Foto cabecera

Sant Quentin S-S - copia "SAN QUINTIN sur Sioule" Auvernia, Francia. Lugar de los antepasados de Antonio Gaudí.



ROSA BONHEUR, DE PURA SANGRE


            

                            Como homenaje a los individualistas, a los que nunca disparan salvas a favor del tirador, en estos días va mi recuerdo hacia la pintora francesa Rosa Bonheur, que se enfrentó a todo lo establecido, abriendo senderos a las mujeres que no se conformaban con ser  lo que el guión guardaba para ellas sobre lo que debían hacer con sus vidas, ni cómo  vestir, ni cómo amar. Ni a quien.


Edouard-Luis Dubufe pintó a Rosa Bonheur con uno de los protagonistas de sus cuadros.

La Feria de los Caballos que realizó entre 1853-1855, significó su consagración como nº 1 absoluto del género animalista.




Diversos detalles de La Feria de los Caballos

La llegada del cuadro al Minneapolis Institute of Art en 1969, donado por Conrnelius Vanderbilt


TRAS LA LIBERTAD

EL HOMBRE BAJO EL SOMBRERO. ADIÓS A ROGER SUBIRACHS BURGAYA




                                         En julio de 2006 tuve un encuentro con el dibujante historietista Roger Subirachs Burgaya, "Roger", quien llevaba años trabajando en el ambiente cinematográfico como Director Artístico y localizador de exteriores, entre otras labores relacionadas con la decoración y la escenografía. En aquel tiempo, desconocedora de su propia biografía, mi interés por entrevistarlo se basaba exclusivamente en que era el mayor de los tres hijos del escultor de la Sagrada Familia, Josep Mª Subirachs, de quien me encontraba escribiendo un libro y con el que Roger había colaborado como ayudante en diversos periodos de su vida.

   Tres horas más tarde, al despedirnos después de un largo paseo y una no menos larga velada de charla, guardé la sensación de que había conocido a todo un personaje por sí mismo sobre el que un día me gustaría escribir. Nunca se dio la ocasión ni volví a saber de él. Hasta las pasadas Navidades cuando me informaron de que el 30 de agosto pasado, Roger había fallecido a los 61 años, la misma edad que tenía su padre cuando empezó la primera escultura de las más de 100 que realizó para la fachada de La Pasión. 

   Vuela aquí mi recuerdo hacia quien fuera un histórico colaborador y en ocasiones también fundador, de legendarios tebeos, fanzines y revistas de cómics infantiles y para adultos, aparte de su celebrada Dirección Artística en films de Vicente Aranda y otros realizadores. Además de una labor escultórica como ayudante de su padre en obras que ya lucen la etiqueta de históricas, sin llevar más firma de Roger que sus propias huellas digitales e invisibles en el material. Así la Puerta del Archivo de la Corona de Aragón, en Barcelona.

La tarde del 21 de julio de 2006. Roger frente a la fachada escultórica de su padre, Josep Mª Subirachs (AMªF)

Roger

Puerta de bronce del Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona, de Subirachs, en la que
 Roger tuvo una importante colaboración.

Portada de El Vívora, de Roger, con su personaje Emili Piula



LOS OJOS DEL DIBUJANTE

PINTURA ACUÁTICA. CUANDO EL ARTISTA REGRESÓ A LAS AGUAS.


                       

                             Desde Gran Canaria, Nuria Meseguer nos sumerge en el mundo onírico de su niñez, poblado por gente común con la carnalidad de héroes mitológicos, e historias que el mismo observador ensambla con lo que pasa ante sus ojos. Leyendas creadas a partir de una imagen cotidiana que ella, tras filtrarlas con su mirada, nos ofrece. Forjando las fotografías en su escenario real, Meseguer pasa a la realización en estudio. Sobre, bajo el agua, sus mundos son verdes, azules, amarillos, con algún toque distinto que alerta que ahí, precisamente ahí, se inicia un latido más o menos explícito.

   Junto a ella, fluidos e ingrávidos, otros nombres nos sumergen en aguas y  pinceles plenos de ligereza que anuncian zambillidos.  
  


La pintora grancanaria Nuria Meseguer con dos de sus obras.

