Foto cabecera

Sant Quentin S-S - copia "SAN QUINTIN sur Sioule" Auvernia, Francia. Lugar de los antepasados de Antonio Gaudí.



EL SEXTO SENTIDO Y LA CERVEZA (1/2)


 Dedicado al grupo Los Fiebres,

caballeros con estilo. Masteres

en vida y Cervezología 




 Hay un lugar tan perdido

     donde percibirte intento,

      que llegas sólo en el viento:

                           ...Te trae mi sexto sentido. 

                                                   Jesús Lantigua. 

                   


                                        Completados los cinco sentidos canónicos, vayamos a por ese otro que se diría contiene una porción de cada uno sin necesidad de acceder al elemento evocador, presente con sólo con imaginarlo. Sensación a la que solemos llamar El sexto sentido, o percepción extrasensorial:


Paisaje desplegado ante mis ojos cuando escucho tu música.

Tu voz acompañándome al contemplar la foto donde me miras.

Instante volandero del olfato hasta el claro donde reina la cebada.

Paladares completos al recordar la jarra bebida a dúo.

Hormigas sabias por mi piel saboreando el poema.

El fraile y su cerveza, por E. Von Grutzner



Las seis cervezas del grupo Modelo, de México, dedicadas a los cinco sentidos.
Más una última para el sexto, diseñada por Antonio "Gritón" Ortiz, bajo estas líneas.



Y... ¡QUE VIVA LA CERVEZOLOGÍA....!

EL TACTO EN LA PINTURA. EL QUINTO SENTIDO


                            


Hombre, toca.
Toca todo lo que te provoca;
seno, pluma, roca...
    
Dámaso Alonso




                                   Para representar el último de nuestros sentidos, Jan Brueghel el Viejo contó, además de con su amigo Pedro Pablo Rubens para dar forma a Venus y Cupido, con lo aprendido de su abuela, María Bessemers, famosa miniaturista. No sólo por su preferencia al vestir de terciopelo se le llamó a Brueguel, Jan Velours (terciopelo). También a su delicadeza colocando exquisitos detalles en sus cuadros se debió el sobrenombre.    

   Son infinidad las sensaciones producidas por el quinto sentido que asaltan al observador cuando contempla esta Alegoría del Tacto. De la picadura del escorpión al palo que golpea a un asno. La quemazón del hierro en la fragua, la frialdad del acero convertido en armadura. El golpe dado con uno de los manteletes que vemos en el montón donde reposan los restos de una batalla, o en algún cuadro. La suavidad del beso entre Cupido y la Diosa. Calor en el Infierno y el escozor que sugiere la Flagelación de Cristo en algunos de los cuadros presentes.

   La minuciosa perfección con que evoca cómo sería lo que rozara nuestra piel de pasearnos por el óleo de la tabla, desplisa nuestra mente. En una especie de gruta palaciega, armas y garfios, pesos transportados sobre el hombro, hierros de marcar al rojo y hasta una rapaz clavando pico y garras en su víctima, son algunos elementos de los muchos que Jan Brueghel imaginó para transmitirnos en qué consiste el tacto.

El Tacto, de 1618, última tabla de la serie Los Sentidos, de Brueghel el Viejo, con Rubens  

                             

LAS ARTES PLÁSTICAS, POESÍA TÁCTIL

LA VISTA. EL PRIMER SENTIDO EN LA PINTURA


De la vista decía Antonio Gaudí,

 que era El sentido de la gloria.


                                      
                                          Cuando Pieter Brueghel de Oude, llamado el Viejo, se planteó pintar una serie de tablas con los cinco sentidos, tuvo la buena idea de encargar a Pedro Pablo Rubens las ninfas y diosas que centraran cada uno de los motivos. En el caso de La vista, ideó una bella inspiradora en un espacio rebosante de pinturas además de otros elementos artísticos. Placer para los ojos, antítesis de la ceguera.

