Foto cabecera

Sant Quentin S-S - copia "SAN QUINTIN sur Sioule" Auvernia, Francia. Lugar de los antepasados de Antonio Gaudí.



JONÁS HANWAY BAJO EL PARAGUAS





                                 Salgo a la terraza a tiempo de ver como vuelven las lluvias en España cuando ya la primavera debía estar bronceando los escotes barceloneses.

   Niños que disfrutan metiendo sus pies en los charcos mientras sus madres intentan resguardarlos con el paraguas. Hombres cubriéndose del agua perfectamente gracias a sus grandes paraguas. ¿Hombres? ¿He escrito hombres y paraguas en la misma frase? 

   Se impone retroceder en el tiempo unos 300 años para comprender el atrevimiento...





Rodeando su efigie de burgués respetable, no
tardaron en aparecer imágenes ridiculizándolo. 

                                                    En estos tres siglos, ya sea por medio de graffitis, estatuas o figuritas de porcelana, la población inglesa no ha dejado de recordar  en la historia del paraguas, un episodio cotidiano que pronto se expandió hacia las colonias y, por extensión, a todo el globo terráqueo, donde lo que había sido desde el siglo XI a.C. un objeto aristocrático de culto y respeto, pasó a integrarse en la vida del londinense común. Como prueba del aprecio que sus conciudadanos acabaron teniendo por el honorable Jonás Hanway (*), su cuerpo fue inhumado en la iglesia de St. Mary's, en Hanwell, Middlesex.  



 REVOLUCIONARIO DE LA VIDA URBANA 

DE PARASOLES, SOMBRILLAS Y QUITASOLES


                     

                                         Las hemos visto de rafia o cristal, ladrillo y hormigón, seda y madera, lona, plástico, hierro, aluminio, vegetales. De gruesas columnas o perfil de esqueleto. Angulares, de espiral, oblicuas. Señoriales y de puro arte povera. Modernistas y románticas, abstractas, helenas, faraónicas o intimistas. Unas te dañan la vista y las hay que te las llevarías a casa para jivarizarlas y colocarlas en tu terraza.

  Son las sombrillas, marquesinas, o parasoles públicos, que atemperan el sol sureño protegiéndonos y haciendo más grato –casi siempre- nuestro paseo.                         

  
    
En ésta calle principal de la parte antigua de Águeda, en Portugal, poesía de color en lo alto
 y octágonos de sombra en el pavimento


SOÑAR EN ÁGUEDA


(2/2) FROMISTA. PREMIO DE PINTURA RÁPIDA 2018 Y UNA SORPRESA



Continúa...


               Bajo una esquina de la milenaria cubierta de madera venida desde la  noche de los tiempos, sorprende el amenazante Mascarón de Proa escondido entre las vigas traseras de la iglesia de San Pedro de Frómista. 

Guardando la memoria del antiguo cementerio de peregrinos, el 
Huerto de los Romeros. 

Y vigilando el buen trazo de los artistas... 

          
Viga vigía mirando al norte, oculta bajo la cubierta noreste de San Pedro, en Frómista. (A.Mª.F.)
                          
                   Iglesia de San Pedro, siglo XV. Puerta de acceso renacentista en el muro sur


                                   Iglesia de San Pedro. Torre y puerta oeste. Frómista (imagen)

Si todos los caminos van a Roma, también van y vienen de Frómista al Camino de Santiago. (imagen)


UN DIEZ PARA TI, CAMINO DE SANTIAGO...

FROMISTA. PREMIO DE PINTURA RÁPIDA 2018 Y UNA SORPRESA (1/2)




Y de repente oye 
como un rumor de misteriosas aguas, y se siente invadido
por la presencia súbita de un poder que lo impulsa
a coger el pincel y aproximarse al lienzo...

                                                                                                      Eloy Sánchez Rosillo.                                                                                                                                                   La espera
                                                                                              (Homenaje al pintor Ramón Gaya)

                                                                             


                                                Apunta la jornada en Frómista. Día de pinceles, agua, disolventes, colores. Aceites guardados por los participantes en sus finas maletas de madera, caminando con ella de la mano, esperando abrirse al horizonte de las musas.



