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DIARIOS DESDE MI CELDA. CORONAVIRUS 10º DÍA



DIA Nº 10
En un tiempo sin precedentes, cuando
la amenaza de un contagio letal nos acecha,
no nos paralicemos. Echemos mano de esos 
placeres de los que las prisas nos apartan
y caigamos en la tentación...



                                   

                                          Teniendo un sólido currículum deportivo, cuando por fin decidió qué ejercicios haría en casa en esta etapa de reclusión, Pedro Jota optó por el Tai Chi, algo de lo que desconocía la técnica porque únicamente lo había visto practicar en algunos parques. Pero un día en una película, con sosiego, se fijó en cómo ejecutaban ese arte marcial chino y su percepción cambió, empezando a interesarse. Reparó en su armonía, en el grácil movimiento de los brazos y la resistencia que debían desplegar los abdominales, imprescindible para flexionar levemente las piernas girándolas lentamente mientras sostenía el equilibrio. Todo muy contenido y preciso hasta lograr mantener el exacto contrapeso entre brazos, piernas, cabeza y cintura. Un ballet. Una delicatesen oriental de lo más elegante. 

  Pero sibilina, la muy puñetera, porque el atleta descubrió que una hora de esa sutileza te deja baldado. 
     
Tai Chi 
  (Supremo Puño Definitivo)




PEQUEÑOS PLACERES EN DÍAS OSCUROS

Publicado en Gaudí y Más. 8 de abril de 2020
                                           
                                                        Nunca se le había ocurrido tener uno, pero el Día de Reyes, Isabel recibió un regalo que iba a significar mucho para ella; un diario, con la indicación de que escribiera las cosas que le estaban pasando en esta nueva etapa de su vida. 

   Poco imaginaba ella que a la vuelta de un par de meses, un maldito virus iba a paralizar sus proyectos de trabajo y con los suyos, los de todo el mapamundi. Nada más empezar la clausura de la vida normal le llegó la idea de empezar a escribir el cuaderno. Buscó su antigua pluma, que no encontró. Eran muchos años sin haber vuelto a su afición de niña. Pero eso no la detuvo, porque para eso el señor Bic había inventado un artilugio muy resultón al que la novel escritora le iba a sacar mucho jugo. Abrió la primera página, tomó su bolígrafo azul al que sacó el capuchón encajándolo en la base y casi sin darse cuenta, las letras empezaron a brotar por la punta del instrumento formando en la plana su primera frase: -... Escribiré estas líneas en castellano por tener más fluidez en esa lengua a la hora de redactar...

                                                                                       
 Nunca es tarde para aprender a volar...
.................................

                                                

                                               Cuando a uno no le apetece el esfuerzo tras un trabajo intenso, debe reconocerlo. Y no es que Jota Eme no hubiera sido un buen jugador de baloncesto en su adolescencia, que lo fue. Y un practicante de gimnasio, que también. Pero con los años había ido dándose cuenta de que aquellos entretenimientos iban ralentizándose y que aparte del trabajo en su empresa que le ocupaba la mayor parte del tiempo, había otras aficiones en su vida que lo llenaban mucho más, como la familia, música y el cine. Así que, chico listo, fue dejando los deportes y optando por la tranquilidad de su hábitat, donde aparte de una playa cercana y una buena mesa, tenía un saloncete de lo más acogedor.


  Y en él, dos placeres que ocupaban su parte preferida. Un sofá y un televisor de buenas dimensiones donde visionar sus conciertos preferidos, con música donde los decibelios danzando dentro de sus cascos, alternándose con series y películas, podían llevarlo al Nirvana. 

   En una etapa tan dislocada como la de estos días, qué más se puede pedir, si para colmo lo hace acompañado por su mujer, su hijo y su perro. En casa y sin salir. 

   Va por ti, Coronavirus.

                                                                            
Cine, música y el calor de la familia.

..................................


                                               Si llega el día que una mujer no se reconoce en el espejo, es hora de cambiar de rumbo y eso fue lo que un día hizo María con sus dos hijos, tiempos duros que acabaron dando paso a una vida esforzada. Pero en la que nunca faltaron dos cosas; el humor y su relación salvadora con la palabra, como lectora y poetisa.

   En estas fechas tan raras que van dilatándose sin saber a dónde nos llevan, sentada en su balcón colgado entre jardines, lee y escribe nuestra amiga rodeada de varios libros que suele devorar a la vez. Hoy son seis los que alterna, utilizándolos como esos diversos amigos a los que nos gustaría tener a mano para las diversas ocasiones.

 Ya esté triste o animada, furiosa o calmada, María puede prescindir tranquilamente de recetas descubriendo el brillo de la vida sólo con cambiar de ejemplar. Eso, o tomar cualquier papel en el que colgar un pensamiento o un poema, atajos rápidos de ternura por donde olvidar arrabales de rabia.

   Ahora mismo toma un punto de libro, se mete en su piel y anota (*):


Un punto de lectura con su gota poética
... María, emprendiendo el viaje
 ................................
                                   

