución, Somoza se fotografiaba junto a Sandino pasándole un brazo por el hombro.

Imagen de Edén Pastora durante el asalto al Palacio Nacional. 1978

Con Hugo Torres tras él, y en primer plano el cardenal Obando, Edén Pastora fue el máximo responsable del asalto.



Libro Edén Pastora. Comandante Cero. El héroe traicionado de la revolución en Nicaragua.
Obsequio y dedicatoria de Edén Pastora para Ana Mª Ferrin.

                       
        Armada con todo el compendio informativo de la vida del Comandante Cero añadido al de Augusto C. Sandino, llegué al domicilio del protagonista en el porche de su casa de Managua tras un rocambolesco itinerario con varios cambios de rumbo, acompañada de sus varios colaboradores. Lo primero que hizo fue regalarme un libro que dos periodistas franceses habían escrito sobre él nueve años atrás y dedicármelo. -Se lo doy antes de que hablemos, si espero al final igual me arrepiento y no lo hago-, fue su comentario. La guasa en sus ojos y en el fondo de sus respuestas, según comprobé a medida que la conversación progresaba, nunca, ni tratando los temas más serios, lo abandonaba.

   La personalidad de Pastora, que se ha confesado socialdemócrata, siempre se encontró a disgusto encorsetada entre la ortodoxia marxista del núcleo duro del sandinismo, eso es sabido. Aunque no fue el principal motivo de que se apartara del grupo dirigente. Lo importante de su desagrado consistía en su oposición frontal a las prácticas confiscatorias de bienes inmuebles, expropiados para uso privado, que llevaron a cabo sus compañeros. Pensamientos que de noche lo despertaban, inquieto por habitar la gran casa ajena con piscina donde lo había instalado el Partido. Con un par de coches Mercedes. Y criados. Y los frigoríficos llenos, mientras en la ciudad escaseaban los productos de primera necesidad. -Se estaba reproduciendo en Nicaragüa lo que ya había visto en Cuba y no era ésto por lo que habíamos perdido nuestra juventud y dejado a nuestras familias, marchando a las montañas para luchar por una vida más justa.

   Sus dudas sobre el rumbo que tomaba el Gobierno debieron inquietar a la Dirección Sandinista. Como las que soltó en los brindis de Moscú durante la firma de un convenio de ayuda rusa a Nicaragua:  -¿Por qué Rusia nos da tanto dinero en armas y nada para construir el complejo hidroeléctrico que nos proporcionaría la electricidad que ahora tenemos que comprarle a Costa Rica a un alto coste? ¿Eh, por qué? ¿Porqué no nos dan tractores en lugar de tanques? ¿Qué pretenden? ¿Que invadamos Estados Unidos?  Una frase de Pastora queda acuñada después de su marcha del Gobierno. La repetirla varias veces en posteriores escritos y entrevistas: - Yo no me fui del Frente Sandinista. Fue el Frente el que se fue del Sandinismo.

    El Comandante, como dejó demostrado cada vez que abandonó las filas del FSLN, nunca necesitó del erario público ni de las arcas rusas ni cubanas para subsistir, su gen empresarial es de primera. Cuando lo conocí seguía habitando su antigua y modesta casa, donde acabo de verlo en una entrevista filmada en 2017 rodeado por sus hijos y nietos. Entonces se ganaba la vida transportando mercancías de construcción, puertas y ladrillos, entre su país y Costa Rica, donde se embarcaría en una pequeña compañía pesquera que funcionó bastante bien. Por todo ello su vida ha seguido unas pautas de libertad que no suelen ser comunes en quienes centrándose en la vida revolucionaria, pierden el contacto con la realidad laboral y pasan a vivir de por vida tutelados por el Partido.

   En 1982 se aparta de la dirección y empieza para él un ir y venir de complicados juegos políticos y justicieros, dilplomáticos y populistas desde Panamá a Costa Rica, época en la que sufre varios atentados. Se le relaciona con la CIA, su nueva organización ARDE se nombra como colaboradora de la CONTRA, el grupo financiado por los EE.UU para combatir a los comandantes sandinistas instalados en el Poder. Un punto negro destaca en su biografía. A pesar de la innegable simpatía que provoca en actos multitudinarios, sobre todo por parte de las mujeres, varios conocedores lo han descrito como un hombre de una dureza extrema en cuanto a sus soluciones para acabar con informadores o zonas hostiles hacia los intereses sandinistas, con tintes que poco lo diferencian de la fama que tuvo Tomás Borge.


