Foto cabecera

1 Músicos y bailarina del Institut del Teatre, Barcelona. Bus Universitat. 2007 (A.Mª.F.)





ANTONIO GAUDÍ. DE YOGURT, SETAS Y ALUCINÓGENOS



           
                         Allá por la década de 1910, Antonio Gaudí seguía una dieta naturista, comía frutos secos, huevos, pescado y verduras aliñadas con un chorreón del aceite que le traían del pueblo familiar de Riudoms, todo acompañado con pan. Ya no bebía el vasito de vino de su juventud ni fumaba el puro que apreciaba en las ocasiones especiales. Por último, siempre terminaba las comidas masticando un poco de miga de pan, una práctica que él aseguraba le servía como esponja limpiadora de la dentadura, y bebía un poco de agua.

   Aparte, consumía yogur,t que por entonces era artesanal y no muy conocido ni difundidas sus propiedades. 

  Y era sobre su afición a este alimento, que corría entre algunos trabajadores de la Sagrada Familia una leyenda...


Gaudí dejaba colocados sobre su escritorio los tarros de yogurt....

Anuncio aparecido en La Vanguardia en 1911(historiacocina.com)

Daniel Carasso, cuyo apelativo familiar Danon, utilizó su padre como marca del yogurt que empezó a fabricar en
Barcelona en 1919. En la foto, en el 90 aniversario de la marca. (elmundo.es)


SIGUIENDO AL ABATE KNEIPP

¡¡Y QUE VIVA EL PAN !!




                              A veces, a la periodista argentina le atrapa el recuerdo de los cálidos brazos de la avuela de Rodas amasando el pan en su cocina de Buenos Aires: - ¡Ayde! Azaremos un pan espondjado, un pan d’Espanya!-, le decía en sefardí.  Y ella vuelve a verse de niña, rebujada en el olor único de aquel pan, que entre el vaho del horno le hablaba de valores eternos (*). 

   Vaho que sigue en la médula del mosaico de culturas que es nuestra tierra. De él traigo esta muestra aprovechando mi visita a la Feria del Pan de Grijota, en Palencia, Castilla y León.


Antes de que el fulgor de la mañana
                  vierta su luz por la ventana;                   
              ya el panadero se levanta...

                                                             Manuel Fernández Mota


Amador, del Forno de Lugo en Castroverde, Lugo, posa con el orgullo de un pan excepcional. Gracias, amigo.(A.Mª.F.)
David Santiago, el estudiante de Bellas Artes que cambió su destino por el pan, en Villaverde de Pontones, Cantabria
 José L. Miño, de Pan do Tres en Vilarmaior, A Coruña, y su pan, tierna rueda de molino.


Publicado en Gaudí y Más. 9 de junio de 2018



EL PAN Y LOS POETAS

GAUDÍ, SUBIRACHS Y LA FACHADA MILITAR




                                Cuando finalizaba mi libro sobre Josep Mª Subirachs  (*) y la fachada de La Pasión me acerqué a dar una vuelta por la Sagrada Familia, algo que hacía meses que no hacía. Al divisar el templo desde lejos, a medida que iba aproximándome se agudizaba mi sensación de verlo como si fuera la primera vez, advirtiendo dos características que nunca me había planteado: Que existían ciertos puntos de conexión entre las vidas de Antonio Gaudí, arquitecto de la basílica, y del escultor de la fachada de La Pasión, Josep Mª Subirachs. Y sobre todo, que esa portada era un auténtico desfile militar.





¡VEINTICINCO SOLDADOS!

                         

GUATEMALA, UNA FECHA EXCEPCIONAL



                         El pasado día 12 de mayo de 2018, Guatemala vivió el hito de no sufrir en toda la jornada la pérdida de ningún habitante por muerte violenta. Una gran noticia que como a todas las que de veras importan a los pueblos, no se le dio la relevancia que merecía.
                       
Deseando que esta sea una imagen representativa de Guatemala en los noticiarios. (*) 



CELEBRANDO UN DÍA HISTÓRICO

AZUL. EL EMBRUJO EN LA PINTURA


      
                            El Azul es el color del Ensueño,
el color del Arte, 
un color Helénico y Homérico, 
color oceánico...
 y firmamental.

RUBÉN DARÍO



                            La paleta cromática del arte europeo se había movido desde la prehistoria entre el blanco, el negro y el rojo. No sería hasta el siglo III que los romanos empezaron a utilizar en la pintura el azul que veían como un color bárbaro, quizá relacionado con los ojos de aquellos invasores que amenazaban su supremacía, aunque el color en sí se conocía en Perú desde 6000 años atrás, cuando empleaban la planta del índigo para teñir sus tejidos. Y posteriormente en Egipto allá por el 1580 a.C., por utilizarse para diversos fines el polvo de lapislázuli triturado, piedra preciosa tan cara como el oro. 

   En nuestro territorio a partir del siglo IX, unidos los imperios bizantinos y carolingio, el azul brota en las atmósferas y fondos pictóricos gracias a Carlomagno y su acceso al índigo y otras plantas, quien descubriendo las posibilidades económicas de extraer el pigmento de fuentes vegetales decidió aprovecharlo a escala industrial, ordenando el cultivo extensivo de las plantas que al fermentarse debidamente producían un azul deslumbrante. 

Portrait d'une mondaine. Hubert-Denis Etcheverry
Joaquín Sorolla y el Mediterráneo. Paseo a orillas del mar. 1909



EL PIGMENTO DE LOS SUEÑOS FELICES

VENDETTA DE GAUDÍ CONTRA VILALLONGA




                         La historia que me había contado una antigua conocida sobre el escritor José Luis de Vilallonga era jugosa, pero tan comprometida, que durante años la guardé en mi mente esperando poder confirmarla con el protagonista. Hasta que a finales de 1997, a través de su editorial contacté con su hijo Fabricio y desde su residencia madrileña en la calle Pintor Fortuny el escritor aceptó dejar vagar sus recuerdos por teléfono para que yo incluyera su historia en un libro de curiosidades sobre Antonio Gaudí (*), mientras –según me dijo- observaba un cuadro alusivo a la Sagrada Familia que tenía en su despacho, pintado por una amiga. Mago de la palabra al fin, el escritor introdujo la mano en la chistera de sus vivencias, tomó un pellizco y las hizo volar de la manera siguiente...

José Luis de Vilallonga junto a Audrey Hepburn en un fotograma de Desayuno con Diamantes
Descansillo de una torre de la Sagrada Familia. La alcoba que no fue tal.


CASTIGO DE GAUDÍ SIN PIEDRA NI PALO