                                        Si hija, aquí estoy como tú, atrapada en casa esperando a ver qué pasa -respondía por teléfono Fafá a su amiga Eva, mientras caminaba por el salón mirando la terraza por la cristalera-. Pues no, ya no tengo ganas de leer, estoy aburrida, no sé que hacer...  Pero ahora que me fijo... 

   Deteniéndose, Fafá vio cómo la mesa y las dos sillas negras del porche parecían agrandarse llamando su atención, provocando un remolino de recuerdos. De la Semana Santa cinco años atrás, cuando tuvo que suspender la salida de vacaciones por un capricho de su marido. De un día olvidable de aquella semana cuando se le ocurrió comprar todo lo necesario para cambiar el color de los muebles de la terraza, de negro a blanco. Y de cómo su idea provocó risas irónicas de su suegro y de su marido, convencidos de que la avalancha de esfuerzo y conocimientos -según ellos- que precisaba un trabajo así, estaba muy lejos de sus posibilidades. Eso de decapar un mueble, lijar, pintar, pulir. Qué poca cabeza esta chica, qué locura.

   Sí, qué locura de Destino. Porque después de cinco años, ahora ya no había ni marido ni suegro que la encadenaran. Sísifa había dejado rodar la piedra hasta perderla de vista y ya nunca permitiría que nadie volviera a encadenar sus manos, sus piernas, ni mucho menos su mente.


  Rebuscó en el trastero encontrando los útiles que necesitaba. Sacó la vieja ropa de faena y todas las herramientas y utensilios de pintura que iba a necesitar, incluido un casco de trabajo. Conectó el ordenador buscando una música con marcha y aparecieron los Village People en una grabación antigua. Perfecto. 


  Fafá rompió a cantar a voz en grito: 




A la liberación por el Bricolage

                                                                       Por curiosidad, 
¿En qué estás ocupando este tiempo? Compártelo, por favor. 
                                                         

Ana Mª Ferrin

(*) Del catalán original, al castellano:

Soy un punto
de libro, 
vivo entre 
palabras que
no se las lleva el viento,
muy presionado
por la historia
y conmovido
como un adolescente,
cuando con
palabras bien 
ligadas, las 
historias van
creciendo. Y así,
siempre curioso
voy descubriendo
la mente
humana cuando
se desahoga
en un escrito.

                María   
                7-4-20

20 comentarios:

  1. A mí entretenimiento no me falta. Lo único que echo en falta es salir de casa y hacerme una caminata de hora y media a buen ritmo como antes. Lo demás lo sobrellevo bien.
    Un saludo y que veamos pronto la luz al final del túnel.

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    1. Diría que aún nos queda un largo trecho para ese momento. Aunque la ciudadanía y la mayoría de colectivos hayan dado un gran ejemplo, nos faltan salvar varias etapas muy delicadas en las que no podemos fallar.
      Pasar a toda la población por los test es primordial, lo mismo que aplicarse para atender a los mayores como merecen.
      Una asignatura ésta que la historia nunca olvidará.

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    1. Buen gusto, Kinga. "Mens sana in corpore sano", como decían los clásicos

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  3. El encierro lo llevo bien pero he tenido sorpresas inesperadas que ya no llevo tan bien y que me tienen muy preocupada.De los placeres que cuentas me ha hecho mucha gracia el que hace Tai Chi. Besicos

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    1. Deseo que esas sorpresas sean de las que se solucionan.
      Recibe mi cariño, Charo.

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  4. Estos días dan para mucho. La lectura es una buena compañía.
    Cuando era jovencita, también yo escribía un diario... no estaría mal retomarlo.
    Y cocinando, leyendo, escuchando música... se van pasando las horas,
    Un beso. Mis mejores deseos.

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    1. Según Isabel, está pasando unos días magníficos recordando detalles de su vida. Para que el día de mañana, su hijo pueda saber cómo es ella.
      Ya sabes, Amalia, quizás sea el momento adecuado.
      Un beso.

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  5. Amiga Ana, estos días dan para mucho, cuantos habrán retomado algo que quedo aparcado hace poco o hace mucho tiempo, son días para convivir entre familia y hablar, sobre todo hablar mucho que falta hace. Mi confinamiento lo llevo bastante bien pues soy una persona bastante casera que gusta disfrutar de mi casa y de mi jardín así pues, aún me falta tiempo para hacer cosas.
    Un abrazo Ana

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    1. Ese jardín tuyo es un lujo y no me extraña que pases tantas horas cuidándolo y aprendiendo de él.
      Felicidades.

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  6. Yo sigo trabajando, pero mi gente, está en casa, solo sale mi hijo mayor, con el perro. Lo llevan bien, aunque ya se están cansando...Mi hija me dice que quiere volver al instituto...

    Pero con todo, estos días ha demostrado que si queremos podemos.

    Besos

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    1. Es una edad donde los amigos también son muy importantes, comparten sus confidencias, ya sabes.
      Pero seguro que siempre recordarán estos días con cariño, aunque ahora haya momentos en que les llegue a cansar tanta inactividad.
      Con mis mejores deseos para ti y tu familia, Manuel.