                           
La Vista. Óleo de la serie "Los Cinco Sentidos". Museo del Prado. Obra de Jan Brueghel el Viejo con las
 figuras humanas pintadas por Pablo Rubens. c. 1620. 

    
A PROPÓSITO DE LA CEGUERA


LA HERMANA DE LA SEÑORA HERMINIA. UN LIBRO EN EL ASCENSOR


 

Manhattan Beach cuenta la historia
de Anna Kerrigan, la primera mujer que
consiguió un hito hasta entonces sólo reservado
al género masculino. Tres años atrás, coincidencias 
de la vida, yo había publicado el siguiente relato que
 hoy rescato para compartirlo con ustedes.
 Enhorabuena a la autora del libro, Jennifer Egan.




RELATO

Original de 
Ana Mª Ferrin

R.P.I.



                       - Cada vez hay menos hombres. Nos estamos convirtiendo en un bien escaso...

   A Jesús este pensamiento se le iba transformando en convicción. Si había que tenerlos en cuenta, los últimos tiempos de su trabajo en la fábrica de automóviles no hacían más que confirmarlo. Tras las limpiadoras, las primeras mujeres que entraron en la empresa lo hicieron en las oficinas y a los pocos años eran mayoría. Más tarde en las naves, el mismo proceso. Recordaba los inicios, lo cohibidos que estaban tanto ellas como los veteranos compartiendo las cadenas de montaje. Pronto acabaron entrando como mandos y tan sólo el último escalón se había salvado de la infiltración, los seis ingenieros jefes eran varones.

  Aquellas reflexiones asaltaron a Jesús en el vestíbulo de su casa mientras esperaba el ascensor. Para confirmarlas, las hermanas Morera que venían del mercado se reunieron con él, saludándolo.


... sus orejas, menudas y finas, enmarcadas por ondas... (*) 


(**)


JAMÁS LO DIRÍAS


EL TERCER SENTIDO. EL OLFATO EN LA PINTURA


 



                                “ … Las fragancias del jardín lo rodearon como las franjas polícromas de un arco iris… La sangre se le subió a la cabeza, luego le bajó hasta el centro del cuerpo y después le volvió a subir y bajar de nuevo, sin que él pudiera evitarlo. El ataque del aroma había sido demasiado súbito...”

                                                                El Perfume. Patrick Süskind




                                      De niña era un placer acercarme a dos establecimientos de mi barrio donde tostaban café y lo vendían junto al chocolate y la raíz de regaliz, todo un universo para los cinco sentidos. Una de las tiendas, la Casa Gispert, estaba en la calle dels Sombrerers nº 23, a pocos metros de mi casa en la plaza de Santa Mª del Mar. Era –y es, por fortuna, desde 1851-, un paraíso olfativo al que marchaba diligente cuando mi madre me enviaba en busca de pimentón o café, manzanilla o pimienta. De sus minúsculos cajones escapaban partículas invisibles que flotaban por el comercio y allí descubrí que se me daban bien los aromas, que era muy capaz de identificarlos por separado entre los infinitos que poblaban las tiendas, los mercados, como comprobaría más adelante. Pero la felicidad, al punto de atraerme y alejarme de mi pequeño círculo llevándome hasta el final de la calle Princesa nº 38, a la derecha casi llegando al Parque de la Ciudadela, se ocultaba en la Casa de Ángel Jobal (1). Allí, en esa cueva mágica de especies al por mayor donde el ama de casa no entraba porque el mínimo que se vendía era un kilo de cada producto, se ocultaba un Imperio del Sentido Olfativo que podías oler desde treinta o cuarenta metros antes, desde el cruce de la calle Moncada, que era por donde yo accedía a la calle Princesa. Doblaba la esquina y mi cuerpecillo de ocho o diez años ponía en marcha sus mecanismos olfativos con tal fuerza, que ahora mismo, mientras deslizo mis dedos por el teclado noto como mis brazos, mis piernas, la nuca, se me erizan ante aquel reflejo enervante. Atiborraban la tienda, no recipientes, sino sacos, sí, sacos rebosantes casi tan altos como yo, llenos hasta arriba de especies y hierbas aromáticas con su abigarrado colorido oriental y el potente olor del curry, del café, del chocolate en polvo, del orégano, manzanilla, menta. Su poder evocador expandiéndose hasta mi mente me hace la boca agua y ha guiado muchos pasos de mi vida hacia rincones donde reine el tercer sentido. 