  Miradas que viajan hacia la columna y su enigma. Al arco balanceante. A ventanas enjabonadas de blanco por los visillos. A macetas que pintan de carmín los soportales.

  Transgresor, un pintor rechaza el guardapolvo atrapando el sol en sus brazos. Cada mínimo gesto del pincel muestra sus músculos y tendones jugando, estira y afloja, presión. Relax.  Avanza la mañana.



Manuel Carballeira Rivas. A Coruña. (AMªF)

Mª Teresa Durá Sepulcre. Elche, (Alicante) (AMªF)


Francisco Tomás Medina Pérez. Cabrerizos, Salamanca. (AMªF)



Ana Irene Méndez Pérez. Palencia. (AMªF)


Walter M. Pavelek Candia. Arganda del Rey , Madrid. (AMªF)


  VIENDO ESA BELLEZA QUE LO CONMUEVE...

ESTO ES BODY ART: CON LA PIEL POR LIENZO



                           Si llama su atención el paso de un individuo determinado, el observador normal aquilatará su atractivo o cualquier otra impresión visual que le provoque. Pero si  resulta que el mirador es un artista del  Body Art, no habrá visto andar a una persona sino a un posible cuadro en movimiento, el soporte donde transformar la realidad de un cuerpo en cualquier género de pintura dejando que le pueda la luz. Inmóvil o en marcha será un paisaje, la mar, retrato, bodegón, un animal o una nube. Personaje de cómic con su dinamismo interno, una puerta, un robot, la psicodelia. O un jardín, o…o… 


En esta fotografía de Howard Schatz en 1999, Joanne Gair  pinta rosas.
                 
Leni Riefensthal fotografió por última vez en 2000 al pueblo Nuba de Sudán

Kiki de Montparnasse, actriz y modelo, amante de Man Ray,
convertida por éste en violoncello al pintarle dos signos
musicales, dos fortes, en la espalda.



UN ARTE EFÍMERO, FIJO EN LA RETINA 

MARTÍN CHIRINO. "YO NO SERÍA NADA SIN LA PLAYA DE LAS CANTERAS"




“Haz que me apoye en algo -dice la obra al autor-. Haz que
 viva fuera de mí, profundamente, haz que sea yo misma,
una cosa, un árbol, un edificio, una montaña, un universo.
Estas son en  realidad las obras geniales:
partes del mundo”

José Ortega y Gasset. 


                                        El Espectador. Ensayo




                                         Con este párrafo del filósofo Ortega y Gasset, así empezaba Martín Chirino su discurso de aceptación en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Con fondo de chispas, siempre irá en mi recuerdo su presencia con un martillo en la mano, como un personaje homérico. Todo ello sucedía en mi visita de 2008 a su casa-taller Valyunque de Morata de Tajuña, Madrid, para incluir su entrevista como amigo de mi biografiado Josep Mª Subirachs, en el libro El Tacto y la Caricia. Subirachs.

    Estaba por entonces Chirino ilusionado con su proyecto y posible creación en Las Palmas de una Fundación que contendría su propio Espacio Museístico, hoy ya una realidad desde 2015. A este honor le había precedido en 2014  la lectura de su discurso de aceptación como Académico de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando donde estudió, texto que tituló La Fábula del Herrero.

   Mientras cerraba el texto me informan de que en el acto de despedida tributado al escultor en el madrileño Tanatorio de La Paz, la homilía fue pronunciada por el sacerdote Basilio de Rumanía, un país con larga tradición de herreros y forjadores muy presente en la vida de Chirino en sus últimos años.

 Retomo aquel rápido encuentro de 2008 cuando me enseñó las obras que acababan de llegarle de una fundición de ese país, presentándome a los colaboradores rumanos que le acompañaban, Daniel Pop y Christian Bors, recordando que lo que iban a ser cuatro palabras acabó en una completa entrevista que guardé. Quizá para dedicársela hoy, en esta tarde de su partida a los 94 años, 11 de marzo de 2019, en forma de resumen de un texto que no pude dedicarle en su momento.