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  7. Buenas tardes, Ana María: yo creo que hay muy distintas maneras de vivir el confinamiento. Dependerá de la situación familiar, del poder adquisitivo, del espacio que se disponga, de la edad (importante)...Obviamente, y cómo siempre, las personas con escasos medios económicos o problemas de convivencia lo vivirán peor. Y las familias con niños pequeños tendrán que armarse de una infinita paciencia y sin poder dedicar su tiempo a las mil actividades lúdicas que se nos brindan ahora.
    Claro, en mi caso, que vivo sola, aunque tengo hijas cerca que me proveen, y que tengo muchas aficiones, el día me lo organizo con una cierta rutina y se me pasa agradablemente rápido:
    Circuito por dentro de casa acompañada de música. Mi tiempo de andar un CD.
    Periódico y noticias vía digital.Visitar algún blog y f. Escribir.
    Tertulias varias y variadas a través Whas.
    Preparar comida y alguna laborcilla doméstica.(Poco, cómo no voy a tener visitas!).
    Rato de siesta, película (El smarTv me permite recuperar alguna antigua que me apetece revisar). Algún programa TV y Noticias.
    Media hora de ejercicios de gimnasia.
    Cena y...a leer hasta la hora de dormir. Tarde. Por la mañana nada me apremia.
    Pufffff, te lo estoy contando y me he quedado agotada. Un abrazo libre de virus.
    Ahhhhh, y le cambio a mis hijas pan por torrijas.

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    1. Tu último párrafo es pura realidad porque este asunto tiene una vertiente soporífera, agota. Pero si repasas lo que has descrito, si le quitas la parte médica, tiene también su punto lúdico.
      Buena cosa es haber cumplido ya los veinticinco. No te lloran los niños, puedes estar por tí y tus costumbres, lees, ves películas, duermes lo que quieres...
      Y comes torrijas, que no está nada mal.
      Pero protégete, Conchi, no te fies de la suerte.
      A ver si podemos acabar esta aventura tomándonos un café en Las Ramblas.
      Un beso.

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  8. La de cosas que estamos haciendo desde que nos encerramos. Solo hay que programarse el día y así nos van pasando. También hay que pensar en cuantos hay en la casa y saber distribuir los espacios. De momento lo llevamos bien aunque estamos deseando poder salir. Paciancia,no nos queda otra.
    Buena Pascua. Cuídate Ana Mª
    Desde casa te mando este abrazo 🙅

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    1. Abrazo recibido y devuelto aún más fuerte.
      En los niños hay mucha diferencia de unas edades a otras para organizarse. Pero, en sintonía con lo que cuentas, si se quiere, se puede. Buena Pascua para vosotros.

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  9. Hay que buscar cosas nuevas Ana Mª, hay día para todo,todo es necesario, la mente ya corre de por si sola, no hay que dejarla libre totalmente, uno de los principios de Thomas Jefferson " Cuanto sufrimiento nos causan desgracias que nunca han sucedido "
    Esas técnicas además ayudan mucho a todo, relajación, flexibilidad, estado físico, concentración, en fin hay tiempo para todo.
    Cuidaros mucho.
    Saludos Cordiales.

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  10. Buena actitud la tuya,J.Aº.
    Seguro que cuando esto acabe habrás desarrollado nuevas ideas que pondrás en práctica en tus salidas. Adelante y va para ti un afectuoso saludo.

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  11. Olá, Ana Maria, gostei de ler, inclusive os comentários. Não tenho problemas nenhum com a quarentena, gosto de casa, tenho muitas coisas que gosto de fazer. Não está sendo problema pesado. O que sinto muito é o número de infectados e de óbitos que os meios de comunicação dão com frequência. Atualizam. Sinto pela insegurança de sair à rua; muito ruim vivermos com medo. Uma pandemia, um vírus que infecta muito rápido, que pegou a todos desprevenidos, não deu tempo para os hospitais se prepararem foi muito duro. Muitos ao mesmo tempo infectados não há hospital que resista, que resolva. Há também um grande problema pela frente na economia dos países, no desemprego em massa que já está acontecendo. O mundo têm problema para décadas. Mas, como em todas as outras pandemias, sairemos de mais uma.
    Um beijo, Ana Maria, cuide-se!

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    1. Mientras leía su comentario iba asintiendo, porque si es cierto que teniendo un nivel de vida y entorno normales, y si el contagio nos respeta, la cuarentena puede ser enriquecedora, también lo es que la cabeza se te va hacia todos los que están desapareciendo sin que fuera su hora.
      Uno de mis hijos fue el primero que me alertó de la ligereza con que los medios tocaban de refilón la edad de los desaparecidos. "¿No te parece -me dijo-, que es ofensiva esa coletilla de: "Hoy han muerto XXXX personas, la mayoría tienen más de 70 años y ya padecían alguna dolencia". Y tenía toda la razón, porque era como si se tratara de un mal menor.
      Saldremos de ésta, pero algo muy profundo se ha dañado en la sociedad.

      Querida amiga, me alegra que vayan resistiendo y saliendo adelante con fuerza. Un abrazo.

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