TRASPASANDO EL AZUL

PINTURA SUBMARINA. CUANDO EL HOMBRE REGRESÓ AL FONDO DEL MAR




                                 En 1838 nacía en Austria el barón Eugen Von Ransonnet-Villez en el seno de una familia de mariscales y altos cargos del Tribunal Supremo. En aquel ambiente pleno de gravedad, las aspiraciones del joven inquieto que deseaba dedicarse a la pintura no estaban bien consideradas. Quedaban bien para acercarse un día a las montañas o la campiña, plantar  el caballete y pasar el día captando una nube o un matojo de lavanda. Pero hasta ahí.

  En ese contexto, su acercamiento a la Escuela de Bellas Artes tuvo la brevedad que se esperaba. El imperativo familiar imponía estudiar leyes y de ahí, ingresar en el funcionariado de Exteriores hasta desembocar en la carrera diplomática. Una vez con el futuro bien situado, el barón dio un giro a su vida para dedicar el tiempo libre al buceo por los mares de Asia y este de Europa. 

   Más tarde se interesó por la pintura, la fotografía y la litografía, aunando todas sus aficiones para la captación de imágenes marinas. Ayudado por un medio de su invención basado en otro invento anterior del pintor Franz Kessler, Von Ransonnet ideó una campana de buceo de la que pendían un asiento y seis balas de cañón como lastre. También llevaba conectado un tubo que le suministraba aire desde un bote. Y un ojo de buey por el que observaba la vida submarina y tomaba las notas que luego le servían para componer sus cuadros.

 Su visión adelantada sobre las posibilidades del turismo de buceo, unido a las artes, lo convierten en el auténtico pionero de la pintura submarina y subacuática.

  Sus escritos publicados sobre el tema son anteriores a los de Jules Verne, lo que nos lleva a especular si fueron conocidos por éste, sirviéndole de inspiración para su obra universal Veinte mil leguas de viaje submarino.

   Veamos una muestra de sus obras y las de sus principales continuadores.   


   
Imagen del barón Eugen Ransonnet-Villez. Sobre estas líneas su obra Sri Lanka muestra corales verdes hoy casi extinguidos
La campana de buceo de Franz Kessler en 1616, con arneses y una gran bola de lastre

Proyecto primitivo de Von Ransonnet para su campana de buceo

Reproducción de la campana de Von Ransonnet. Museo de Hª Ntral. Viena


INICIO DE UNA PASIÓN

ARTE LATTE. CUANDO LA IMAGINACIÓN ACECHA




                                Agazapada. Macerándose en la mente del camarero que hubiese deseado ser artista plástico pero no contó, ni con medios, ni con ese contacto que lo situara en el lugar adecuado.                 

         Así y todo existe, no se seca, sigue viva, esperando su tren... 

         Hoy llegó el momento.
                
¡Un café con leche!

                ¡Un cortado!

                ¡Con doble de crema!

                ¡Corto!

                            ¡Laaaargo!


Larga vida a La Creatividad. 




TODO EMPEZÓ CON UNA FRASE...

CON SANDINO EN NICARAGUA. EDÉN PASTORA, EL "COMANDANTE CERO" (1/2)




                                                   Volvíamos a Managua después de unos días de visitas y entrevistas en varias localidades del interior. Como yo tenía concertada una cita con Edén Pastora, el legendario Comandante Cero, nos habíamos puesto en carretera con tiempo de sobra para para llegar pronto y pasar primero por el hotel. Pero las diversas complicaciones del pequeño viaje iban devorando las dos horas de más con que contábamos, por lo que al ver incorporarse a la carretera delante nuestro a un viejísimo camión ruso soltando un chorro de humo negro, mi marido echó un vistazo a la vía, comprobó que estaba desierta en los siguientes  kilómetros de los dos sentidos y decidió cruzar la línea continua para adelantar al renqueante vehículo que bordeaba los 30 km, cegándonos el parabrisas con las pellas de arena mojada que desprendía su volquete sin cubrir.

   De repente, desde un grupo de media docena de árboles surgió un coche de policía que nos adelantó al son de la sirena, haciéndonos señales para que nos detuviéramos. Parados en la carretera sin un alma, mi primera reacción fue la de quitarme del pecho el micrófono dejándolo resbalar hacia el regazo, junto a la grabadora en la que durante los viajes aprovechaba para ir registrando anécdotas e impresiones de los encuentros. Abrí mi cuaderno de notas para tapar todo el conjunto, cuando ya el policía nos indicaba que bajásemos el cristal.