                        A los afectados de anosmia o incapacidad de experimentar el sentido del olfato, va dedicado el presente texto. Entre muchos otros artistas, Pieter Brueghel el Viejo, acompañado por Rubens en las figuras, dedicó una tela excepcional al Olfato. Con él iniciamos el paseo.


En el Museo del Prado se guarda este cuadro de Jan Bueghel el Viejo, óleo sobre tabla de 1617. Las figuras como en el resto de la serie sobre los sentidos, son de Pedro Pablo Rubens. Hay matas y guirnaldas de flores, útiles de perfumista como redoma y alambique, estufa, infiernillo. Guantes de ámbar. Un mundo para el olfato

En esta composición, J. Angel  recrea el interior de la Casa Gispert  (tiendasantiguasbcn.blogspot.com)

Entrada de la Casa Gispert (casagispert.com)

La mezcla de especies multicolores y aromáticas atrapan nuestra percepción. 


IMPERIO DE LOS SENTIDOS

EL OÍDO EN LA PINTURA. ALEGORÍA DEL SEGUNDO SENTIDO


 


                           
                            “La lengua de signos está llena de plasticidad y belleza.  Es capaz de crear la magia de la poesía y de envolver a las personas en un mundo onírico lleno de imágenes fantásticas. Sirve para confesarse, para la filosofía, para discutir o hacer el amor. Está llena de fuerza simbólica... El alma que se escapa por sus dedos es para ellos la vida misma…”
                                        
                                                       Oliver Sacks, neurólogo y escritor



Alegoría del sonidoJan Brueguel con la colaboración de P.Pablo Rubens. 1617

El pintor Juan Fernández de Navarrete, llamado El Mudo. Autorretrato 1568


 ARTISTAS Y MODELOS SORDOS. 
EL ARTE CALLADO 

"FILOMENA" EN CASTILLA, EL GRANERO DE ROMA


Es temprano aun, …

… Aguda y grave
escucho las dos voces del viento
y, súbitamente, siento frío.
Me froto los tobillos. Las rodillas.
Golpeo las manos:
“Ninguna mano aplaude sola” …
 
… Y después recito de un tirón:
“Para entrar en el reino de lo cálido
tenemos que aprender a salir de la frialdad”.

Juan Manuel Inchauspe.
Es temprano aun. Fragmento 

                                          



                       Pinceles de hielo abren mis ojos al nuevo paisaje.

   Mientras, acostumbrada a inviernos mediterráneos, el impacto de la nieve y su belleza entumecen mi pluma, dócil al sol. Pero no importa. En lo más profundo del invierno late tímida la primavera, presta a brotar con su promesa de luz. 


                                              Tierra de Campos, Palencia. (A.Mª.F.)

                                           Barruelo de Santullán. Palencia. (elpais.com)

Calatañazor. Soria. (javierprietogallego.com)


LOS CIEN NOMBRES DE LA NIEVE

EN NAVIDAD LOS NIÑOS DIBUJAN A SUS HÉROES: LOS MÉDICOS


 

Con un saludo y Felicitación
Navideña especial al mundo sanitario,
va la siguiente entrada. 
 Hecha con todo el arte del mundo.

 

                                                                     Sin dudarlo, este año los pequeños de la familia han coincidido en señalar a quienes consideran sus héroes. Ninguno de los protagonistas clásicos ha merecido su mirada, ni su esfuerzo. Pero sí que han sabido captar lo primordial de una situación que ha superado todas las expectativas del dolor.