En sus años como dirigente de ARDE


En la actualidad, con dos de sus nietas y su esposa, Yolanda Torres.
                             Su vida privada ha sido cantada en corridos. En total, 4 matrimonios y 6 romances productivos, para el hombre que a menudo se autodefinió no como un mujeriego, sino como un preñador. Cuenta, que si en su faceta de padre ha conseguido tener una vida más o menos armoniosa fue gracias a su esposa Yolanda Torres, la enfermera que compartiendo su vida desde hace 52 años comprendió y respetó los avatares a que lo llevaron sus ideales, abriendo la casa familiar a otros descendientes del marido acogiéndolos como suyos. Con ella, Pastora tuvo 4 hijos de los 21 que admite tener. 11 mujeres y 10 varones -21 travesuras, cuenta él con retranca-. Desde el mayor, Álvaro, nacido de su primera mujer, mexicana, a los pequeños Edén Atanasio Pánfilo, ambos hijos de Yolanda, éste último llamado como el padre del comandante.  

   En un escrito, Álvaro recordaba: - ...el día en que Pastora se presentó ante el director de la escuela del barrio seguido por la tribu de los pequeños. El docente empezó a escribir los nombres de los chicos que el padre le dictaba por orden cronológico:

   Álvaro Pastora Lamas
   Carla Pastora Torres 
   Marisol Pastora Sandino
   Claudia Pastora Lamas
   Pánfilo Pastora Torres
   Yaosca Pastora Torres

   El director miraba al héroe nacional con asombro. Sobre todo, porque dos de las chicas habían nacido con una semana de intérvalo...


Continúa...

Ana Mª Ferrin

30 comentarios:

  1. Ideologías aparte, debe ser emocionante tener la posibilidad de hacer entrevistas a estos personajes que marcaron un tiempo y una historia.
    Un saludo.

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    1. Lo importante es no acercarse con juicios previos. A un metro de distancia caen las máscaras y la sorpresa es siempre un placer. Saludos

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  2. Vaya recueros que tienes tan sorprendentes, tienes que estar muy orgullosa de ese pasado.Besicos

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    1. Bueno, más bien pasado/presente.
      A medida que haya tiempo irán saliendo. Gracias por tus palabras y besicos para ti.

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  3. ¡Ya me hubiera gustado a mi estar presente en esa entrevista a Edén Pastora Ana Mª!. La vivencia en la carretera casi de infarto. Espero la siguiente entrada con interés.

    Un abrazo de Espíritu sin Nombre.

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    1. Este señor es inagotable. Pasados los 80 años y después de la vida que ha llevado, en estos momentos está al mando de una obra importantísima, el dragado del Río San Juan, al sur de Nicaragua. Abrazos para ti.

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  4. Gente de esta talla hacen falta.Que aunque tenga sus ideales no son fanáticos simplemente que van puliendo a mejor todas esas vivencias.Y, como bien indicas en esta interesante entrevista que al fin salio mejor de lo que nunca hubieras soñado:(me refiero al susto de quedarse la grabadora encendida).-Un hombre entero, que también tiene una compañera , juntos son un buen tandem.

    -LA CORRUPCIÓN ESA LACRA QUE SIEMPRE ES EL CANCER DE LOS PUEBLOS...

    Un fuerte abrazo nos seguimos leyendo.

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    1. Con todos sus defectos, es de esas personalidades positivas que ha dejado tras de sí gestiones concretas de bienestar social, interesantes. Algo nada común entre los revolucionarios.
      Abrazos y mis mejores deseos, Bertha

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  5. Unas vivencias fantásticas .
    Qué recuerdos tan llenos de interés!!!!
    Un placer visitarte.
    Un abrazo grande,

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    1. Hay vidas que son mejores que una novela.
      Me alegra que te interese.

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  6. Has tenido una vida de lo más apasionante.
    Hay recuerdos que se graban a fuego en la memoria.
    Has despertado mi curiosidad, esperaré tu próxima entrada.
    Te dejo cariños y mi deseo de que tengas un estupendo fin de semana.
    Kasioles

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    1. Aquí estamos otra vez, querida Kas.
      A ver qué te parece la segunda parte, que podría prolongarse en 3ª, 4ª... Hay encuentros que dan para mucho. Un beso, amiga.

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  7. ¡Vivencias de película, Ana María! Muy pocos pueden experimentarlas a ese nivel, impregnados de la historia misma de los países. Con sus grandezas y miserias, sus luces y sombras, su heroicidad y sus cobardías. ¡Impactante!

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    1. Según de donde viene el comentario, imagino lo bien que se comprende un determinado texto. En todo lugar hay problemas.
      Pero hay niveles y niveles, querido Esteban...

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  8. El episodio del polícia...no es infrecuente en América latina...Lamentablemente

    Entrevistar a gente que hace historia, debe ser emocionante.

    Besos Ana

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    1. Cuba, Nicaragua, Brasil, Argentina, Uruguay, EEUU, Canadá...
      Por esas partes de América he estado, moviéndome por sus barrios y experimentando en cada sitio situaciones determinadas. Algunas son comunes, pero hay países en que de una provincia a otra, incluso de un barrio a otro de una misma ciudad, la realidad cambia por completo. Con todo respeto espero poder transmitir lo vivido. Gracias, Manuel.

