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Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





CON SANDINO EN NICARAGUA. EDÉN PASTORA, EL "COMANDANTE CERO" (1/2)



Queridos compañeros de bitácora,
aquí estamos de nuevo.
Gracias y un abrazo.





                                                   Volvíamos a Managua después de unos días de visitas y entrevistas en varias localidades del interior. Como yo tenía concertada una cita con Edén Pastora, el legendario Comandante Cero, nos habíamos puesto en carretera con tiempo de sobra para para llegar pronto y pasar primero por el hotel. Pero las diversas complicaciones del pequeño viaje iban devorando las dos horas de más con que contábamos, por lo que al ver incorporarse a la carretera delante nuestro a un viejísimo camión ruso soltando un chorro de humo negro, mi marido echó un vistazo a la vía, comprobó que estaba desierta en los siguientes  kilómetros de los dos sentidos y decidió cruzar la línea continua para adelantar al renqueante vehículo que bordeaba los 30 km, cegándonos el cristal con las pellas de arena mojada que desprendía su volquete sin cubrir.

   De repente, desde un grupo de media docena de árboles surgió un coche de policía que nos adelantó al son de la sirena, haciéndonos señales para que nos detuviéramos. Parados en la carretera sin un alma, mi primera reacción fue la de quitarme del pecho el micrófono dejándolo resbalar hacia el regazo, junto a la grabadora en la que durante los viajes aprovechaba para ir registrando anécdotas e impresiones de los encuentros. Abrí mi cuaderno de notas para tapar todo el conjunto, cuando ya el policía nos indicaba que bajásemos el cristal.

   El hombre de veintipocos años empezó a reconvenirnos por la infracción en un tono desmesurado, dada la nula importancia de la falta, comunicándonos que se veía obligado a retirarnos el carnet de conducir y que el importe de la multa que debíamos pagar era de 1.500 ptas. El robo era tan evidente que mi marido se quedó mirandolo a los ojos muy fijo, en silencio, recuperando la memoria militar de sus años juveniles cuando estudiaba en la Escuela de Transmisiones del Ejército

   Dice un refrán africano que los leopardos identifican en las manchas de la piel a los componentes de su clan. Y algo habrá  de cierto en el dicho, porque el agente pareció captar partículas que le provocaron una alarma evidente, lanzándose a unas explicaciones aceleradas que nadie le había pedido. Entre otras, cómo teníamos que rellenar el volante que arrancó de un talonario, dando todos sus datos: -Aquí pone usted mi nombre, yo soy el agente Fulano de Tal, número tal. Aquí el suyo. Aquí su número de pasaporte, etc, ...

   Mi compañero hizo un leve gesto con la mano para tranquilizarlo, insinuándole que, como teníamos prisa por una cita y no conocíamos el camino, le quedaríamos muy agradecidos si pudiera rebajar la cantidad, encargándose él mismo de hacer la gestión. -Ya sabe, cuando uno está fuera de su casa todo parece más complicado...-, le dijo. Más tranquilo, el hombre aceptó, contestando que lo primero que haría con ese dinero sería ir a poner combustible al coche. -Porque, ¿sabe? a veces no puede ponerlo en marcha por falta de presupuesto-, añadiendo que la piñata, la corrupción, es el mal de Nicaragua. Y que sólo había un tipo honrado en todo el país que nunca se había aprovechado del Poder, el Comandante Cero.

   Ambos cumplieron su parte de la transacción, los tres nos dimos la mano y nosotros emprendimos el poco camino que nos quedaba de vuelta. Después de unos kilómetros, cuando recobré el aliento le pedí a mi conductor que parase. Solté el suspiro que a punto estuvo de ahogarme durante el tiempo que duró la parada, porque la grabadora se había quedado abierta y sin que ninguno de ellos lo advirtiera, había ido registrado toda la conversación con el guardia, emitiendo una leve vibración sobre mis piernas que gracias a tener el motor en marcha y al sonido de las voces, los conversadores no advirtieron. Sólo yo viví la angustia, la posibilidad de que una chispa de mala suerte hiciera que el agente nos mandara parar y bajar del coche, descubriendo la grabación. 
   