Martín Chirino (abc.es)


LA ESPIRAL DEL VIENTO

HAY-ON-WYE, PRIMERA CIUDAD MUNDIAL DEL LIBRO



                            Él no necesita más energía que la tuya.

  En la oscuridad más negra una cerilla sirve para ponerlo en marcha. Puedes pararlo, conectarlo, apartarlo, retomarlo, tantas veces como desees sin depender de nada ni nadie. La película más costosa, los efectos más especiales, el derroche de medios y actores más delirante, jamás podrán superar a una imaginación capaz de paralizarte de terror entre las sábanas.
                          
 Acariciarlo produce sensaciones afectivas, tiernas. Después de conocerlo puedes apretarlo contra tu pecho, hurtarlo a la vista de los demás, meterlo bajo la cama, esconderlo bajo tu almohada.

   Otras veces, cuando el mar más removido se encuentra encuadernado con tu propia piel, tenerlo ante tus ojos le hará desplegar toda su sabiduría, mostrarse como un guía iluminado y llegar hasta el centro de tu más íntimo arrecife.

                             Él, el libro, te pertenece.






Tres imágenes de Hay-on-Wey. Arriba, en la actualidad. Centro, en 1955.
Junto a estas líneas vista desde un ultraligero.


LA PALABRA EN EL MURO

URUEÑA. VILLA DEL LIBRO Y LOS CALÍGRAFOS




…¿Conocéis el lugar donde van a morir
las arias de Händel?... Está aquí,
 en el centro del centro de Castilla…
en una tierra con más cielo que tierra…
donde se tensa, como un arco,
                                                                                           la luz…

 Antonio Colinas (*) 


                  
                                Enclavada en un cerro de letras, vadeando pantanos de signos, la villa medieval de Urueña en Valladolid, nos aguarda recortando sus murallas entre un festín de nubes. Murallas que son lo único visible del pueblo desde la ermita de la Anunciada, ya citada en el siglo X. Una joya del románico con influencias catalanas y lombardas, única muestra de ese estilo en todo el reino castellano-leonés cuyo retablo del traductor al latín de la Biblia, San Jerónimo, Patrón de los libreros, traductores y eruditos, anuncia que nos dirigimos hacia un feudo del saber.  



Vistas de Urueña
Entrando por la Puerta del Azogue...
Un visitante palentino aprovecha para llevar un regalo (A.Mª.F.)




Ataviados con rigor, en Urueña se torna al medievo (Img. A.Mª.F.)


 NATURAL, SIN CONSERVANTES NI COLORANTES

KOCH, BACILO DEL ARTE


                     

                                  Referente a la tuberculosis podemos distinguir tres grupos presentes en la Artes Plásticas entre protagonistas y afectados: enfermos,  médicos y pintores. Eso por lo general, ya que a menudo se produce una interconexión de roles y un personaje puede llegar a situarse en los tres apartados.

Armand Jean du Plessis (1585 1642), cardenal-duque de Richelieu, duque 
de Fronsac  y par de Francia. Según algunos autores murió de tuberculosis.

Richelieu en el cuadro de Henry Motte, Sitio de La Rochelle

Recreación del cuadro de Motte por artista gráfico Sam van Olffen 


UN BASTARDO AZOTANDO A LA CULTURA



ESCAPARATES: CUANDO EL ARTE SALE A NUESTRO ENCUENTRO




                                                  Salvador Dalí, Josep Mª Subirachs, Andy Warhol, Ara Malikian, saben del arte tras el cristal, género genial con el que llegaron al gran público. Llamar la atención es el primer mandamiento del creador escaparatista. El cómo conseguirlo tiene tantas posibilidades como mentes para imaginarlo. 


Ara Malikian anuncia moda y actuaciones, desde un escaparate de Cortefiel en la Gran Vía madrileña. 2015
Salvador Dalí. La mujer surrealista, en la boutique de N.Y, Bonwit Teller, c. 1940

      Andy Warhol revolucionaba el marketing contando una historia, Supermán,  con las elegantes de la 5ª Avenida. c. 1955

Josep Mª Subirachs, escaparate de lencería en el Corte Inglés de Barcelona, 1965


LUZ+COLOR+SENSACIONES= DESEO