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  9. Ayer pasé sin demasiado tiempo para leer, pero ¿cómo olvidar regresar a tu espacio tan lleno de vida, de historia reciente y viva que eres tu misma gracias al arrojo, experiencia y personajes con quien has tenido la oportunidad de entrevistar.
    Espero y deseo que estés encarando el 2018 con salud.
    Un abrazo, Ana María

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    1. Otro para ti, Pilar.
      Vamos por el buen camino.
      El personaje es como para leerlo entre líneas, pero ya firmaría yo por llegar a cumplir 80 años con su vitalidad.

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  10. Ana María, me alegro que estés otra vez animosa para compartir con nosotros tus vivencias y conocimientos.
    El otro día comentaba yo con otro bloguero una fórmula "magistral" que había oído. TRAGEDIA + TIEMPO = COMEDIA. Y es verdad , claro que tomando por tragedia también cualquier hecho desagradable. Lo que nos cuentas y que en su momento fue un gran susto para ti, hoy se ha convertido en una anécdota que nos hace sonreír.
    Qué grandes hombres dio la injusticia y la opresión de los malditos dictadores. Los que se levantaron contra ellos.
    Y yo pregunto, y no sé si es oportuno, qué pasó en nuestro país para que no se diera un "libertador durante cuarenta largos años?
    Un cariñoso saludo.

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    1. Con filosofía de andar por casa y mientras preparo unas croquetas, voy a por la segunda parte del amigo Pastora en la que incluyo una conversación mantenida entre las nubes de su tierra. Tiene cierto nexo con tu reflexión. Y ante eso una no sabe si reír, o irse de mercenaria a Sierra Leona. Gracias por tus palabras. Un abrazo.

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  11. el entorno hecho realidad como en los sueños de quienes los ven y viven Ana Maria un relato ilustrado lleno de emotividad ,te invito a leer mi nuevo post y espero te agrade, mis saludos. jr.

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    1. Gracias por tu visita, JR, y por la invitación. Seguiré tu consejo.
      Saludos cordiales.

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  12. Fiquei surpreso, Ana, com esta tua reportagem feita em Nicarágua.
    Não apenas pela turbulência política, com tantos riscos, mas pelo trabalho de reportagem de excelência feita por ti. Se a matéria fosse escrita nos dias atuais surpresa não haveria, mas feitas naquela época, tão jovem e com todo o talento que pude aferir. Gostei muito de tudo, da reportagem,, de te ver junto a Pastora, o livro escrito por ele com a dedicatória para ti, dedicatória histórica. Vou ficar esperando pela segunda parte.
    Um abraço.
    Pedro

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    1. Saludos, Pedro.
      Para los que recordamos esa época se trata de un grupo de personajes que ya forman parte de la Historia y que no olvidaremos.
      Creo interesante poder añadir algo de su faceta humana a los datos políticos que tanto se publicaron. Será una forma de que los entendamos mejor. A ver qué le parece el resto de la entrevista, que por el material que traje podría ampliarse diez veces.

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  13. Ana María, me fascinan esas vivencias tuyas. Las leo con enorme avidez y me trasmiten mucho de tu interior.
    Una vida apasionante la tuya, querida amiga.
    Agradezco a la vida que te haya puesto en mi camino.
    Besos, guapa.

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    1. Amiga, te imagino investigando Pamplona, filmando, hablando con la gente. Que este 2018 sea pleno para ti a todos los niveles.

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  14. Un artículo fenomenal, del que he aprendido cosas que no sabía.
    Tampoco la aventurilla del viaje a Managua está nada mal. Vivencias personales y profesionales que no se olvidan.
    Un abrazo.

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    1. Otro para Ud. querido DLT. La aventurilla invita a solidarizarse, raro es quien no ha vivido algo de este tipo.

      Aprovecho la ocasión y le envío mis mejores deseos para este 2018 que promete movimiento.

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  15. Mi querida Ana Maríamiga
    ¡Mira que bueno! Yo también he entrevistado al Comandante Cero pero que en el año 1975 cuando corrió el primero congreso del Partido Socialista (portugués), PS, lo de Mário Soares. Éramos, entonces dos jóvenes, y fue una charla muy rica con Edén Pastora. Quédanos buenos amigos.
    Te voy a enviar por e-mail una foto que nos hicieran. Podrás ver como éramos unos “chavales” hajahajahaja…
    Qjs = quesitos = besitos de tu nuevo amigo de Lisboa
    Henrique, O Leãozão

    ,,, Con 76 años sigo siendo muy bromista...

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    1. Vaya sorpresa. Usted será de los que entienda perfectamente la entrevista, han pasado muchas cosas desde entonces.
      Pero aún más desde su encuentro, querido amigo, ¡¡1975!!
      Saludos y Buen 2018.

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