   De ser así, en la soledad de aquellos parajes y él creyendo que estábamos haciéndolo para probar la corruptela... Por poco me provoca un colapso.  

   Un par de horas más tarde, sentados en una sala de su casa, escuchaba hablar a Cero con su camisa blanca sin mancha, callando por mi parte el encuentro mañanero que mi marido y yo acabábamos de vivir. Mientras no dejaba de pensar que incluidos el policía y nosotros dos en la solitaria carretera, tres corruptos, ahora se encontraba frente a mí la camisa que no podría jurar si era la del único hombre feliz del cuento, pero quizá sí, como tantos aseguraban, la del único hombre honrado de Nicaragua.
     
Testimonio gráfico tomado con más entusiasmo que acierto. Pastora y la autora conversan en casa del Comandante.
Junto a Pastora, su inseparable maletín.
...Miró a ambos lados de la carretera y los vio sin un alma...


MILITAR, EJECUTIVO Y FAMILIAR

TENDIDA EN LAS NUBES


                  
                                                                 En un mundo erizado de prisiones,
                             sólo las nubes arden siempre libres…

Nubes. José Emilio Pacheco



REEDICIÓN

                         

                            Lo confieso, pasé mi adolescencia oyendo decir a menudo que yo vivía con la cabeza en las nubes. Y era tan verdad como que muchos domingos me pasaba la mañana tumbada al sol en la azotea sobre una toalla, fabulando y viéndolas esquivar los campanarios barceloneses de Santa Mª del Mar mientras sus contornos se deshilachaban. La culpa no era mía, era del párroco de esa iglesia que un día nos acompañó a los niños de las caramellas a una excursión a las viñas de Alella. Y mientras comíamos, sentados en un bancal junto a unas cepas reventonas, se le ocurrió dirigir nuestra atención hacia los ovillos blancos que flotaban sobre nuestras cabezas (*).

                         -  ¿ Véis esas nubes que son más anchas que altas? Son "cúmulos"...

  
El caminante sobre el mar de nubes, de Casper Davis Friedrich. (museografo.com)



LAS NUBES, 
QUINTAESENCIA DEL ARTE EFÍMERO



NAVIDAD Y ARTISTAS INFANTILES. ESPLENDOR EN LA HIERBA




... aunque nada pueda hacer volver la hora
del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos, 
pues encontraremos
                      fuerza en el recuerdo…

William Wordsworth


                                                        
                                     Y dice el maestro:

                            - Hoy haremos un dibujo cada uno, contando qué nos gustaría hacer en estos días de Navidad. Pensad en cómo es vuestro pueblo y qué os gusta más de él. En quienes vendrán a comer con vosotros. Cómo creéis que era el sitio donde nació el Niño Jesús. Qué juguetes vais a pedir en vuestra carta. Como vendrán los Reyes Magos y Papa Noel...

   A ver qué visión navideña tendrán los pequeños.


Silvia Díaz Torres, 3 años. Imaginación precoz de 1er orden. Ciudad Real. Colegio Carlos Eraña. 

Saioa Gorráiz 10 a. Los 3 Reyes como los doctores que cuidan a los niños en el Hptal. de S. J.de Dios de Pamplona.

Arriba, Sara Romo Ramírez. 6-10 años. Tudela. Abajo, en su ciudad, portal iglesia románica de la Magdalena, s.XII





LA MIRADA LIBRE

CON SANDINO EN NICARAGUA. TOMÁS BORGE



                              En 2012, alguien del antiguo Partido Comunista español que lo había acompañado durante un viaje a Barcelona, me dio la noticia de su muerte:

                      - ¿Recuerdas a Tomás Borge? Acaba de morir en Managua.