   El hombre de veintipocos años empezó a reconvenirnos por la infracción en un tono desmesurado, dada la nula importancia de la falta, comunicándonos que se veía obligado a retirarnos el carnet de conducir y que el importe de la multa que debíamos pagar era de 1.500 ptas. El robo era tan evidente que mi marido se quedó mirandolo a los ojos muy fijo, en silencio, recuperando la memoria militar de sus años juveniles cuando estudiaba en la Escuela de Transmisiones del Ejército. 

   Dice un refrán africano que los leopardos identifican en las manchas de la piel a los componentes de su clan. Y algo habrá  de cierto en el dicho, porque el agente pareció captar partículas que le provocaron una alarma evidente, lanzándose a unas explicaciones aceleradas que nadie le había pedido. Entre otras, cómo teníamos que rellenar el volante que arrancó de un talonario, dando todos sus datos: -Aquí pone usted mi nombre, yo soy el agente Fulano de Tal, número tal. Aquí el suyo. Aquí su número de pasaporte, etc, ...

   Mi compañero hizo un leve gesto con la mano para tranquilizarlo, insinuándole que, como teníamos prisa por una cita y no conocíamos el camino, le quedaríamos muy agradecidos si pudiera rebajar la cantidad, encargándose él mismo de hacer la gestión. -Ya sabe, cuando uno está fuera de su casa todo parece más complicado...-, le dijo. Más tranquilo, el hombre aceptó, contestando que lo primero que haría con ese dinero sería ir a poner combustible al coche. -Porque, ¿sabe? a veces no puedo ponerlo en marcha por falta de presupuesto-, añadiendo que la piñata, la corrupción, es el mal de Nicaragua. Y que sólo había un tipo honrado en todo el país que nunca se había aprovechado del Poder, el Comandante Cero.

   Ambos cumplieron su parte de la transacción, los tres nos dimos la mano y nosotros emprendimos el poco camino que nos quedaba de vuelta. Después de unos kilómetros, cuando recobré el aliento le pedí a mi conductor que parase. Solté el suspiro que a punto estuvo de ahogarme durante el tiempo que duró la parada, porque la grabadora se había quedado abierta y sin que ninguno de ellos lo advirtiera, había ido registrado toda la conversación con el guardia, emitiendo una leve vibración sobre mis piernas que gracias a tener el motor en marcha y al sonido de las voces, los conversadores no advirtieron. Sólo yo viví la angustia, la posibilidad de que una chispa de mala suerte hiciera que el agente nos mandara parar y bajar del coche, descubriendo la grabación. 
   
   De ser así, en la soledad de aquellos parajes y él creyendo que estábamos haciéndolo para probar la corruptela... Por poco me provoca un infarto.  

   Un par de horas más tarde, sentados en una sala de su casa escuchaba hablar a Cero con su camisa blanca sin mancha, callando por mi parte el encuentro mañanero que mi marido y yo acabábamos de vivir. Mientras no dejaba de pensar que incluidos el policía y nosotros dos en la solitaria carretera, tres corruptos, ahora se encontraba frente a mí la camisa que no podría jurar si era la del único hombre feliz del cuento, pero quizá sí, como tantos aseguraban, la del único hombre honrado de Nicaragua.

     
Testimonio gráfico tomado con más entusiasmo que acierto. Pastora y la autora conversan en casa del Comandante.


Junto a Pastora, su inseparable maletín. (A.Mª.F.)




...Miró a ambos lados de la carretera y los vio sin un alma...


MILITAR, EJECUTIVO Y FAMILIAR

NAVIDAD Y ARTISTAS INFANTILES. ESPLENDOR EN LA HIERBA




... aunque nada pueda hacer volver la hora
del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos, 
pues encontraremos
                      fuerza en el recuerdo…

William Wordsworth


                                                        
                                     Y dice el maestro:

                            - Hoy haremos un dibujo cada uno, contando qué nos gustaría hacer en estos días de Navidad. Pensad en cómo es vuestro pueblo y qué os gusta más de él. En quienes vendrán a comer con vosotros. Cómo creéis que era el sitio donde nació el Niño Jesús. Qué juguetes vais a pedir en vuestra carta. Como vendrán los Reyes Magos y Papa Noel...