  Dedicadas en primer lugar a la familia sanitaria, transportista, limpiadora, vendedora, agricultora, informática y docente, así como a todos los compañeros lectores, mostramos estas auténticas crónicas de la pandemia. Muchas de ellas participaron en los Concursos de diversos Colegios de Médicos, cuyos autores han visto sus dibujos convertidos en Felicitación Navideña.


                       Elena Velasco Quintana, 6 años. Los tres Reyes Magos Médicos. Ganadora
                      del  Concurso del Colegio de Médicos de Ciudad Real, en Castilla La Mancha.


¡ SALDREMOS ADELANTE !

¡¡QUE VIVA EL PAN!!


 

Dedicado a todos los pequeños comerciantes,
fijos o itinerantes, que en este año
 olvidable apenas han podido ganarse el pan,
traemos aquí un recuerdo de ese alimento
de vida, con el deseo de que en el próximo
 2021 renovemos tantos  magníficos encuentros,
 como el de la Feria del Pan de Grijota en
Palencia. Valgan para ello y aquí las dejo,
 aun flotando en los aromas humeantes del 
horno, las hogazas calientes del último año.
 

                                              

                                             A veces, a la periodista argentina Matilde Gini de Barnatán le atrapa el recuerdo de los cálidos brazos de la avuela de Rodas, amasando el pan en su cocina de Buenos Aires: - ¡Ayde! Azaremos un pan espondjado, un pan d’Espanya! -, le decía en sefardí.  Y ella vuelve a verse de niña, rebujada en el olor único de aquel pan, que entre el vaho del horno le hablaba de valores eternos (*).

   Vaho que sigue en la médula del mosaico de culturas que es nuestra tierra. De él traigo esta muestra aprovechando mi visita a la Feria del Pan de Grijota, en Palencia, Castilla y León.


Antes de que el fulgor de la mañana
                  vierta su luz por la ventana;                   
              ya el panadero se levanta...

                                                             Manuel Fernández Mota



Amador, del Forno de Lugo en Castroverde, Lugo, posa con el orgullo de un pan excepcional. Gracias, amigo.(A.Mª.F.)
David Santiago, el estudiante de Bellas Artes que cambió su destino por el pan, en Villaverde de Pontones, Cantabria
 José L. Miño, de Pan do Tres en Vilarmaior, A Coruña, y su pan, tierna rueda de molino.


Publicado en Gaudí y Más. 9 de junio de 2018 



EL PAN Y LOS POETAS

EL MUSEO EUROPEO DE ARTE MODERNO, EN BARCELONA.


        El pueblo mongol llama al espejo, el alma del hombre que está al otro lado.


                           Al otro lado de la calle Montcada frente a la entrada del Museo Picasso, se encuentra la calle Barra de Ferroestrecha vía sin aceras en cuyo nº 5 abrió sus puertas en junio de 2011 el Museo Europeo de Arte Moderno, MEAM, en el Palau Gomis, singular edificio barroco del siglo XVIII. Dentro, se muestra el alma de los autores contemporáneos que han optado por escoger el difícil equilibrio que habita entre la modernidad y lo figurativo. O entre ser testigos de su tiempo exponiendo a través de su mirada lo que verán los ojos del observante hasta conseguir removerle el interior, sin que para ello cada obra deba llevar anexo un diccionario autor/espectador.


El observador ante el óleo VanessaEduardo Naranjo, Monesterio, Badajoz. (A.Mª.F.)

                El autor, conocido como "El pintor de los sueños", ante uno de sus autorretratos                  
        
                                  
         Hombre pájaro. Escultura de José Manuel Belmonte acompañada en su vuelo por una espectadora.
 (A.Mª.F.)

                                                         José Manuel Belmonte. Córdoba, 1964


PARA DISFRUTE DE BUENOS PALADARES