     El guerrillero, escritor, político, estadista y diplomático, Tomás Borge, era en 1997 cuando estuve en Nicaragua, director del Diario Barricada después de haber pasado veinticinco años en lucha contra el eterno gobierno del clan Somoza, cuyo primer representante, el que sería Presidente Anastasio Somoza García, ordenó asesinar al héroe nacional Augusto C. Sandino tras cenar con él en el palacio Presidencial en 1934. 

   Entre los nombres que yo tenía previsto entrevistar en Nicaragua significados por su compromiso, estaban, además de Borge, el poeta Pablo Antonio Cuadra, director del diario La Prensa. Edén Pastora, el legendario Comandante Cero por entonces reconvertido en empresario. El escritor y embajador en Chile, Jorge Eduardo Arellano. El poeta y monje trapense Ernesto Cardenal y el ex-Presidente Ortega. Añadamos a todos ellos un manojo de españoles residentes allí y un escogido grupo de veteranos periodistas de la tierra y corresponsales europeos. Ellos eran las principales citas que llevaba en mi agenda para redondear un trabajo sobre el famoso guerrillero que fue llamado por Gabriela Mistral, El General de Hombres Libres.  

   Visitas a la casa natal de Augusto C. Sandino en Niquinohomo y sus archivos ocuparon buena parte de mi estancia en el país centroamericano, junto a diversas entidades y personajes con los que compartí ocio y tertulia en Managua, Granada, Matagalpa, Masaya, visita a lugares históricos donde se desarrollaron los principales episodios de lucha, lagos, alguno de los doce volcanes y tantos otros lugares nicaragüenses relacionados con mi investigación sobre el héroe precursor del Frente Sandinista, combatiente contra la penetración norteamericana en su país durante el primer tercio del siglo XX. Obsceno capítulo de la historia del que hoy, hasta los historiadores más proyankis se avergüenzan.


La autora con el director del diario Barricada, Tomás Borge, en su despacho. 1997 (J.M.G.)
Ante su mesa, con la bandera del FrenteSandinista de Liberación, Tomás Borge. (A.Mª.F.)


En las dos imágenes de 2016, el solar donde estuvo el diario Barricada y el proyecto del Centro de Negocios.

¡Y QUE VIVA SANDINO!!

SAGRADA FAMILIA. DE BARCOS, PÁJAROS Y PINTORES




REEDICIÓN


                      Una sutil gama de grises atrae con su palmeo la atención de los visitantes. Un ave ha perdido el rumbo penetrando accidentalmente por un batiente inferior de la Sagrada Familia y el vientre y la cara interior de sus alas planean, rozando las paredes del estudio donde se agrupan varios arquitectos del templo. Los ojillos rojos del pájaro brillan al reflejarse en ellos las luces fluorescentes. La falta de corrientes de aire provoca su enérgico aleteo, más y más violento, necesario para mantener su equilibrio en el espacio. Si para el uso humano la sala tiene escasas dimensiones, para el animal significa el ahogo, el fin de la libertad.            


"El agua verde penetró mi casco de abeto/ y me lavó las manchas de vinos azules.."

Siempre planeando nuestro cielo, observando nuestro paso, los pájaros

La fachada de La Pasión, cuadro de Ernest Descals


TORRES LANZADAS AL AIRE

SUBIRACHS Y EL BARÓN HEINRICH THYSSEN-BORNEMISZA


  
REEDICIÓN
                     
                      

                         Una anécdota interesante, la vivida por Josep Mª Subirachs al recibir al barón Heinrich Thyssen un viernes por la tarde en la Sagrada Familia. Ese día, visitando el estudio del escultor, el magnate y coleccionista de arte vio tendido en el suelo al Cristo Crucificado, desnudo/desnudo, boca arriba en espera de ser prendido en la Cruz.

Ninguna imagen mejor del barón Hans H. Thyssen, que rodeado por los embalajes de sus obras de arte. (imagen)

EL CRUCIFICADO, UN CRISTO POLÉMICO