   A ver qué visión navideña tendrán los pequeños.


Silvia Díaz Torres, 3 años. Imaginación precoz de 1er orden. Ciudad Real. Colegio Carlos Eraña. 

Saioa Gorráiz 10 a. Los 3 Reyes como los doctores que cuidan a los niños en el Hptal. de S. J.de Dios de Pamplona.

Arriba, Sara Romo Ramírez. 6-10 años. Tudela. Abajo, en su ciudad, portal iglesia románica de la Magdalena, s.XII





LA MIRADA LIBRE

LOS PINTORES ESLAVOS Y LA MIRADA



                            Al visitar una muestra de pintores pertenecientes a los dos pasados siglos del conglomerado ruso-soviético, quedé impactada por la intensa mirada de los retratados. Mientras recorría la sala, recordé la respuesta que me dio uno de mis hijos tras los varios viajes que hizo a Moscú durante un par de años. -¿Qué tal es la gente?-, le pregunté un día. Su respuesta fue: -Suelen ser educados. Pero casi todos tienen cara de sospechosos, de esconder algún secreto.  

  Su comentario me ha parecido un buen punto de partida para referirme hoy al toque sutil del maestro que consigue una mirada creíble. Pide talento y oficio. Es una especialidad dentro de la técnica pictórica que poseen algunos artistas como Velázquez en su Papa Inocencio X, cuya fijeza intimida al genio sevillano con un efectivo: Cuidado con lo que haces. Tú mismo...


   En ese campo los ucranianos y eslavos en general ocupan un lugar preferente por la abundancia de ejemplos. Citaremos varios varones, Olexandr Murashko, Ilya Repin, Boris Grigoriev, Ivan Brodsky, Boris Kustodiev, y a dos mujeres, María Bashkirtseff y Zinaida Serebriakova. Con su precisión fotográfica nos servirán de guía para atrapar la fijazón de unos ojos que airean la biografía de cada individuo. Instantes de ojeo que nos introducen hasta el tuétano de esos pueblos fríos y ardientes, tanto como el mejor tomo de Dostoyevsky.


Autorretrato del pintor Boris Dimitrievich Grigoriev


EL OJO Y SU EMANACIÓN LUMINOSA

UNA VOZ, UNA CANCIÓN


                           
                            Acabo de oír en el coche una canción que hacía años no escuchaba y he llorado como una niña. Como la adolescente que era el día que la descubrí con mi madre y mi hermana en la enorme televisión del Bar Lucas de la calle Ancha, hoy Ample, de Barcelona. 

  En blanco y negro televisaban aquel día una especie de maratón de antiguos documentales, con varios capítulos del noticiario NO-DO y de unas cuantas Imágenes, Revista de Actualidad (*), con espectáculos internacionales de music-hall y cantantes famosos.




   



BAJO EL CIELO DE PARÍS, EN BARCELONA

(2/2 PARTES) FROMISTA, XXX PREMIO DE PINTURA. 2017



Continúa...


                                Es una satisfacción comprobar cómo las obras presentadas en la edición de este año han dado un nuevo salto cualitativo, para gozo de los seguidores del evento. 

  De nuevo se han superado los participantes, 35, tres más que la edición anterior. También, el interés de los pintores se ha extendido hacia detalles de la villa que por lo general quedan velados ente la majestad de los tres grandes monumentos religiosos de los que uno sólo ya haría imprescindible una visita a la villa. Por fortuna, hoy, una base, una cornisa, un arco, una salpicadura, se nos muestran merecedores de que el artista capte su humilde grandeza con la mirada atenta que sólo el posee.  


En lugar preferente de la Sala Boffard, las cuatro obras ganadoras del XXX Premio de Pintura Rápida.
                       
Premier Premio. Nº 12. Gonzalo Prieto Cordero, León.

Segundo Premio. Nº 1. Francisco Tomás Medina Pérez, de Salamanca

Tercer Premio. Nº 20. Julio Gómez Mena. Vizcaya 

Accésit. Nº 9. Luis Piñero García. Laguna de Duero, Valladolid


MIS OJOS, QUE CODICIAN COSAS BELLAS (*)...